Cuida tu garganta todo el año

Solemos acordarnos de la garganta solo cuando nos enfermamos, pero deberíamos preocuparnos por cuidarla siempre para evitar inconvenientes, tanto en invierno como en verano. Aquí te damos algunos consejos para hacerlo de forma natural.

Aunque pensemos que solo en invierno debemos prestarle atención, la garganta también se puede resentir en verano debido a la sequedad del aire acondicionado o al consumo de bebidas muy frías. Por ello, en el siguiente artículo te damos algunas recomendaciones para cuidarla todo el año.

Consejos para cuidar la garganta a diario

En invierno es más común prestarle atención a la garganta, ya que los virus y enfermedades andan “rondando”. ¿Pero qué sucede cuando hace calor? ¿Nos olvidamos de algo tan esencial como el instrumento que nos permite comunicarnos? En cualquier época del año deberíamos proteger la garganta a través de los siguientes hábitos:

1. Llevar una alimentación saludable

naranja

Aunque no lo creas, todo lo que comes influye en la salud de tu garganta. Si tu dieta no es saludable será más fácil que te enfermes. Opta por alimentos frescos -incluso en invierno- no te olvides del zumo de naranja que tanta vitamina C tiene (y, por ende, refuerza tu sistema inmunitario) y elige frutas de temporada para el postre.

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2. Hidratar e hidratar

Para gozar de una garganta saludable es muy importante que esté húmeda. Te recomendamos que consumas los ya tan famosos “2 litros de agua por día” para hidratar las cuerdas vocales y evitar que la zona se caliente y se reseque causando molestias, dolores y hasta ronquera. Este hábito se aplica todo el año, no solo en verano.

A su vez, te aconsejamos que evites las bebidas demasiado frías incluso, cuando hace mucho calor, que reduzcas la ingesta de café y alcohol y que optes por las leches vegetales en vez de los lácteos (que aumentan la mucosidad).

3. Descansar

Descansar

Si no has dormido lo suficiente es probable que al otro día tengas problemas para hablar bien. Tu voz sonará “rasposa” y algo apagada. El sueño sirve para reparar y descansar todo el organismo incluyendo la garganta. Por lo tanto, si has tenido un día donde tus cuerdas vocales trabajaron demasiado, lo mejor que puedes hacer es dormir más de lo habitual.

4. Abrigarse

Se puede pensar que este consejo es solo para los meses fríos, pero no es así. En verano la gente suele extralimitarse un poco con el aire acondicionado. En muchas oficinas y edificios hace tanto frío que debemos ponernos algún tipo de abrigo. El aire frío puede secar tu garganta, por lo cual, te recomendamos que en cualquier época del año tengas a mano un pañuelo o algún accesorio para cubrir la zona. Y, por supuesto, en invierno no salgas a la calle sin una bufanda.

5. Consumir miel

miel-abejas

Son muchas las propiedades de la miel de abejas para nuestra salud en general, y de la garganta en particular. Esto se debe a que es un potente antibacteriano y antifungicida que puede hacerle frente a cualquier virus, bacteria o microorganismo que intente ingresar a tu organismo. En el caso del propóleo sirve para combatir infecciones, desinflamar las cuerdas vocales y reducir la resequedad. Puedes consumir una cucharadita todos los días en ayuna. Si optas por la miel úsala para endulzar tus infusiones.

6. Evitar la resequedad

Algunos sitios son realmente secos por causa del aire acondicionado. Por ejemplo, si vas a viajar en avión te recomendamos colocar una toallita o pañuelo húmedo sobre la boca y la nariz para evitar la sensación de sequedad y humectar las cuerdas vocales. Lo mismo, si trabajas en una oficina donde ponen muy fuerte la ventilación. Y ¡cuidado! porque también esto puede suceder en invierno con la calefacción al máximo.

Por otra parte, debes evitar las zonas o los sitios mal ventilados, con mucho humo y ruido porque son un foco de infección importante: están repletos de moho, hongos y polvo que pueden afectar tu garganta.

7. No hablar

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Aunque parezca imposible muchas veces es bueno cerrar la boca y permitir que la garganta descanse. Las personas que tienen trabajos donde las cuerdas vocales están muy exigidas (recepcionistas, telefonistas, cantantes, locutores, etc.) pueden notar resequedad o molestias al terminar la jornada. Por ello, es recomendable no hablar cuando no es necesario. Así la garganta descansará y se descongestionará.

8. No fumar

El humo y las toxinas del cigarrillo no solo afectan a los pulmones sino también a todo el aparato respiratorio incluyendo la garganta y las cuerdas vocales. Si no fumas evita estar cerca de gente que sí lo hace porque también puedes sufrir las consecuencias.

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9. Toser

Toser

Cuando sientas que tienes alguna molestia en la garganta no recurras al habitual “carraspeo” para aclararla. Por el contrario, debes toser para eliminar aquello que está obstaculizando el paso de aire. Así evitarás dañar las cuerdas vocales. Si el problema persiste bebe un poco de agua o una taza de té a tu elección.

10. Expresar los sentimientos

Por último, un consejo que no debes dejar de lado porque aunque no lo creas, la garganta está relacionada con las emociones. Por ello, cuando algo te aqueja sientes como un “nudo” que no te permite respirar o hablar bien. Expresa lo que te sucede, evita la acumulación de tensiones y pide lo que necesitas. Conversa con tus seres queridos (o en terapia) sobre tus miedos, tus frustraciones, tus tristezas y tus preocupaciones. Verás que todo mejora incluyendo la salud de tu garganta.