¿Cómo cuidar el pie diabético en casa?

El descontrol de los niveles de glucosa en la sangre afecta la salud de los pies en los pacientes con diabetes y eleva el riesgo de lesiones y amputaciones

Para evitar graves complicaciones tras ser diagnosticados con hiperglucemia mantenida, es primordial adoptar una serie de medidas para cuidar el pie diabético en casa.

Las complicaciones que se sufren por los niveles de glucosa alta pueden reducir el riego sanguíneo en las extremidades inferiores, deteriorando las arterias y nervios de los pies. El problema puede desarrollarse de manera gradual, en especial cuando no se realizan los controles necesarios para regular el azúcar a un estado normal.

Producto de esto disminuye la sensibilidad en la zona y aumentan las probabilidades de desarrollar úlceras, grietas y otras heridas que pueden ser un foco de infecciones peligrosas.

¿Cómo cuidar el pie diabético para evitar complicaciones? Teniendo claro que los riesgos son constantes, se deben tener en cuenta las recomendaciones que compartimos a continuación.

¿Qué es el pie diabético?

Dolor en los pies.

Tener los niveles de azúcar por encima de lo normal acarrea muchas complicaciones en la salud. Entre estas, una de las más habituales y peligrosas es el pie diabético.

La condición se puede originar por una reducción del riego sanguíneo de las piernas (vasculopatía) o por una afectación de los nervios inferiores (neuropatía).

Ambos problemas derivan una serie de síntomas que afectan la calidad de vida, pues el paciente pierde en gran medida su sensibilidad y queda expuesto a lesiones que tardan en sanar.

Si bien los síntomas pueden variar en función del nivel de gravedad  con que se desarrolle, es primordial atenderlo y vigilarlo en todo momento para que no empeore.

Un mal control de este puede producir úlceras e infecciones que, cuando no se pueden controlar, acaban siendo la razón de amputación de la extremidad.

Ver también: Cómo diagnosticar la diabetes

Consejos para cuidar el pie diabético en casa

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, más del 80 % de los casos de amputación por pie diabético se pueden prevenir con tratamiento y cuidados básicos.

El control médico de la diabetes es la medida principal para evitar estas complicaciones; sin embargo, complementario a este, cada uno debe adoptar algunos hábitos que reducen el riesgo.

Es fundamental evitar al máximo cualquier lesión que comprometa los pies, ya que las heridas tardan mucho en sanar y pueden servir como puerta de entrada para alguna infección. Además, estos cuidados deben ser permanentes pues, aunque no haya lesiones o síntomas evidentes, el riesgo sigue siendo alto.

Revisar los pies todos los días

Pies cansados.

La revisión diaria de los pies permite detectar si hay alguna anormalidad que deba ser tratada de manera especial.  Por esto, aunque no haya un problema notorio, es importante dedicarles tiempo.

Procura estar atento a síntomas como:

  • Llagas o úlceras
  • Ampollas o grietas
  • Durezas y deformidades
  • Hematomas y venas inflamadas

Lavar y desinfectar

Uno de los cuidados básicos para reducir el riesgo de infecciones en los pies es lavarlos todos los días con productos que ayuden a desinfectarlos.

Esta medida permite eliminar bacterias, hongos y otros microorganismos que, en caso de lesión, pueden causar problemas de mayor gravedad.

Evitar el cigarrillo

Dejar de fumar.

El consumo de tabaco es uno de los factores que pueden acelerar el estrechamiento de las arterias. Debido a esto, todos los pacientes con diabetes lo deben evitar.

Las toxinas del cigarrillo no favorecen la oxigenación de los pies y pueden influir en las complicaciones por la falta de riego sanguíneo.

Usar productos hidratantes

Para cuidar el pie diabético es necesario adquirir productos hidratantes que ayuden a proteger su pielSu aplicación diaria permite evitar las callosidades y grietas para minimizar el riesgo de infección.

Cortar las uñas

Cortar las uñas.

Las uñas en los pacientes con pie diabético se deben cortar en línea recta para que no se incrusten en la piel. El corte no debe comprometer ni las esquinas ni las cutículas.

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Usar calzado cómodo

El uso de calzado cómodo y ventilado es una de las medidas más recomendables para cuidar el pie diabético. Esto permite controlar la inflamación y prevenir infecciones.

Lo ideal es que su interior esté compuesto con materiales lisos, sin elementos contundentes, para que la piel pueda respirar sin problema.

Evitar actividades de alto impacto

La práctica diaria de ejercicio físico es uno de los hábitos que ayudan a regular los niveles de glucosa en pacientes con diabetes.

Sin embargo, debido a las complicaciones que pueden presentar los pies, es primordial revisar que las actividades elegidas no tengan un fuerte impacto sobre los mismos.

Para evitar callos o lesiones lo mejor es optar por disciplinas como:

En conclusión, es de gran importancia que todos los pacientes con azúcar alto adopten medidas para cuidar el pie diabético. Esto, además de los chequeos médicos, evita situaciones más graves.