Cómo curar la indigestión de manera natural

Yamila Papa 3 julio, 2015
Aunque no lo creas, una buena digestión comienza masticando bien los alimentos. Al triturarlos le damos el trabajo casi hecho al estómago, que necesita menos jugos, lo que reduce la acidez

Uno de los males típicos de la actualidad son los problemas digestivos. Todo, claro está, debido a los niveles excesivos de estrés, vivir a mil por hora y comer mal.

Los trastornos estomacales son la principal causa de consulta médica de las grandes ciudades. En este artículo te contaremos cómo curar la indigestión de manera natural para que no sufras más los horrendos dolores.

Problemas digestivos a la orden del día

Cuando el sistema digestivo está enfermo, podemos sufrir todo tipo de trastornos como por ejemplo:

  • Síndrome de intestino o colon irritable
  • Distensión abdominal
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Acidez
  • Gases
  • Alergias a los alimentos
  • Aumento de peso
  • Eczema
  • Agotamiento
  • Asma

Si no se abordan como corresponde, estos síntomas pueden convertirse en condiciones crónicas. La buena noticia es que, una vez que empieces a cuidar tu sistema digestivo, no solo te sentirás mejor, sino que, además, podrás adelgazar, tener mejor la piel, dormir plácidamente, etc.

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Consejos para curar la indigestión

Ya no quieres sufrir más dolores o molestias, antes, durante y después de comer. Estás cansado de no poder ingerir lo que te gusta o no deseas sentirte “pesado” tras la cena. Entonces, presta atención a estos tips para mejorar tu digestión:

No olvides leer: Batidos y zumos para la indigestión

Mastica los alimentos

La buena digestión comienza en la boca. Cuando masticas bien la comida, facilitas la labor del sistema digestivo, por lo que tu cuerpo puede centrarse en otras tareas. Es como si le dieras el trabajo “casi terminado”.

El estómago necesitará menos jugos gástricos para digerir los bocados, por ejemplo, y eso evitará que sufras tanta acidez.

Come “de verdad”

Estamos acostumbrados a consumir cualquier cosa que compramos en la calle, en una tienda o local de comidas. No sabemos qué quieren decir todas esas palabras extrañas en los paquetes, pero así y todo, los seguimos ingiriendo. No nos damos cuenta de que los alimentos artificiales son muy malos para nuestra salud. Mejor elige alimentos enteros y frescos.

Come-“de-verdad”

Evita las cosas “falsas”, como los procesados y comidas rápidas, que contienen una gran dosis de sal, azúcar y aceites procesados. Además, son difíciles de digerir y no proporcionan ningún valor nutritivo.

Come alimentos fermentados y cultivados

Todos ellos son altos en “bacterias buenas” y comerlos te ayudará a regenerar la flora intestinal de manera natural. Cuanto mayor sea la variedad de alimentos fermentados y cultivados que incluyas en tu dieta, mejor. Algunos ejemplos son:

  • Sauerkraut
  • Kefir
  • Chukrut
  • Kimchi
  • Kombucha

Si tienes algún trastorno intestinal grave, comienza a incorporarlos lentamente a tu dieta.

Sé bueno con tu hígado

Si recordáramos lo importante que es este órgano para nuestro cuerpo, lo cuidaríamos más. Puedes curar tu sistema digestivo “mejorando tu relación” con el hígado. Así, trabajará de forma eficiente y eso repercutirá en tu salud. Para ello, aumenta la ingesta de:

  • Zanahorias
  • Remolacha
  • Sopas de verduras
  • Zumos recién exprimidos
  • Diente de león
  • Leche de cardo

Mantén la hidratación

En verano es más fácil, pero es preciso beber agua todo el año. Muchas personas con trastornos digestivos están extremadamente deshidratadas. ¡Intenta aumentar la ingesta de agua a partir de ahora mismo! Por lo menos, 6 vasos al día.

Puedes, a su vez, ingerir un vaso de agua con una cucharada de vinagre de sidra de manzana o jugo de limón fresco por las mañanas en ayunas. Y no pueden faltar los tés de hierbas, que son otra gran manera para hidratar el cuerpo. Entre las especies más destacadas encontramos:

  • Menta
  • Jengibre
  • Hinojo
  • Fenogreco
  • Diente de león
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Reduce el estrés

El estrés no solo causa estragos en tu mente, sino que también puede entrometerse con tu digestión. Hay muchas maneras de reducir el estrés. Descubre qué tipo de actividades de relajación funcionan mejor para ti. Las más comunes son:

  • Meditación
  • Respiración conciente
  • Yoga
  • Salir a caminar
  • Dormir la siesta
  • Irte de vacaciones

Lleva a cabo un dieta de desintoxicación

Una desintoxicación suave de vez en cuando puede serte de gran ayuda para restaurar el sistema digestivo por completo. Considera dedicar un día de un fin de semana cada 3 meses (aproximadamente) y quedarte en casa para realizar esta dieta, que estará basada en zumos e infusiones naturales para depurar el organismo.

Existen también otras técnicas más extensas, de una semana, por ejemplo, pero eso puede quedar para una segunda etapa.

¿Quieres conocer más? Lee: Dieta de desintoxicación y limpieza con limón, jengibre y pepino

Consume más glutamina

La glutamina es uno de los nutrientes más importantes que puedes ofrecerle a tu cuerpo, ya que es tiene la capacidad de reparar y regenerar la mucosa intestinal y calmar la inflamación estomacal. Puedes encontrar glutamina en forma de suplemento (se vende en las casas naturistas) o bien en ciertos alimentos:

  • Carne
  • Pescado
  • Huevos
  • Lácteos
  • Remolacha
  • Habas
  • Espinacas
  • Perejil

Añade más probióticos

Los probióticos son las bacterias “buenas” que mejoran la salud intestinal. Están disponibles en suplementos dietéticos, así como también en el yogur y ciertos quesos.

Escucha a tu cuerpo

Escucha-a-tu-cuerpo

Deja de ir de aquí para allá. Detente un poco a analizar cómo estás llevando tu vida y de qué manera tus hábitos influyen en tu salud. Conoce tu propio cuerpo y oye atentamente lo que tiene para decirte.

Un dolor de estómago de vez en cuando puede ser producto de una comida en mal estado o un atracón pero, si los síntomas son habituales y ya casi no puedes ingerir nada sin que te caiga pesado, entonces, sería bueno que revisaras un poco tu presente.

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