Qué debes saber sobre la vaginosis bacterial

Padecer de vaginosis bacteriana es, para la mujer, una condición muy incómoda. No siempre es posible prevenirla, pero hay factores que permiten reducir las probabilidades de contraerla. En este artículo, te los contamos.

La vagina sana siempre tiene bacterias. La vaginosis bacterial se da cuando hay un desequilibrio o alteración en los diferentes tipos de bacterias que están en la vagina.

De manera normal los lactobacilos sanos son las bacterias que dominan en la vagina, pero si la vaginosis bacterial se desarrolla aparecen otras bacterias no deseadas, estas hacen que los lactobacilos crezcan de manera excesiva.

Este sobre crecimiento ocasiona síntomas vaginales molestos como un flujo vaginal anormal de color blanco, grisáceo o amarillento, además de un olor desagradable muy fuerte.

Padecer de vaginosis bacteriana es para la mujer una condición muy incómoda.

La vaginosis bacterial es una condición vaginal muy amplia y no es considerada una enfermedad venérea o de transmisión sexual. No obstante, puede conducir a una mayor vulnerabilidad hacia enfermedades de transmisión sexual.

La vaginosis bacterial (VB) es una infección vaginal que generalmente se presenta en mujeres en edad fértil. Es más frecuente en las jóvenes.

Sin embargo, las mujeres  jóvenes que nunca han tenido una relación sexual pueden desarrollar la vaginosis bacterial.

Esta es una infección que se asocia muchas veces con el embarazo. Las mujeres embarazadas pueden contraer vaginosis bacteriana.

Cuando esto sucede existe más probabilidad de que los bebés nazcan prematuros o con bajo peso. En este último caso significa que el bebé al nacer pese menos de 5.5 libras.

Causas

vaginosis bacterial

La bacteria llamada Gardnerella vaginalis es la bacteria más común en la vagina. Regularmente, la vagina alberga muchas bacterias buenas y sanas junto a una cantidad limitada de otras potencialmente dañinas.

Este equilibrio se altera por factores como:

  • Duchas vaginales.
  • Desodorantes vaginales.
  • Uso de productos irritantes.
  • Pareja sexual nueva o  muchas parejas sexuales.
  • Hábito de fumar.
  • Uso de productos de higiene íntima de forma indiscriminada.
  • Utilización de dispositivos intrauterinos (DIU) para el control de la natalidad.
  • Ropa interior ajustada.
  • No lavarse adecuadamente después de tener relaciones sexuales.
  • Falta de higiene.
  • Enfermedad de transmisión sexual.
  • Alteración de pH intimo.

También debes tener presente

  • Si realizas tu higiene vaginal de manera excesiva puedes matar la flora vaginal, esto hace que la vagina sea vulnerable a los virus y empieza el padecimiento  del olor no deseado.
  • No puedes contraer una vaginosis bacterial al entrar en contacto con sábanas, asientos de inodoros, toallas o el agua de las piscinas.

¿Quieres conocer más? Estas son las causas, síntomas y tratamiento de la candidiasis vaginal

Síntomas de la vaginosis bacterial

La vaginosis bacterial no siempre presenta síntomas, por ello, hay personas que no se enteran de que la tienen. Muchas veces los síntomas van y vienen o son tan leves que no te percatas.

Estos son los dos síntomas más comunes de la vaginosis bacteriana:

1. Flujo vaginal blanquecino o grisáceo 

reflujo

Cuando tienes vaginosis bacterial, puedes tener un flujo vaginal de color blanco o grisáceo. También, el flujo se presenta con una descarga muy fuerte o simplemente como un pequeño goteo.

2. Mal olor vaginal

Es frecuente que el flujo vaginal tenga un olor desagradable a pescado. En la mayoría de los casos este olor es casi imperceptible, pero se dan casos que son fuertes principalmente después de tener relaciones sexuales.

Otros síntomas

  • Ardor cuando se orina.
  • Comezón o picazón vaginal.
  • Inflamación.

Prevención de la vaginosis bacterial

No siempre es posible prevenir la vaginosis bacterial. Pero los siguientes factores permiten reducir las probabilidades de contraerla:

  • Dieta adecuada y la adopción de un estilo de vida saludable.
  • Dejar de fumar.
  • Abstenerse de mantener relaciones sexuales.
  • Eliminación de las duchas vaginales.
  • Reducción del número de parejas sexuales.
  • Usar condón durante las relaciones sexuales.
  • Evitar baños de espuma, aerosoles de higiene femenina y perfumes para la zona.
  • Limpiarse de adelante hacia atrás después de orinar para evitar el contacto con el recto.
  • No hacerse duchas vaginales.

Pruebas para diagnosticar vaginosis bacteriana

ardor vaginal

El examen más común para diagnosticar la VB es el análisis de una muestra de secreción cervical o vaginal en el laboratorio. Esto permite identificar el sobre crecimiento típico de las poblaciones de bacterias especialmente de la gardnerella vaginalis.

Existen otras pruebas que te indican las causas exactas y así confirmar el diagnóstico. Su uso es fundamental, sobre todo, en mujeres embarazadas. Una de estas pruebas incluye el análisis del nivel de acidez en la vagina, ya que las fluctuaciones del pH vaginal pueden alterar el equilibrio bacteriano y provocar la VB.

Tratamiento

Este va dirigido a que los síntomas sean calmados. La manera más común de tratarla es con antibióticos. Para muchas mujeres este es un tratamiento efectivo, pero puede causar efectos secundarios como náuseas y vómitos. Ingerir alcohol en combinación con este antibiótico puede incrementar la severidad de los efectos secundarios.

Otro tratamiento común es el uso de productos de cuidado personal. La mayoría de estos productos restauran el nivel del pH vaginal. Siempre asegúrate de usar un producto natural que trate la vaginosis bacteriana y que a su vez restaure la flora vaginal ayudando a prevenir futuras infecciones.

Consejos útiles para prevenir o evitar una recurrencia de VB

  • La vagina tiene un mecanismo natural de limpieza no es necesario introducir agua y jabón en ella cada vez que nos aseamos.
  • Lavar el área vaginal con agua y con un jabón suave una vez al día ya es suficiente.
  • Se debe evitar el uso excesivo de jabones, aceites aromáticos, burbujas, antisépticos y otras sustancias químicas mientras tomamos un baño.
  • Evitar el uso de detergentes fuertes para el lavado de la ropa interior.

Tratamientos naturales de la Vaginosis Bacterial

Los tratamientos con productos naturales proporcionan, en muchos casos, el mejor recurso para tratar la vaginosis bacterial. Además, no tienen efectos secundarios y los costos son menores que los tratamientos químicos.

1. Vinagre de sidra de manzana

Vinagre de manzana

Al poseer propiedades antibacterianas combate la vaginosis bacteriana, eleva el nivel de acidez de la vagina; esta provoca que las bacterias patógenas mueran y se restaure el equilibrio en los niveles de pH.

Ingredientes:

  • 2 tazas (500 ml) de vinagre de manzana
  • Agua (595 litros/bañera estándar)

Preparación:

  • Agrega el vinagre de manzana al agua de la bañera.
  • Sumérgete en la bañera por 20 minutos.
  • Con una toalla seca tu área vaginal realizando suaves palmadas.
  • Repite este procedimiento una vez al día hasta que sientas mejoría.

2. Yogur natural

Es rico en probióticos, estos actúan sobre las bacterias dañinas.

Ingredientes:

  • Yogur natural
  • Almohadilla de algodón

Preparación:

  • Con una almohadilla de algodón aplica el yogur sobre el área infectada.
  • Déjalo actuar durante 30 minutos.
  • Enjuaga.
  • Realiza este procedimiento 3 veces al día para obtener mejores resultados.

Ver también: ¿Cómo hacer un yogur natural en casa fácilmente?

3. Aceite de árbol de té

Por sus propiedades antibacterianas es ideal para tratar la bacteriana, entre ellas. Además, su aroma ayuda a que puedas neutralizar el mal olor producido por la secreción vaginal.

Ingredientes:

  • 5 gotas (1/4 ml) de aceite de árbol de té
  • 1 taza (250 ml) de agua tibia

Procedimiento:

  • En un tazón mezcla las gotas de aceite de árbol de té con el agua tibia.
  • Con la mezcla enjuaga el área vaginal.
  • Repite este proceso todos los días durante 3 o 4 semanas.

4. Aceite de coco

Aceite de coco

El aceite de coco tiene propiedades antibacterianas eficaces. Su virtud proviene de los ácidos grasos que contiene.

Ingredientes:

  • 5 cc de aceite de coco
  • 1 tampón

Preparación:

  • Remoja un tampón en aceite de coco.
  • Insértelo en su vagina durante 2 horas.
  • Enjuaga el área cuando haya terminado.
  • Repite el procedimiento una vez al día.

También puedes agregar aceite de coco en tu alimentación diaria para sumarle un impulso antibacteriano a su sistema inmunológico.

5. Aceite de orégano

El aceite de orégano se puede utilizar para luchar contra los gérmenes (bacterias) que causan la vaginosis bacteriana. Es uno de los mejores antibióticos naturales. Estudios sobre el aceite de orégano muestran que es eficaz contra la mayoría de cepas de bacterias.

Ingredientes:

  • 2-3 gotas de aceite de orégano (0.20 ml)
  • 1 cucharada de aceite de coco (15 ml)

Procedimiento:

  • Mezclar el aceite de orégano con una cucharada de aceite de coco.
  • Aplicar este remedio en la vagina.
  • Dejarlo actuar durante 2 horas.
  • Repite el proceso hasta ver mejoría en los síntomas de la infección bacteriana vaginal.

La vaginosis bacteriana puede originar ciertos problemas de salud graves como:

  • Mayor probabilidad de contraer el VIH cuando tiene relaciones sexuales con una persona infectada con este virus.
  • Si tienes VIH hay más posibilidad de transmitírselo a tu pareja sexual.
  • Existe mayor riesgo de contraer una ETS como la gonorrea y la clamidia. Estas bacterias pueden provocar la enfermedad inflamatoria pélvica- EIP, esta influye a que te sea más difícil o imposible tener hijos.