Cuando dejamos de hacer ejercicio nuestro cerebro cambia

Si dejamos de hacer ejercicio y nos entregamos al sedentarismo estaremos perjudicando todas esas áreas cerebrales que se encargan de la memoria, además de ser negativo físicamente

Muchos son los trabajos que nos obligan a estar sentados muchas horas, sin movernos.

No obstante, cuando dejamos de hacer ejercicio en nuestros ratos libres, ya hemos llevado el sedentarismo demasiado lejos.

Nuestro cuerpo necesita moverse y ejercitarse. No es natural que esté quieto. De ahí, que muchos especialistas recomienden hacer ejercicio un mínimo de 30 minutos o hasta una hora diaria.

No obstante, esto aún sigue costándonos…

Cuando dejamos de hacer ejercicio lo hacemos porque nos notamos cansados después de tanto trabajar, porque nos da pereza levantarnos temprano o porque, simplemente, nos hemos acostumbrado mal.

Lee: Los increíbles beneficios de un paseo diario de 20 minutos

Sin embargo, llevar un estilo de vida completamente sedentario no solo daña nuestra salud, sino que provoca que en nuestro cerebro se produzcan cambios de los que no somos conscientes.

Veamos cuáles son.

Cuando dejamos de hacer ejercicio disminuye nuestro flujo sanguíneo

Cerebro

Cuando hacemos ejercicio, nuestro flujo sanguíneo aumenta, pero no solo en el momento en el que nos ejercitamos, sino que esto se mantiene a lo largo de todo el día.

No obstante, esto no sirve de nada si hacemos hoy ejercicio y, después, pasamos una semana sin movernos del asiento. Es indispensable que distribuyamos nuestras horas de ejercicio en varios días a la semana.

No te pierdas: Descubre 5 formas de favorecer el flujo sanguíneo cerebral

Aumentar el flujo sanguíneo es muy positivo para nuestro cerebro. Si dejamos de hacer ejercicio por un largo periodo de tiempo estas son algunas de las consecuencias con las que podemos encontrarnos:

  • Nuestra memoria puede empezar a fallar. Olvidaremos lo que teníamos que hacer o aquello que teníamos que recordar debido a que la disminución del flujo sanguíneo al cerebro provoca menos conexiones neuronales.
  • Seremos más susceptibles a sufrir un infarto cerebral debido a que se puede producir lo que se conoce como isquemia.
  • Si el flujo sanguíneo hacia el cerebro se reduce de manera muy notoria puede que produzcan daños en el tejido cerebral que resulten irreparables.

Estas son algunas de las consecuencias con las que nos podemos encontrar si el flujo sanguíneo se ve reducido a causa de que dejamos de hacer ejercicio.

caminar

Sabiendo esto, es necesario apuntar que no hace falta meterse en un gimnasio para esquivar todos estos posibles problemas que pueden derivarse de la falta de ejercicio.

Caminar (mejor si es por la naturaleza) un mínimo de una hora diaria cuenta como práctica siempre y cuando se convierta en un hábito que evitemos saltarnos.

Descubre: Los beneficios de caminar todo los días

Además, tenemos que recordar que, si dejamos de hacer ejercicio, estaremos favoreciendo a que el estrés, la ansiedad y los problemas de salud se hagan eco en nuestra vida.

Así que, si podemos evitarlo, ¿por qué no hacerlo?

El ejercicio es bueno para nuestro cerebro

practicar-ejercicio

Además de las consecuencias que tiene el hecho de que dejemos de hacer ejercicio para nuestro cerebro, es importante mencionar otra serie de cambios que se harán presentes si optamos por una vida sedentaria.

Uno de ellos es que el hipocampo, una de las regiones de nuestro cerebro que se encargan de la memoria, se verá afectado.

También, pueden producirse cambios en el lóbulo parietal inferior, una zona de nuestro cerebro gracias a la cual detectamos emociones en los rostros de otras personas y podemos interpretar lo que nos dicen nuestros sentidos.

Es decir, nuestra empatía y nuestro instinto se verán drásticamente reducidos si dejamos de hacer ejercicio.

Asimismo, nuestro giro temporal inferior, fundamental para reconocer los rostros de otras personas, así como números y objetos, también puede verse afectado debido a nuestro sedentarismo.

Llegados a este punto, queda claro que el ejercicio es muy positivo para nuestro cerebro y que, además, mantenerlo saludable no nos cuesta mucho esfuerzo.

Antes de irte no te pierdas: Beneficios de caminar 30 minutos diarios

Como bien hemos mencionado, una actividad física moderada puede evitar que nuestro cerebro sufra cambios, algunos de ellos irreversibles y que nos afectan de manera importante.

Lo único necesario es que el ejercicio que practiquemos lo hagamos de manera constante. Unos minutos cada día son suficientes para mantenernos en forma y gozar de una mejora en nuestra salud tanto física como mental.

¿Sueles practicar ejercicio o te da pereza?

[featured-post url=”https://mejorconsalud.com/consejos-para-dominar-la-pereza-y-ser-mas-activo/”]