¿Cuáles son las poses de yoga más fáciles?

13 junio, 2018
Existen algunas posturas de yoga que son muy sencillas y fáciles de realizar, aptas para principiantes. A pesar de tener menos complicación, son igualmente efectivas para lograr elasticidad y conectar con tu interior.

Al igual que existen posturas muy difíciles dentro del yoga, también hay algunas poses de yoga más fáciles y aptas para personas que se acaban de iniciar en esta práctica. Por eso, son muy sencillas de realizar y entrañan muy pocos riesgos.

Si acabas de empezar a hacer yoga, ya sea en casa o porque te has apuntado a clases, te animamos a que pruebes alguna de estas posturas. Todas ellas son esenciales para empezar a “acostumbrar” al cuerpo y prepararlo para ir avanzando en la corrección postural.

Las poses de yoga más fáciles

Si nunca has hecho esta actividad, estas poses de yoga más fáciles te permitirán obtener poco a poco la elasticidad necesaria para ir adquiriendo una buena base. Así, el cuerpo estará preparado para ir avanzando, mejorar la realización de las posturas y hacer otras más avanzadas.

Cuando preparamos al cuerpo de la manera correcta este corre menos riesgos de lesionarse en el caso de que estemos realizando alguna postura algo más difícil. En estos casos, siempre es imprescindible contar con la ayuda de un profesor o un apoyo que impida que nos hagamos daño.

Postura perro boca abajo

El Yoga para una persona mayor.

Esta es una de las primeras poses de yoga más fáciles y que está muy presente cuando hacemos el saludo al sol. Se trata de una postura en la que intentamos formar una montaña con nuestro cuerpo.

Al principio, es muy probable que no logremos poner toda la planta del pie en el suelo. Pero, con el tiempo, conseguiremos hacerlo logrando así un mayor estiramiento, además de realizar la postura de la manera en la que se considera correcta.

Postura del guerrero

La postura del guerrero es otra de las básicas entre los principiantes. Para llevarla a cabo, debemos dar una amplia zancada hacia delante.

  • La pierna que ha avanzado hacia el frente debe quedar en un ángulo de 90 grados, mientras que la de atrás tiene que mantenerse estirada estirada.
  • Si esto nos resulta difícil, al principio, podemos flexionarla ligeramente.

Los brazos pueden adoptar múltiples posturas. Puede que estén erguidos hacia los lados paralelos al cuerpo o que se levanten hacia arriba. Esto ya dependerá del asana que estemos practicando.

Postura de la tabla

Esta es otra de las poses de yoga más fáciles. Consiste en ponerse en la misma posición que si fuéramos a hacer una flexión.

  • Tenemos que vigilar que nuestras caderas no se vayan para arriba.
  • Intentaremos visualizar una línea recta que vaya desde nuestros hombros, pasando por las caderas y terminando en los tobillos.
Postura tabla yoga representando poses de yoga más fáciles

Todo el peso de nuestro cuerpo recaerá sobre los brazos y las palmas de las manos. La cabeza no deberá colgar, sino que mirará hacia el suelo o al frente, siendo fiel a esa línea recta que hemos trazado de manera imaginaria.

Postura de la vaca y del gato

La postura de la vaca se realiza poniéndonos en cuatro apoyos y curvando la espalda. Debemos fijarnos en que las manos estén debajo de nuestros hombros y nuestras rodillas bajo nuestras caderas.

  • Cuando redondeemos la cadera empujando los glúteos hacia fuera, debemos acompañar este movimiento con la cabeza, que mirará hacia arriba. Esta pose de yoga es ideal para estirar los músculos de la espalda.

La postura del gato suele realizarse acompañada de la de la vaca. En este caso, la postura se realiza a la inversa.

  • La espalda se curva hacia arriba, apretamos los glúteos y metemos la cabeza entre los brazos.

En esta postura es muy importante la respiración. Cuando tengamos la espalda curvada inspiraremos y, cuando volvamos a la posición inicial, espiraremos.

Postura del niño

Esta postura es considerada por muchos como la preferida. Se suele realizar al final de la clase de yoga como parte de la relajación. No es una postura nada complicada.

  • Tan solo tenemos que ponernos de rodillas, sentarnos y llevar el cuerpo hacia delante mientras estiramos los brazos.
  • Al principio puede ser difícil lograr que los glúteos lleguen a tocar los talones. Sin embargo, a medida que practiquemos esta pose, conseguiremos esto para así alcanzar un mayor estiramiento.

¿Has practicado alguna vez estas poses de yoga más fáciles? Si te has apuntado a una clase para principiantes, lo más seguro es que ya te hayas familiarizado con alguna. No obstante, si optas por ejercitarte en tu casa, te animamos a probarlas. Son esenciales para empezar.

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