¿Cuándo es mejor terminar la relación? Descubre 6 señales

Sentir que el amor por el otro no es igual, dejar de sentir deseo sexual y caer en continuas discusiones son motivos para considerar si es mejor terminar la relación. ¿Qué otros indicativos hay?

Cuando empezamos una relación de pareja las expectativas nos pintan un futuro lleno de amor y felicidad. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, nos damos cuenta que las cosas distan mucho de lo que alguna vez pensamos. ¿En qué momento es mejor terminar la relación?

Aunque es normal que la convivencia en pareja cambie en cada etapa, hay algunas señales que indican que es mejor ponerle punto final. La sensación de tener vacíos, las constantes discusiones y las dudas hacia el otro son motivos para considerar esa decisión.

El problema es que muchos no consiguen aceptar que las cosas van mal y se aferran a la idea de poder arreglarlo, aun cuando todo indica que no hay solución. Sin embargo, llega un momento en que hay que ser realistas, pues continuar puede ser peor.

Entendemos que no todos tienen la facilidad para reconocer cuándo terminar la relación. Por eso, a continuación queremos repasar 5 señales que pueden servir como indicativo. ¡Tenlas en cuenta!

Señales para saber si es momento de terminar la relación

En ocasiones, por más que amemos a una persona, es mejor tomar la decisión de terminar la relación. Es cierto que atravesar situaciones difíciles puede fortalecer la relación, sin embargo, cuando no es así, aparecen dudas que al final tienen la misma respuesta: decir adiós.

Por supuesto, romper el vínculo no es fácil y puede causar mucho dolor en una o ambas partes. No obstante, querer “rescatarlo” una y otra vez es desgastante y no conduce a nada bueno. ¿Llegó la hora de terminar la relación? Descúbrelo a continuación.

No cometas los mismo errores: Hacer lo mismo te brindará siempre los mismos resultados

1. La relación se ha vuelto tóxica

Pareja discutiendo y reprochándose cosas.

Las conductas tóxicas no llevan a nada bueno, inclusive cuando parecen “inofensivas”. Aunque a veces no se identifican con facilidad, tarde o temprano pasan factura. Para saber si la relación es tóxica basta con analizar las conductas del otro o la manera de ambos tratarse.

¿Ya no hay suficiente respeto? ¿Los celos predominan? ¿Tratan de controlarse? Si las respuestas a estos interrogantes son positivas, es mejor terminar la relación. Cuando estos comportamientos no se frenan a tiempo, ambos pueden acabar muy heridos.

2. Los sentimientos ya no son los mismos

Es probable que después de uno o más años, el amor ya no se perciba con tanta intensidad como en los primeros meses. Sin embargo, cuando el sentimiento cambia de manera radical, la infelicidad aparece y los involucrados empiezan a sufrir demasiado.

No sentir lo mismo por esa persona impide extrañarle, ser detallistas o compartir experiencias que antes eran agradables. Entonces, llega el momento de dejar las cosas claras, pues seguir avanzando puede causarle más dolor a la persona enamorada.

3. La vida sexual es inexistente

Discusión de pareja irse a la cama enfadados.

El componente sexual es muy importante en todas las relaciones de pareja; por eso, cuando empieza a faltar, es porque algo va muy mal. Dejar de sentir deseo por la otra persona es una señal clara para tomar la decisión de terminar.

Si bien el sexo no es lo más importante, sí incide en muchos aspectos. Además, dejar de tener relaciones afecta la complicidad, aumenta la desconfianza y hace perder detalles importantes.

4. La pareja resta, en vez de sumar

Una de las expectativas al tener una pareja es poder sentir plenitud y apoyo. Por lo tanto, cuando esa persona pone obstáculos, tiene conductas celosas o adquiere cualquier comportamiento que impide avanzar, lo más sano es terminar la relación.

Salir de la zona de confort no es fácil, mucho menos cuando eso implica hacerle daño a alguien. Sin embargo, es necesario vivirlo para poder estar mejor más adelante.

5. Hay diferencias irremediables

Discusiones de pareja.

Para poder proyectar la relación de pareja a futuro es esencial que ambos tengan metas, sueños y valores similares. Si alguno de estos elementos cambia o desde un principio difiere demasiado, los problemas no van a dejar de aparecer.

En ocasiones estos detalles sufren variaciones y la relación sigue funcionando porque ambos están de acuerdo. No obstante, si ninguno pone de su parte y, en definitiva, cada uno quiere un camino distinto, lo más recomendable es terminar la relación.

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6. Ya no hay confianza

Las continuas infidelidades y las mentiras son factores que ponen la relación en la cuerda floja. Aunque a veces el afectado opta por dar una oportunidad, la sensación de desconfianza se convierte en una carga que impide trascender.

Si bien hay casos en que se logra superar, la mayor parte de las veces se produce un daño “irreparable” en el afectado. Entonces, para no tener peleas constantes y crisis de celos, es mejor darlo por terminado.

En conclusión, cuando una relación deja de ser saludable y el sentimiento por el otro cambia, es mejor ponerle punto final aunque duela. Si bien existe el temor por lo que viene después, es preferible asumirlo a seguir prolongado las dudas y la infelicidad.