Cultivar ajo en casa es muy fácil

¿Te gustaría aprender a cultivar ajo en casa? Si quieres disfrutar una versión 100 % orgánica de este alimento, descubre los pasos para sembrarlo en tu propio huerto o jardín.

El ajo es un miembro de la familia Allium, misma de la cual hace parte la cebolla y los puerros. Es una de las especias más populares en lo que tiene ver con gastronomía, ya que aporta un sabor y aroma muy especial a los alimentos. Además, cultivar ajo en casa es muy fácil y requiere de poco espacio en el jardín.

Como quizá lo sabes, el ajo crece a partir de dientes individuales, separados de un bulbo entero. Cada uno de estos dientes puede volver a multiplicarse en el suelo, dando lugar a un nuevo bulbo con 5 o 10 dientes. Lo mejor de todo es que, conservado en un lugar fresco y seco, es un alimento que se conserva por meses.

¿Quieres aprender a cultivar ajo en casa? Para que no te queden dudas, vamos a hacer un breve repaso sobre sus propiedades y te compartiremos todos los pasos para que puedas sembrarlo y cosecharlo. ¡Toma nota!

¿Por qué cultivar ajo en casa?

Muchas personas han decidido hacer sus propios huertos en casa, ya que es una forma sencilla y económica de obtener alimentos orgánicos, libres de pesticidas. Entre esto, el cultivo de ajo es uno de los favoritos, ya que no requiere demasiados cuidados y tiene muchos usos en el hogar.

Y es que, más allá de su particular sabor, el ajo concentra importantes nutrientes que contribuyen a mejorar la calidad de la dieta. Según detalla una publicación en la revista Nutrients, este alimento contiene:

  • Agua (62–68 %)
  • Carbohidratos (26–30 %)
  • Proteínas (1.5–2.1%)
  • Aminoácidos (1.0–0.5 %)
  • Compuestos organosulfurados (1.1–3.5 %)
  • Fibra (1.5 %)
Ajo pelado y cortado

Esta misma investigación sugiere que el ajo tiene potencial para prevenir los trastornos metabólicos y la dislipidemia. Asimismo, su consumo moderado contribuye a mejorar ciertas funciones gastrointestinales, brindando un efecto protector para la defensa de la mucosa contra la actividad de Helicobacter pylori y el desarrollo de úlceras.

Ahora bien, hay que considerar su forma de uso, pues cocinado puede perder gran parte de sus propiedades. Por eso, si el objetivo es tomarlo con fines de salud, se aconseja su consumo crudo, ya sea solo o combinado con zumo de limón.

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¿Cómo cultivar ajo en casa?

Cultivar ajo en el hogar es realmente fácil. Lo único que se necesita es mucha paciencia y escoger la variedad. Una vez decidido, debemos escoger también una maceta adecuada, dado que sus raíces son profundas.

Para cultivar ajo en casa vamos a necesitar:

  • 1 cabeza de ajo.
  • 1 maceta de 20 centímetros de profundidad.
  • Tierra para macetas.

Instrucciones

  • Elige una cabeza de ajo de la variedad que prefieras y separa los dientes, dejando la cáscara intacta.
  • Escoge una maceta adecuada que tenga drenaje, para que pueda evacuar el agua sobrante al regar.
  • Llena la maceta con suficiente tierra, dejando al menos un centímetro antes de llegar al borde.
  • Entierra los dientes de ajo en la maceta por lo menos a 10 centímetros de profundidad y con la parte puntiaguda hacia arriba.
  • En la maceta puedes poner más de un diente de ajo, siempre y cuando queden separados unos 8 centímetros como mínimo uno del otro.
  • Los brotes de ajo comenzaran a salir entre 16-32 semanas después de la siembra, dependiendo del clima y la variedad.

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Cuidados que debes tener en cuenta

Es mejor cultivar ajo en el verano para aprovechar la luz solar

La mejor época para empezar a cultivar ajo en casa es cuando la temperatura es templada. Las regiones con climas demasiado cálidos o muy lluviosas no son las más apropiadas para cultivar este bulbo. De hecho, de principio a mitad de cultivo se requieren un clima frío, siendo la temperatura ideal desde los 0 ° C hasta los 15 ° C.

Después de esto, la temperatura puede alcanzar hasta los  25 ° C para que las cabezas alcancen su madurez. La recomendación general es empezar la siembra en otoño o en invierno. 

Ahora bien, el riego debe ser moderado, ya que demasiada humedad puede incidir en el desarrollo de enfermedades. Además, se debe mantener la planta libre de malezas y, de ser posible, fertilizar con un poco de composta cada mes. 

El proceso de cosecha del ajo se hace cuando las hojas más antiguas comienzan a secarse. Para ello, se extrae la planta entera, sin retirar las horas, preferiblemente en días secos y soleados. Luego, se deja secar el bulbo en plena luz solar durante un par de días. 

Cuando el bulbo esté completamente seco, se puede almacenar en un lugar fresco y seco. Si lo prefieres puedes conservarlo con otros métodos como el deshidratado o encurtido. ¿Te animas a hacerlo en casa?

 

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