Cuando la tristeza se vuelve crónica: Distimia

Valeria Sabater · 8 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 14 enero, 2019
La distimia es una forma de depresión persistente y de impacto moderado que afecta al bienestar y calidad de vida del individuo durante, al menos, 2 años

La distimia es un trastorno del estado ánimo que implica una tristeza prolongada, más allá de 2 años. También, debe ir acompañada por una serie de síntomas físicos de intensidad leve a moderada. Como, por ejemplo:

  • Problemas alimenticios
  • Insomnio o hipersomnia
  • Irritabilidad o ansiedad
  • Desesperanza y vacío
  • Falta de concentración
  • Etc.

La distimia no llega a ser un trastorno tan grave como la depresión. Sin embargo, se trata de una psicopatología insidiosa que, en ocasiones, no nos permite llevar a cabo una vida normal. Por otra parte, puede mitigarse con tratamiento farmacológico o psicoterapia. En este artículo te daremos las claves para que sepas qué es la distimia y cómo enfrentarla.

¿Qué es la distimia?

la distimia

Es un tipo de depresión, pero con importantes matices afectivos y emocionales que la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) establece bajo otra denominación bastante clara: Trastorno depresivo persistente. Te explicamos cuáles son las principales características:

  • Es un estado de tristeza y desánimo constante. No hay épocas mejores y peores, sino que habitualmente esta sensación emocional tan negativa suele durar más de dos años.
  • Vale la pena saber que este tipo de trastorno no depende casi nunca de «factores externos», es decir, no es necesario sufrir una pérdida o un desengaño para caer en este tipo de depresión. El origen es orgánico y casi siempre hereditario, y afecta generalmente a las mujeres.
  • Suele aparecer sobre los 21 años.
  • Hay casos bastante graves, personas que, por ejemplo, son incapaces incluso de cuidar de sí mismas y que necesitan de una ayuda diaria para comer, para asearse… Son, como decimos, casos en que la distimia es más acusada.
  • A pesar de tener un componente hereditario, el estrés suele agudizar aún más esa sensación de abatimiento, de modo que puede hacer que acabemos cayendo en ese estado más grave anteriormente citado.
  • A la tristeza se le suman el mal humor, el cansancio, el insomnio, los problemas alimenticios y la dificultad para concentrarnos.
  • Si la distimia no se trata a tiempo, puede derivar perfectamente en una «depresión mayor», es decir, un trastorno mental aún más grave donde además pueden aparecer la ira, la rabia e incluso los intentos de suicidio. Es muy peligroso, de ahí la importancia de tratar cuanto antes este tipo de problemas.

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¿Cómo se trata la distimia?

la distimia

En primer lugar hemos de tener claro que la distimia es una patología que debe gestionarse a lo largo de toda nuestra existencia. ¿Podemos disponer de una calidad de vida adecuada en nuestro día a día? Desde luego. Se puede conseguir, siempre y cuando sigamos las siguientes pautas:

  • Fármacos antidepresivos.
  • Seguir psicoterapias conductuales y cognitivas, más dinámicas de grupo.
  • Contar con un seguimiento médico periódico a lo largo de toda nuestra vida.
  • Contar con un buen apoyo social y personal.

Origen de la distimia

Hemos de tener en cuenta, ante todo, que el origen de la distimia es hereditario y, por lo tanto, orgánico. Casi siempre aparece una ligera alteración en los neurotransmisores de la serotonina. Esto significa que los fármacos serán efectivos y que, sin duda, la terapia psicológica será de gran ayuda. Sin embargo, estos tratamientos deberán seguirse prácticamente toda la vida. Podrás disfrutar de tu día a día, podrás ir a trabajar y cumplir tus sueños y objetivos.

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Ahora bien, las personas que han sido diagnosticadas de distimia necesitan ser conscientes de su propio problema y mantener una gran fuerza interior para comprender que lo que les ocurre. Es una enfermedad que hay que controlar, que tratar  y, sobre todo, deben cuidar adecuadamente de sus fuentes de estrés y ansiedad, porque pueden convertirse en disparadores de la distimia en su estado más grave.

la distimia

Recuerda también que si alguien de tu familia presenta este trastorno, tienes unas probabilidades muy altas de sufrirla también. Toma medidas, habla con tu médico y sigue todos sus consejos. Para concluir, señalarte también que es importante que sepas diferenciar la distimia de una depresión normal:

  • La distimia aparece sobre los 21 años o antes, y es un estado de tristeza permanente sin que existan razones concretas que originen esa emoción, ese abatimiento. Dura entre año y medio y dos años y ,de no tratarse a tiempo, puede derivar en una depresión más grave donde aparecen ya los intentos de suicidio.

En conclusión, la distimia representa una psicopatología de intensidad moderada que causa malestar físico y emocional a quienes la padecen. Sin embargo, existen posibilidades reales de combatirla, sobre todo a través de las terapias cognitivo-conductuales y los psicofármacos.

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