Cuáles son los alimentos lácteos con menos lactosa

Ana Quintana 25 diciembre, 2017
La lactosa es el azúcar que predomina en la leche. Algunas personas son intolerantes a ella. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre la intolerancia a la lactosa.

La lactosa es un disacárido compuesto de monosacáridos y galactosa. Se trata de un carbohidrato que se encuentra en la leche de los mamíferos

¿Qué es la lactosa? Es el azúcar que predomina en la leche. Cuando una persona es intolerante a la lactosa significa que su intestino no tiene la capacidad de digerir y transformar las sustancias que contiene, es decir, la glucosa y la galactosa. Esto se debe a que hay escasez de lactasa, la cual se produce en el intestino delgado.

Tipos de intolerancia

Primaria: la actividad de la lactasa disminuye de forma fisiológica durante la pubertad o adolescencia.

Secundaria: es causada por cualquier daño de la mucosa intestinal o reducción de la superficie de absorción. Este tipo de enfermedad es transitoria y depende de otras enfermedades como parásitos o gastroenteritis.

Déficit congénito: el intestino delgado no produce lactasa y es evidente desde la primera semana de vida.

Lee también: Cómo saber si se es intolerante a la lactosa 

Síntomas

inflamacion abdominal

Es importante tomar en cuenta los signos inusuales que se presenten después de ingerir leche, tales como:

A pesar de que la intolerancia a la lactosa es un problema que afecta a un gran porcentaje a nivel mundial no se considera un padecimiento grave. Hay personas que tienen que eliminar los lácteos de su dieta, pero otras simplemente tienen que reducir el consumo.

¿Cuáles son los lácteos bajos en lactosa?

Yogur probiótico

yogur natural

Gracias a que el yogur probiótico pasa por un proceso de fermentación, la cantidad de lactosa es mucho menor que otros lácteos. Entre sus componentes sobresalen el lacto-bacilus y electrococus, los cuales lo convierten en un alimento probiótico.

Un yogur contiene aproximadamente 25 % menos de lactosa, por lo que es más fácil de digerir para los intolerantes. Además, las bacterias ácidas ayudan a descomponer dicha enzima. Entre tanto, aporta vitaminas, minerales y grasas necesarias.

Queso fermentado

La leche pasteurizada no está incluida en este queso, pues el proceso de fermentación se encarga de descomponer la lactosa en otros elementos. Sin embargo,  durante el corte de la cuajada, se reduce aún más la lactosa. A continuación, una lista de los quesos que sí puedes consumir:

  • Quesos curados: los quesos que pasan por este proceso pierden la lactosa. Sin embargo, las personas que toleran la caseína pueden consumirlos sin problema. Por ejemplo: parmesano o gruyer.
  • Quesos semicurados: sí contienen lactosa, pero en bajas cantidades. Si se consumen en cantidades pequeñas se pueden tolerar. Por ejemplo: manchego y camembert.
  • Quesos frescos: estos quesos contienen alrededor del 3 % de lactosa. Por ejemplo: requesón y mozzarella.

Mantequilla

mantequilla

Cabe resaltar que no se trata de cualquier mantequilla, es decir, para que sea baja en lactosa tiene que ser derivada de grasa de leche. Este tipo de emulsión contiene alrededor de 0.01 gramos de lactosa por cada cucharada.

Esto se debe a que, durante el proceso de preparación de la mantequilla, se separan los componentes acuosos de los grasos. Por su parte, la lactosa es una molécula hidrosoluble, lo cual hace que se elimine fácilmente.  Así que no presenta ningún problema para alguien intolerante, a menos que la consuma en cantidades exageradas.

No te pierdas: Signos de intolerancia a la lactosa que no conocías 

Crema de leche

La crema de leche está compuesta por glóbulos de materia grasa, los cuales se encuentran al borde de la leche cruda. De ahí que el 40 % de su composición es grasa y tiene muy poca cantidad de lactosa. Pero además es baja en azúcares. Entre tanto, pasa por un proceso de centrifugación donde cierta parte de la lactosa desaparece.

Recomendaciones

  • No dejes de consumir lácteos, de ser así, hay que sustituir la falta de vitamina D y calcio para no tener riesgo de osteoporosis.
  • Aumenta la ingesta de fibra para favorecer la digestión.
  • Verifica las etiquetas de los productos y elige los que no contengan lactosa.
  • Pon atención en los medicamentos, pues hay algunos que contienen lactosa para darles consistencia.
  • Incluye en tu dieta: legumbres, frutos secos y soja porque son ricos en calcio.
  • La lactosa se tolera más cuando se consume en compañía de otras comidas.
  • Evita los postres lácteos. Mejor hazlos tú y sustituye la leche por leche de arroz o avena.
  • Puedes consumir leche de avena, arroz, almendra o soja. 

En resumen, recuerda que si presentas cualquier reacción alérgica después de ingerir leche debes acudir con un especialista, pues es la única forma de saber el grado de intolerancia.

¡No te automediques!

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