¿Por qué debemos evitar la comida procesada?

El exceso de comida procesada puede ocasionarle muchos problemas a tu salud. Por eso, es necesario que regules su consumo tanto como sea posible.

Comer es una necesidad, por lo que es inevitable que compremos alimentos, bien sea que ya estén preparados o para cocinarlos nosotros mismos. Sin embargo, al alimentarnos debemos evitar la comida procesada, ya que por diversas razones no es buena para nuestro organismo.

Hoy te traemos las razones por las cuales la comida procesada es una enemiga de la salud. Puede que sean suficientes para eliminar por completo su consumo o disminuirlo al mínimo.

Evitar la comida procesada

Actualmente, la disponibilidad de alimentos 100% naturales es casi inexistente. En alguna u otra medida, la gran mayoría de productos alimentarios que podemos comprar han tenido algún tipo de procesamiento.

Sin embargo, hay algunos productos que están  más procesados que otros, los cuales involucran la presencia de aditivos que están asociados en la causa de diferentes afecciones de salud.

Por su parte, también se encuentran los alimentos que son altamente refinados, los cuales suprimen los nutrientes naturales.

Como consecuencia de lo anterior, el consumo frecuente de alimentos procesados puede generar diversas enfermedades. Esta es una de las razones por las que debemos evitar este tipo de alimentos.

Para saber qué productos son procesados es importante que leamos las etiquetas que estos traen. No obstante, muchas veces son engañosas. A continuación, presentamos algunas razones para dejar de comer productos con alto nivel de procesamiento.

10 razones para evitar la comida procesada

1. Contiene adictivos

Seguramente te sucedió alguna vez que consumiste un producto porque tenías hambre y luego de comerlo sientes que se te acabó muy rápido y deseas más. Esto pasa a pesar de que ese elemento cuenta con una cantidad de calorías que deberían haberte saciado.

Eso sucede con los alimentos procesados. Mientras la comida natural tiene la cualidad de saciar el hambre, los productos que han sido procesados hacen todo lo contrario: generan la sensación de querer consumir más y más.

La comida procesada sufre modificaciones. Esto provoca que el organismo no pueda digerirla normalmente y que tampoco la asimile.

Pero además de no saciar, los fabricantes tienden a mejorar el sabor con aditivos que contienen elementos que liberan dopamina. Esta sustancia genera una sensación placentera, por lo que nos crea adicción.

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2. Obesidad

Los componentes aditivos que se utilizan en el procesamiento de los alimentos están relacionados directamente con el desarrollo de la obesidad.

Los aditivos más comunes son el jarabe de maíz alto en fructosa, los endulzantes artificiales y el glutamato monosódico. Estos además de causar sobrepeso también impiden adelgazar.

De hecho, las cifras demuestran que en los países donde el consumo de comida procesada es mayor, también son más altos los índices de obesidad.

3. No hay balance de nutrientes

Uno de los principios básicos de la alimentación sana es la combinación de los distintos grupos nutricionales. Cuando comemos alimentos procesados no existe la combinación adecuada de nutrientes, lo que tiene como consecuencia una mala digestión, la acidificación sanguínea y el aumento de peso, sin contar con que no obtenemos la energía necesaria.

4. Desequilibran la flora bacteriana

El bienestar físico depende en gran medida de los microorganismos presentes en el cuerpo, los cuales se encargan de diversas funciones. Es a lo que llamamos flora bacteriana.

Una de las razones por las que debemos evitar la comida procesada tiene que ver con que esos productos destruyen la flora presente en los intestinos, lo que ocasiona infinidad de enfermedades y dificultades en el tracto digestivo.

5. Desestabilizan el estado de ánimo

La gran cantidad de químicos agregados causan varios efectos negativos. Entre ellos, se encuentran los que repercuten en el estado de ánimo y  generan:

  • Mal humor.
  • Problemas de memoria.
  • Depresión.
  • Hiperactividad.

Esos efectos se producen no solo por el alto contenido de químicos sino también por la escasez de nutrientes.

6. Se consumen rápidamente

El organismo está configurado para comer despacio, con pausas y periodos de reposo. Los alimentos procesados implican todo lo contrario. Se consumen muy rápido, ya que están pensados para que se puedan ingerir en cualquier momento y lugar.

7. Información poco veraz para evitar la comida procesada

Algunos alimentos altamente procesados son publicitados como elementos con grandes cualidades. Generalmente, los promocionan como libres de azúcar, frescos y naturales, cuando en realidad puede que estén llenos de aditivos, conservantes e ingredientes artificiales.

8. Carnes relacionadas con el cáncer

Las carnes procesadas y los embutidos tienen altos contenidos de conservantes, entre los que se encuentran los nitratos, los cuales diversos estudios han concluido que generan un mayor factor de riesgo de padecer cáncer.

9. Malnutrición

El hecho de comer en grandes cantidades no implica que nos alimentemos bien. Al contrario, lo que garantiza una nutrición saludable es el balance de los grupos alimentarios.

Como los productos procesados generan la necesidad de comer mucho, ingerimos mucho más de lo que necesitamos y sin ningún tipo de balance nutricional.

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10. Larga duración

Una de las características de la comida procesada es que vende como una “cualidad” su larga duración. Aunque suene bien la idea de que los productos se conserven por mucho tiempo, para ello es necesario agregar una excesiva cantidad de conservantes, que son dañinos para la salud.

Más que procurar la duración extensa de los productos, lo importante debe ser su valor nutricional. Por ello, es indispensable que consumas los alimentos procesado de forma moderada, asegurándote de que formen parte de una dieta balanceada.