Cuidados básicos para evitar problemas vaginales

Brunilda Zuñiga · 21 diciembre, 2015
Al eliminar el vello de la zona íntima nos exponemos a padecer más problemas, ya que estamos acabando con la barrera de protección natural de nuestro cuerpo. Puedes optar por recortarlo

Toda mujer debe estar preocupada por su salud vaginal. Esta zona es muy delicada y podría verse afectada si no tenemos los cuidados necesarios. Una vagina sana es ácida por naturaleza y tiene bacterias que te previenen de infecciones y problemas vaginales.

Sabrás que estás libre de estos problemas cuando el aroma y las secreciones sean de color transparente y tienen un aroma suave. Aquí te dejamos los cuidados básicos para evitar problemas vaginales.

Evita químicos agresivos

Seguro que cuando vas al supermercado encuentras toda clase de productos para la higiene femenina. Puedes elegir desde toallitas húmedas o gel hasta jabones especiales. Todos estos productos te ofrecen reducir o eliminar el olor y la humedad.

Lo que debes recordar es que la zona vaginal cumple con diversas funciones. Por este motivo, es mejor desechar la idea de tenerla completamente seca y libre de olores.

La mayoría de los productos que encuentras para mantener la zona vaginal “limpia” contienen químicos agresivos. Muchos de ellos provocan irritaciones e infecciones al eliminar las bacterias que ahí viven.

Nuestra recomendación para evitar los problemas vaginales por los hábitos de higiene son:

  • Evita lavar la zona con demasiados productos a la vez.
  • De preferencia, usa solo un poco de agua y jabón neutro para lavar la zona exterior del área vaginal.
  • Es mejor que el interior de la zona vaginal no entre en contacto con químicos. Con agua es suficiente.
  • Evita el uso de toallitas húmedas, jabones y geles. Estos pueden eliminar las bacterias que te protegen de los problemas vaginales y ocasionar la aparición constante de infecciones.

Exceso en la limpieza

Exceso en la limpieza

 

Se suele creer que el exceso de limpieza ayuda a prevenir los problemas vaginales. La realidad es que debes evitar cualquier exceso en la higiene femenina. Aunque encuentres productos que recomiendan tener máximo cuidado en esta área, nunca debes asearla más de una vez al día.

Basta con lavarte con un poco de agua y jabón neutro durante la ducha diaria. Si te excedes puedes terminar con problemas de resequedad. También, como hemos comentado anteriormente, eliminarás las bacterias propias de la zona.

En los días de menstruación puedes sentir la necesidad de asearte más. En este caso usa solo agua.

Ver también: Remedios naturales para la resequedad de la piel

Asea en la dirección correcta

Al limpiar el área genital siempre debes hacerlo de adelante hacia atrás. Esto aplica tanto para el aseo con papel de baño o durante la ducha. Al seguir este patrón de limpieza te aseguras de que las áreas de la vagina y la uretra no entren en contacto con elementos de la parte más sucia, que es el ano.

Es aconsejable que siempre se siga este hábito para asegurar una buena higiene. Si tienes hijas pequeñas, debes enseñarles cuanto antes este consejo.

No uses esponjas para lavar la zona

portrait of happy young woman playing with foam in bathtub

La esponja con la que lavas el cuerpo durante la ducha acumula una gran cantidad de gérmenes, tanto los que aparecen por la humedad del baño como los que elimina de tu cuerpo. Siempre debes evitar que entre en contacto con la zona vaginal.

Aunque no lo creas, usar la esponja de baño en la zona genital es una de las principales causas de los problemas vaginales. Tampoco es necesario que uses ninguna esponja especial: las manos limpias son suficiente para lograr la higiene adecuada.

Evita las duchas vaginales

Muchas mujeres se sienten sucias cuando notan cierta humedad en la zona vaginal. Debes saber que justo esas secreciones y flujo son los que ayudan a evitar los problemas vaginales.

Por ello, debes evitar en la medida de lo posible las duchas vaginales, en especial las comerciales. Estos productos están fabricados con ingredientes que resecan la zona, como el alcohol.

Aunque en un primer momento puedes sentirte más limpia, después es muy desagradable.

Las únicas duchas vaginales que debes usar son las recomendadas por el ginecólogo. Esto suele ocurrir cuando tienes algún problema que necesita ser tratado de forma directa. Asegúrate de seguir todas sus instrucciones.

Cuidados durante la menstruación

Los tampones y productos de higiene femenina estarían contaminados con glifosato

Durante los días que dura la menstruación es importante que te asegures de cambiar el tampón, la toalla sanitaria o la copa menstrual cada 4 o 6 horas.

En caso de usar tampón, debes identificar y usar el que te dé la absorción adecuada. No solo porque un tampón poco absorbente puede ocasionar accidentes.

Los tampones que absorben más de lo que necesitas provocan resequedad, uno de los problemas vaginales más comunes.

La ropa de algodón reduce los problemas vaginales

La cantidad de opciones disponibles cuando hablamos de ropa interior es inmensa. Encuentras toda clase de colores, estilos y telas que te hacen sentir a gusto.

Lo recomendable para evitar problemas vaginales es elegir ropa de algodón. En caso de que este material no vaya con tu estilo, elige prendas que tengan una cubierta de algodón.

Esto no implica que dejes de usar la ropa que te gusta, pero sí debes estar preparada para cambiar cualquier prenda que ocasione dolor, picazón o comezón.

Te recomendamos leer: ¿Tienes picazón vaginal? Podría deberse a estas razones

Evita depilar

Es malo quitarse o depilarse el vello genital

Aunque depilar la zona genital se ha convertido en una tendencia de moda, es más problemática de lo que crees.

Cuando eliminas el vello genital también estás acabando con la protección natural de esa zona. Por eso, las mujeres que tienden a tener problemas vaginales de resequedad ven un aumento de estos después de depilar.

En caso de que el vello no te resulte agradable, considera la idea de recortarlo de tal forma que quede más estético. Así mantienes la protección natural y te sientes más a gusto.

Lo que sí debes evitar por completo es usar rastrillos para recortar el vello. El rastrillo suele lastimar la piel y provocar un crecimiento doloroso del vello.