¿Damos a nuestros pies el trato que realmente necesitan?

Tanto el agua fría como caliente pueden ser muy beneficiosas para tratar los pies cansados. Podemos combinarlas con hierbas aromáticas, como la lavanda o el romero, para multiplicar el efecto relajante

Después de un largo día donde nos hemos pateado toda la ciudad por motivos de trabajo, o porque simplemente hemos ido de fiesta con los amigos, al llegar casa sentimos como nos duelen mucho los pies. Sobre todo si las mujeres han llevado tacones.

Tras quitarnos los zapatos,  lo único que nos apetece es tumbarnos en el sofá con los pies en alto para así aliviar el dolor. Esto, a priori, está muy bien. Sin embargo, si queremos darle a nuestros pies el trato que realmente se merecen se antoja muy necesario seguir una serie de consejos que os describimos a continuación. Seguro que gracias a ellos, al día siguiente tus pies se ven mucho menos resentidos. ¿Estáis interesados? Pues seguid leyendo a continuación.

Consejos para tratar los pies cansados

  • Barreño con agua caliente. Este es uno de los métodos más seguidos y satisfactorios que existen. Así que cuando lleguéis a casa, llenad un recipiente con mucha agua caliente, añadid dos cucharas de sal y finalmente introducid vuestros pies en el barreño poco a poco. Ya veréis como una sensación de bienestar recorre todo vuestro cuerpo. Y es que el agua, estimulará todos los nervios que hay en esta zona, algo que os relajará de todo el estrés acumulado durante el día. El agua caliente también os ayudará a abrir todos vuestros poros y eliminar la piel muerta. ¡Muy recomendado!
  • Lavanda y agua fría. Este es un método algo desconocido pero muy gratificante. Solo tenéis que coger un recipiente de agua fría y echarle dos puñados de esta planta. La lavanda actuará como un gran desinflamatorio, algo que se recomienda mucho para todas esas personas que sufren de sobrepeso o que simplemente retienen muchos líquidos en esta zona. Si no disponéis de lavanda en ese momento, también os puede servir el tomillo o el romero.
  • Un masaje. ¿Tenéis alguien que os quiera mucho en casa? ¡Pues pedidle a vuestra pareja/amigo/hermano que os haga un relajante masaje! Ya veréis como una sensación de placer total os invade completamente. Es importante que el masajeador trate con cuidado los pies para evitar dañar los huesecillos que hay en él y que reactive la circulación sobre todo en la planta y en los dedos del pie. No estaría tampoco de más usar geles refrescantes o cremas hidratantes para tonificar la piel del mismo. Tras esto, solo queda agradecerle a esa persona que tanto quieres el gran masaje que te ha hechoJ.

¿A que los pies son una zona muy sensible que durante el día tiene que soportar todo el peso de nuestro cuerpo? Por ello y para que no se resientan más, se antoja muy importante que sigáis estos consejos que os hemos dado. Tras esto, ¡solo os quedará apuntarte a una maratón para comerte el mundo!

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