Aprende a curar una herida infectada correctamente

Claudia Magdalena Carrera Blanco · 17 septiembre, 2017
Cualquier herida puede llegar a infectarse, por esto es necesario aplicarle los cuidados adecuados y evitar que suceda.

Todos hemos sufrido heridas a lo largo de nuestra vida, y cada una de ellas ha sido de mayor o menor gravedad. Sin embargo, existe el riesgo de tener una herida infectada por no ofrecerle el cuidado adecuado, incluso aunque sea pequeña.

Si una herida se infecta, es posible que la infección se extienda a la piel que se encuentra alrededor, causando complicaciones futuras. Si deseas saber cómo cuidar y cómo curar una herida infectada correctamente, te recomendamos seguir leyendo este artículo.

¿Cómo cuidar de una herida?

Niño con una herida curada

Si te has hecho una herida, ya sea por corte, desgarro, contusión o quemadura, es muy importante que sigas los siguientes pasos para evitar que llegue a infectarse:

  • Observar la herida con detenimiento, de esta manera sabrás el nivel de gravedad que tiene.
  • Lavar la herida con agua templada y jabón, así eliminarás cualquier suciedad que pueda tener. Si el agua no es capaz de eliminar todos los desechos dentro de la herida, será necesario utilizar unas pinzas.
  • Evita cualquier infección utilizando crema antibiótica de aplicación tópica durante, al menos, un día.
  • Cubre la herida con un vendaje o curita, de esta manera podrás mantenerla limpia y sin riesgo de infecciones.
  • Mantén bajo observación la herida mientras evoluciona para asegurarte de que no se infecte.

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Finalmente, para determinar que no se ha infectado, solo debes estar atento a lo siguiente:

  • Su color será sonrosado e irá aclarándose con el tiempo.
  • Tendrá una temperatura tibia.
  • Será indolora al tacto.
  • No tendrá signos de inflamación.
  • Presentará buen aspecto gracias a la cicatrización.

¿Cómo saber si la herida está infectada?

Herida infectada

Si no estás seguro de tener una herida infectada, presta atención a estos signos, cualquiera de ellos puede indicar que no está curando correctamente:

  • Fiebre local o general, acompañada por enrojecimiento continuo de la zona, inflamación en los bordes y sensibilidad.
  • Dolor persistente luego de varios días, incluso con suaves movimientos. En casos extremos se pueden detectar sensaciones punzantes.
  • Secreción de pus.
  • No existen señales de cicatrización.
  • Presenta mal olor y aspecto.

Con estas señales podemos estar seguros de que la zona se encuentra infectada por alguna bacteria, y debemos tratarla con mucho cuidado antes de que sea aún más grave.

¿Cómo curar una herida infectada?

Si la herida presenta varios o todos los síntomas anteriores, es fundamental que comiences a tratarla de inmediato siguiendo los pasos que te exponemos a continuación:

1. Desinfectar la herida

Madre limpiando una herida a su hijo

Es lo primero que debemos a hacer, pues una herida infectada jamás podrá sanar. Para desinfectarla debemos seguir estos pasos:

  • Lavar la herida con suero fisiológico y jabón neutro. Estos se encargarán de desinfectar la herida y regular el pH de la zona.
  • Secar con una gasa estéril, así evitarás cualquier bacteria que pueda encontrarse en la toalla o servilleta.

Cuando hagas esto, debes asegurarte de eliminar toda la secreción o suciedad que se encuentre en la herida y dejarla completamente limpia.

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2. El antibiótico

Después de haber secado la herida infectada, debes buscar una pomada antibiótica y aplicarla sobre la zona afectada con un hisopo, evitando la contaminación de dicha pomada.

Esto deberás hacerlo entre 2 y 3 veces por día, lavando la herida cada vez que vayas a aplicar la pomada. Este proceso debe durar al menos 5 días. Así podrás asegurarte de eliminar por completo la infección y acelerar el proceso de curación.

3. Resguardar la herida

Herida infectada vendada

Necesitarás resguardar la herida bajo un vendaje, para evitar así la contaminación o una nueva infección en la zona. Para esto te recomendamos gasas estériles, ya que no correrás riesgo de contagio de bacterias dentro de estas.

Es de vital importancia mantener la herida supervisada y vigilar su evolución. En caso tal de no observar ninguna mejora, es necesario acudir al médico de confianza. Este se encargará de medir el grado de infección que tenga la herida y recetará los medicamentos necesarios para su recuperación.