Cómo curar rápidamente las rozaduras y ampollas en los pies

Valeria Sabater · 12 febrero, 2015
No conviene explotar las ampollas que aparecen en los talones, ya que pueden infectarse. Si fuera necesario, se podría drenar el líquido.

Es muy común que aparezcan rozaduras y ampollas en los pies cuando se estrenan zapatos nuevos o bien, cuando se recorren largas distancias con el calzado inadecuado. En ambos casos, el dolor producido por la lesión supone tal incomodidad, que resulta difícil caminar con tranquilidad.

La fricción dolorosa al caminar hace que nos detengamos más veces de lo normal a descansar o bien, evitemos recorrer ciertas distancias. Por lo general, esta viene a ser una molestia que no requiere atención médica pero sí ciertos cuidados para su curación.

Ante todo, se recomienda no explotar las ampollas, ya que se aumenta el riesgo de infección. En caso de ser necesario, hay formas de drenar el líquido, como te indicaremos a continuación.

1. Socorro, ¡Tengo una ampolla!

Ampolla

En lugar de explotar las ampollas a la primera oportunidad, se pueden aprovechar las siguientes medidas para conseguir el alivio deseado:

Introduce los pies en un recipiente de agua fresca con sal gruesa, durante, al menos, unos 15 minutos. Esto aliviará la pesadez y la inflamación de los pies y, por ende, las molestias producidas por las ampollas y rozaduras.

A este baño se le pueden añadir unas gotas de árbol de té (que tiene propiedades antisépticas muy oportunas para ayudar a curar lesiones) o bien, una vez finalizado el baño y secado los pies, se puede colocar directamente unas cuantas gotas de este aceite sobre la ampolla.

Si ves que las ampollas son muy grandes y te va a dificultar el calzado, será mejor drenar ese líquido. Para hacerlo de la forma correcta, esteriliza una aguja con alcohol y, con cuidado, pincha la ampolla. Lava y seca bien la zona para evitar residuos de pus. Finalmente, no olvides que debes aplicarte un antiséptico y desinfectante, como el betadine. 

2. Aloe vera para cicatrizar la herida

Aloe vera

El gel de aloe vera puede aprovecharse en caso de rozaduras y heridas superficiales, dado que ayuda a humectar la piel a la vez que ayuda a su cicatrización. Si se aplica en frío, el alivio será instantáneo. 

Para poder beneficiarte de este tratamiento, solo tienes que tomar 20 gramos del gel de aloe vera y aplicarlo directamente sobre las lesiones (previamente lavadas y secadas). Una vez que la piel absorba por completo el aloe, puedes irte a dormir y dejar que el producto actúe durante la noche. A la mañana siguiente, enjuaga, seca y repite la aplicación.

3. Bicarbonato de sodio, siempre eficaz para rozaduras y ampollas

Bicarbonato-de-sodio-para-alcalinizar-el-cuerpo

¿Quieres curar tus rozaduras y ampollas en los pies cuanto antes? Entonces toma nota de este excelente consejo:

  • Lava cuidadosamente tus pies con una tina o barreño de agua caliente. Añade 5 ramas de romero. Esta hierba es un excelente antiinflamatorio que te ayudará además a eliminar cualquier impureza o bacteria presente en las ampollas o las rozaduras.
  • Seca con cuidado tus pies.
  • Ahora mezcla 200 ml de agua con 20 g de bicarbonato y 40 ml de agua oxigenada. Remueve bien hasta obtener una mezcla homogénea.
  • Con ayuda de un algodón, aplica generosamente sobre las zonas afectadas.
  • Si lo haces dos veces al día, a la jornada siguiente tendrás las ampollas ya prácticamente curadas y apenas notarás las rozaduras.

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4. Sencillo remedio con ajo

ajo

Este es otro tratamiento casero al que puedes recurrir en caso de que tengas ampollas y rozaduras en los pies. Para prepararlo, tan solo necesitarás tres dientes de ajo y 100 gramos de tomillo. El ajo es un gran antibiótico natural muy poderoso que nos ayudará a desinfectar las heridas.

  • Calienta 5 litros de agua junto con 100 gramos de tomillo. Esta planta medicinal es muy adecuada para desinfectar y desinflamar, por lo que este primer paso es necesario para eliminar cualquier impureza de los pies.
  • Sumerge los pies en el agua y relájate durante al menos 20 minutos. Después, sécate con cuidado.
  • Revisa tus ampollas, recuerda que si no son muy grandes es conveniente no explotarlas para no infectarlas.
  • Lo que haremos ahora es machacar los tres dientes de ajo en un mortero.
  • A continuación, colocamos la pasta de ajo sobre dos gasas y, a su vez, estas las colocamos sobre las heridas.
  • Deja las gasas sobre las heridas durante 15 minutos. No hace falta que te apliques nada más ni que te enjuagues los pies una vez finalizado este lapso de tiempo.

Para tratar y curar las rozaduras y ampollas en los pies lo más importante es ser consecuentes con los buenos hábitos de higiene. De esta manera, la acción de cualquier tratamiento se verá reforzada y la molestia desaparecerá en menor cantidad de tiempo. No olvides dejar los pies ‘al aire’ tanto tiempo como sea posible para que se ventilen. Esto ayudará a que las ampollas se sequen.