Cuando ser fuerte es tu única opción

Aunque hay momentos en los que todo parece ir mal, no hay que rendirse, hay que luchar y ser perseverante. Nada está perdido de antemano y, tal vez, lo mejor aún esté por llegar.

Hay momentos en la vida en los que nada marcha bien. Todo empieza a girar en tu contra y tú no puedes hacer nada para evitarlo. Pero, ante todo esto, ocurre algo de lo que quizás no serás consciente: descubrirás que ser fuerte es tu única opción.

Te recomendamos: 7 características de las personas mentalmente fuertes

Lo más habitual es que la vida presente dificultades que nos permitan aprender a no rendirnos. Es verdad que tu interior gritará de impotencia y que te preguntarás por qué te tiene que ocurrir todo a ti. Pero, a pesar de esto, descubrirás que tú puedes con esto y mucho más.

La historia de las dos ranas

Para ilustrar este concepto de fortaleza y resistencia recuperamos un pequeño cuento de Jorge Bucay, la historia de dos ranas que se vieron en un serio aprieto del que tenían que salir.

lunas-llorando

Descubre: La depresión y la ansiedad son signos de lucha, no de debilidad

“Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema. Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nada o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente pero era inútil, solo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.

Una de ellas dijo en voz alta:

-No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril.

Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez, siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo:

-¡No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora.

Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro. ¡Horas y horas!

De pronto… de tanto patalear y agitar, agitar y patalear… la crema, se transformó en manteca.

La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó al borde del bote. Desde allí, solo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa”.

mujer-vertigo

Lee: Si te caes siete veces, levántate ocho

¿Sirve de algo rendirse? Todos tenemos un instinto de supervivencia que nos insta a perseverar, aunque muchas personas se abandonan a la suerte como hizo la primera rana. En la perseverancia y resistencia se encuentra el éxito de salir de cualquier situación por complicada que sea.

Nunca te rindas, ser fuerte es tu única opción

Es cierto que, a veces, nos rendimos antes de tiempo porque no tenemos la presión necesaria. Pero imagina una de las peores situaciones por las que hayas pasado o que podrías haber experimentado. En estos momentos tan solo te quedarán dos opciones: dejarte ir o ser fuerte.

La verdad es que en ocasiones no tenemos otra opción que ser fuertes. Esto les ocurre a muchas personas que piensan en sus seres queridos, sobre todo aquellos padres que tienen hijos a su cargo. Ellos saben que su única opción es ser fuertes porque si se derrumban no serán los únicos que caerán.

flor-entre-grietas

Pasarás por muchas situaciones complicadas a lo largo de tu vida. Hay personas que se dejan caer hasta el fondo para después no tener otra opción que levantarse, otras luchan desde un primer momento y, las últimas, se abandonan a la adversidad.

No te vayas sin descubrir: En medio de toda dificultad, hay una oportunidad

Nunca te rindas porque lo mejor está por llegar y ¡te lo vas a perder! Ahora lo estás pasando mal, estás sufriendo una circunstancia que parece no tener final. Pero no es un callejón sin salida, aunque ahora lo parezca. Tarde o temprano, con paciencia y perseverancia, asomará una luz que podrás seguir. Es entonces cuando todo irá mejor.

Piensa que todo pasa y que nada es permanente. ¿De verdad no vas a ser fuerte, aunque cueste, sabiendo que todo esto pasará? Persevera, lucha, espera… Todo tiene solución, nada dura para siempre.