Datos que no conocías sobre el estrés

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sara Ramo González el 15 noviembre, 2018
¿Sabías que tu falta de memoria pueden deberse al estrés? Por su culpa el cerebro está demasiado cansado como para retener datos o para tomar decisiones

Estrés, uno de los males del siglo XXI, lo sufrimos casi todos y nos hace sentir agotados, padecer insomnio o dolores de cabeza. Pero, ¿conoces todos los efectos del estrés? En este artículo te los contamos.

Datos interesantes y curiosos sobre el estrés

alimentos para el estrés

Si nos ceñimos a la definición del estrés podemos decir que es una reacción fisiológica del organismo donde entran en juego mecanismos de defensa para afrontar una situación amenazante o peligrosa.

Básicamente es la respuesta de nuestro cuerpo cuando se da cuenta de que “algo no va bien”. Por lo tanto, en niveles normales el estrés puede resultar positivo. Es decir, cumple una función adaptativa relevante en nuestra supervivencia.

¿Qué sucede cuando sufrimos estrés?

Aumenta la presencia de antojos

Si últimamente sientes que te llaman especialmenta la atención los alimentos calóricos, quizá se deba a una etapa de mayor estrés.

Ante el estrés, nuestro cuerpo moviliza energía y produce cortisol. Además, nos sentiremos atraídos hacia aquellos alimentos calóricos que puedan ofrecernos un aporte extra de nutrientes, lípidos y carbohidratos. Así es como el cuerpo se prepara para afrontar con éxito las amenazas.

Aumenta la sensibilidad

El estrés tiene una consecuencia poco conocida o no tan relacionada a él. Se trata de la baja tolerancia a los estímulos. Algunas personas pueden incluso referir sensación de dolor al tacto, o ante determinados sonidos.

Esto se debe al estado de hipervigilancia que producen los estados de estrés. Es decir, nuestro cuerpo permanece alerta por un tiempo continuado siendo más susceptible a captar los estímulos. Por ello seremos más sensibles a lo que nos rodea.

mujer estresada en la cama

Aumenta el riesgo para la salud mental

El desgaste producido por el estrés nos hace más vulnerables a padecer problemas psicológicos. Entre ellos encontramos la ansiedad, los ataques de pánico, la depresión o el estrés postraumático.

Nos hace olvidar cosas

Las redes de memoria de tu cerebro almacenan y organizan la información. Sobre todo durante el sueño se produce un cribaje esencial para el aprendizaje y la consolidación de los recuerdos. Si estar estresado se acompaña de insomnio, este aprendizaje se verá comprometido. 

Además, provoca una liberación de cortisol al torrente sanguíneo. Esta sustancia produce entre otras cosas un impedimento a la hora de que se fijen los recuerdos. Todo ello provocará olvidos más frecuentes y una sensación de desorientación en la persona.

Ver también:5 mejores ejercicios para mejorar nuestra memoria

Nos desregula emocionalmente

La regulación emocional se ve comprometida cuando nos enfrentamos a periodos de estrés continuado. Esto se debe al agotamiento emocional y el desgaste que se va acumulando. Es posible que si atraviesas una temporada de estrés notes que controlas peor tus emociones.

Algunas personas pueden sentirse especialmente propensas al llanto, o a la ira. Si esto te sucede, es señal de que tu sistema nervioso y tu cerebro necesitan un descanso.

Ver también:Tips para combatir el estrés emocional de cada día

Incrementa las infecciones y el picor

Las células se ven afectadas por el estrés debido a que el sistema inmunitario no realiza su trabajo como corresponde. Por ello somos más vulnerables a las enfermedades infecciosas de todo tipo (desde un resfriado hasta el herpes).

También puede alterar las bacterias digestivas provocando inflamaciones frecuentes, estreñimiento o cólicos. En el caso de la piel, puede provocar un aumento de la sensibilidad elevando la incidencia de irritaciones. Todo ello relacionado con la disminución en las defensas del cuerpo.

Problemas menstruales y de fertilidad

Mujer con dolor menstrual

Se asocia con una mayor incidencia de los cólicos mentruales. También se relaciona con la dismenorrea y la presencia de sangrados intensos y más duraderos. Si los niveles de estrés tienen un repunte muy brusco puede llegar a darse la amenorrea o desaparición temporal del periodo menstrual.

En cuanto a los problemas de fertilidad:

  • En el caso de las mujeres, se relacionaría con una disminución en la calidad del óvulo, o problemas con la implantación exitosa del óvulo en la pared uterina.
  • Respecto a los hombres, produciría problemas como  impotencia, aneyaculación y oligospermia
    con alteración de la calidad seminal (Sánchez, 2017). Además podría estar relacionado con una disminución de la testosterona.

Si planeas quedarte embarazada, sería bueno que mantuvieses controlados los niveles de estrés. También tu pareja aumentaría las posibilidades de que su esperma sea más apto para la fecundación.

Para terminar, otras consecuencias  que quizás no sabías son:

  • Problemas dentales (bruxismo)
  • Uñas quebradizas
  • Síndrome del colon irritable
  • Intolerancia a ciertos alimentos
  • Migrañas frecuentes
  • Aumento de la necesidad de orinar
  • Sánchez Sánchez, A. (2017). Estilo de vida y fertilidad: actuación del profesional de enfermería.
  • Rosset, C. M. (2002). Factores psicológicos de la infertilidad. INFORMACIO PSICOLOGICA, (78), 85.
  • Suárez, P. S. (2000). Problemas de fertilidad: Estrategias de afrontamiento y apoyo social. Informació Psicológica, (73), 30-36.
  • Veiga, M. C., Puccio, M. C., & Tamburelli, V. (2013). ¿ Qué relación existe entre estrés, ansiedad e infertilidad. Reproducción28(3), 79-89.