¿Cuáles son los síntomas de un preinfarto?

Aydee Castaño 27 abril, 2014
Los síntomas de infarto difieren entre los hombres y las mujeres. Estas últimas deben tener especial cuidado para no confundirlo con otras afecciones y no retrasar su diagnóstico.

Los síntomas de un infarto y un preinfarto son diferentes. Las señales de un infarto son, en la mayoría de los casos, fáciles de identificar. Sin embargo, cuando se trata de un preinfarto o angina de pecho, la situación no es tan peligrosa, aunque sí requiere una atención médica pronta, puesto que es la clara señal de que algo esta fallando.

A grandes rasgos, casi todas las personas adultas saben cómo identificar un infarto. Si alguien sufre un dolor repentino en la zona del pecho que se extiende hasta el brazo izquierdo o la espalda, de inmediato debe ser atendido, pues está en serio peligro de muerte.

No obstante, pocos son los que saben diferenciar estos episodios de un preinfarto y cómo se debe actuar en estos últimos casos. A continuación, profundizaremos sobre estos importantes datos preventivos.

¿Qué es un preinfarto?

Lo primero que debemos tener claro es qué es en realidad un preinfarto. El preinfarto es un desajuste en el correcto funcionamiento del músculo cardíaco, llamado miocardio.

Esta falla en este músculo provoca un fuerte dolor en el pecho, que se produce porque el corazón no está recibiendo el flujo normal de sangre. Este malestar puede aparecer con cierta frecuencia y de manera aguda; es una señal clara de que hay una enfermedad arterial coronaria en proceso, la cual requiere un tratamiento especializado que solo puede ser realizado por el cardiólogo.

Lee también: ¿Qué hacer cuando se siente dolor en el pecho?

Síntomas de un preinfarto

Para detectar este inconveniente a tiempo, debemos estar al tanto de cuáles son las señales que se deben tener en cuenta para prevenir problemas mucho mayores. Estas son las que aparecen con mayor asiduidad:

  • Dolor en el pecho o malestar.
  • Dolor fuerte en brazos, cuello, mandíbula, hombro o espalda.
  • Náuseas, fatiga y mareos.
  • Dificultad para respirar.
  • Ansiedad.
  • Transpiración.

Cuando se padece un preinfarto, se percibe un malestar como si se tuviera una fuerte opresión en el pecho, como si se cargara un peso muy fuerte. Así lo describen quienes lo han sufrido.

Síntomas de infarto.

Síntomas de preinfarto en las mujeres

En las mujeres, los síntomas pueden ser muy diferentes, ya que no sienten opresión o sensación de peso. En su caso, por lo general, solo sienten punzadas, náuseas, dificultad al respirar o dolor en el abdomen.

Por esa razón, se puede confundir con otros problemas de salud y demorar de esta manera el diagnóstico correcto. Claro está, esto no es favorable en lo más mínimo.

Te puede interesar: 7 señales de infarto que las mujeres suelen ignorar

¿Cómo de grave puede ser un preinfarto?

En realidad, un preinfarto puede ser muy diferente a otro en cuanto a la gravedad y duración. Hay que tener en cuenta y estar alertas a síntomas nuevos o diferentes, ya que se puede tratar de una angina de pecho inestable, que es mucho más peligrosa que la angina clásica.

La recomendación más importante es acudir al médico cuando aparecen uno o varios de estos síntomas, dado que es una clara muestra de que el corazón no está funcionando como debe ser. Por lo tanto, se requiere el inicio de un tratamiento para corregir a tiempo el problema.

Tratamiento

El tratamiento básico es el consumo de vasodilatadores, los cuales controlan la presión arterial. Así, se logra que los vasos sanguíneos se relajen y se mejora el paso de la sangre.

Además, se hace necesario un cambio drástico en la dieta. Se debe implementar una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales y pescados; además, se aconseja evitar toda clase de alimentos grasosos.

Por otra parte, es importante practicar ejercicio físico moderado, como hacer caminatas y montar en bicicleta. Esta clase de actividad es de gran ayuda para aumentar el flujo de sangre hacia el corazón.

Corazón rojo infarto.

Recuerda…

El preinfarto se caracteriza por producir un dolor en el pecho al realizar un esfuerzo y se alivia al descansar un poco. En cambio, el ataque cardíaco provoca un dolor mucho más fuerte, puede durar más de cinco minutos y no mejora al tomar un descanso.

Finalmente, no se debe olvidar que la prevención es la mejor manera de vivir sanos y mantener una calidad de vida aceptable. Por lo tanto, se debe acudir periódicamente a realizar los controles respectivos para detectar a tiempo cualquier problema cardíaco y poder recibir el tratamiento adecuado.

Te puede gustar