¿Cuáles son las poses de yoga más difíciles?

Existen algunas poses de yoga que son muy difíciles de realizar. Si no tenemos experiencia es importante tener cuidado y evitarlas, puesto que podríamos lesionarnos si no las ejecutamos bien.

Cuando practicamos yoga, si tenemos muy poca flexibilidad, puede que incluso algunas posturas consideradas “fáciles” nos resulten complicadas. Sin embargo, obviando esto, hay algunas poses de yoga más difíciles que otras. Tanto que no todas las personas son capaces de realizarlas.

Es necesario mencionar que estamos refiriéndonos a hacer estas posturas de una manera que se considera casi perfecta. Si sois principiantes en esta práctica no os recomendamos que probéis a hacerlas, ya que podríais haceros daño.

Las poses de yoga más difíciles

A continuación, vamos a tratar algunas de las poses de yoga más difíciles. Esto no quiere decir que sean imposibles de hacer, sino que requieren de mucho más tiempo para poder realizarlas sin lastimarnos.

1. Postura de equilibrio sentada

Postura de equilibrio sentada

 

Esta de las primeras poses de yoga más difíciles que consiste en sentarnos en cuclillas, con las manos juntas a la altura del pecho, e intentar llevar una pierna estirada hacia delante.

La pierna debe de estar paralela al suelo y nuestra espalda tiene que mantenerse recta. No es una postura muy cómoda y hay que tener un gran control del equilibrio. No es una pose apta para principiantes.

En ocasiones, la pierna en lugar de estirarse puede descansar encima de la otra. En este caso, la postura se asemejará a estar sentados en la posición de loto, pero con un pie en cuclillas que nos está sosteniendo.

2. Tittibhasana

Esta es otra de las poses de yoga más complicadas de realizar. La manera de llevarla a cabo es poniéndonos en cuclillas, con las palmas de las manos apoyadas sobre el suelo.

Los brazos pueden estar ligeramente flexionados y vamos a arrimar las rodillas hacia nuestros antebrazos. El peso del cuerpo debe recaer en nuestros brazos y manos. Cuando nos sintamos seguros, estiraremos las piernas hacia el frente.

Tittibhasana

Esta postura requiere no solo de equilibrio, sino también de fuerza. Los brazos deben sostener el cuerpo para que este no se desplome y para que pueda mantener las piernas en la posición buscada.

3. La rueda

Aunque esta postura de yoga parezca no entrañar una dificultad elevada, lo cierto es que es bastante incómoda al principio. Antes de llevarla a cabo debemos estar tumbados boca arriba.

En esta posición, apoyaremos nuestras palmas de las manos sobre el suelo y ejerceremos fuerza hacia arriba para elevar nuestro cuerpo. Intentaremos, ahora, llevar nuestras piernas hacia nuestras manos buscando la forma deseada.

Existe una variante de esta postura que es la media rueda, mucho más intensa. Se trata de, en lugar de mantener los brazos estirados, apoyarlos en un ángulo de 90 grados, dejando que los antebrazos descansen en el suelo.

Media rueda yoga

4. Shirshasana

Esta cuarta de las poses de yoga más difíciles no es más que “el pino”. Una postura en la que tenemos que jugar con el equilibrio y la concentración para que nuestro cuerpo sea capaz de mantener esta pose.

Para realizarla nos situaremos en la posición de Balasana, solo que entrelazaremos las manos y las pondremos encima de la cabeza. Tras esto, elevaremos las piernas como en una montaña y caminaremos hacia adelante.

A medida que nuestra columna se vaya elevando, pondremos la cabeza sobre el suelo sujetada por las manos e intentaremos elevar las piernas. Al principio, es recomendable hacerla con un apoyo (una espaldera o una pared): así nos aseguraremos de no caernos.

el-pino

Cuando nos hemos familiarizado con esta postura podemos mover las piernas en diferentes posiciones e, incluso, crear una especie de letra “C” con nuestro cuerpo. Las posibilidades son infinitas.

También, cuando ya no tengamos ningún problema en realizar esta pose, podemos hacerla con los brazos estirados.

5. Bakasana

La última de las poses de yoga más difíciles es similar a la postura del equilibrio sentada. Solo que, en este caso, las piernas se mantendrán flexionadas y apoyadas en la parte de atrás.

Bakasana representando poses de yoga más difíciles

Todas estas posturas son muy complicadas de hacer y requieren de una muy buena base de yoga para llevarlas a cabo con éxito. Es necesario, al principio, practicarlas con cierta seguridad. No olvidemos que  su dificultad puede llevarnos a lesionarnos con facilidad.

¿Alguna vez has intentado realizar alguna de estas posturas? ¿Estás en yoga avanzado o en principiante? El yoga es una práctica muy beneficiosa y perfeccionar nuestras posturas nos permitirá conseguir un mayor equilibrio, concentración y fuerza.