Qué debes saber sobre la vaginosis bacteriana

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 29 enero, 2019
Aída Campos · 8 diciembre, 2017
Padecer de vaginosis bacteriana es, para la mujer, una condición muy incómoda. No siempre es posible prevenirla, pero hay factores que permiten reducir las probabilidades de contraerla. En este artículo, te los contamos.

La vagina sana siempre tiene bacterias. La vaginosis bacteriana se da cuando hay un desequilibrio en los diferentes tipos de bacterias que están en la vagina. De manera normal, los lactobacilos sanos son las bacterias que dominan en la vagina; sin embargo, cuando se da esta condición, aparecen otras bacterias no deseadas que hacen que los lactobacilos crezcan de manera excesiva.

Este sobrecrecimiento ocasiona síntomas molestos como un flujo vaginal anormal de color grisáceo o amarillento, además de un olor desagradable muy fuerte. Padecer de vaginosis bacteriana es para la mujer una condición muy incómoda.

Si bien no es considerada una enfermedad venérea o de transmisión sexual, puede conducir a una mayor vulnerabilidad hacia estas. Generalmente se presenta en mujeres en edad fértil, aunque se puede dar a cualquier edad. Inclusive, las mujeres embarazadas pueden contraerlo.

Cuando esto sucede existe más probabilidad de que los bebés nazcan prematuros o con bajo peso. En este último caso significa que el bebé al nacer pese menos de 5.5 libras. ¿Qué más debes saber? Descúbrelo a continuación.

Causas de la vaginosis bacteriana

vaginosis bacterial

La bacteria llamada Gardnerella vaginalis es la bacteria más común en la vagina. Regularmente, la vagina alberga muchas bacterias buenas y sanas junto a una cantidad limitada de otras potencialmente dañinas. Este equilibrio se altera por factores como:

  • Hábito de fumar.
  • Falta de higiene.
  • Duchas vaginales.
  • Alteración de pH íntimo.
  • Enfermedad de transmisión sexual.
  • Uso de productos de higiene íntima de forma indiscriminada.
  • Uso de ropa interior ajustada o de un tipo de tela poco adecuado.
  • Uso de productos irritantes (desodorantes vaginales, entre otros).
  • No lavarse adecuadamente después de haber tenido relaciones sexuales.
  • Utilización de dispositivos intrauterinos (DIU) para el control de la natalidad.
  • Pareja sexual nueva o tener encuentros sexuales frecuentemente con varias parejas.

También debes tener presente…

  • Si realizas tu higiene vaginal de manera excesiva puedes afectar la flora vaginal. Esto hace que la vagina sea vulnerable a los virus y empieza el padecimiento  del olor no deseado.
  • No puedes contraer una vaginosis bacteriana al entrar en contacto con sábanas, asientos de inodoros, toallas o el agua de las piscinas.

¿Quieres conocer más? Estas son las causas, síntomas y tratamiento de la candidiasis vaginal

Síntomas 

La vaginosis bacterial no siempre presenta síntomas, por ello, hay personas que no se enteran de que la tienen. Muchas veces los síntomas van y vienen o son tan leves que no te percatas. Estos son los dos síntomas más comunes de la vaginosis bacteriana:

1. Flujo vaginal blanquecino o grisáceo 

reflujo

Cuando tienes vaginosis bacterial, puedes tener un flujo vaginal de color blanco o grisáceo. También, el flujo se presenta con una descarga muy fuerte o simplemente como un pequeño goteo.

2. Mal olor vaginal

Es frecuente que el flujo vaginal tenga un olor desagradable a pescado. En la mayoría de los casos este olor es casi imperceptible, pero se dan casos que son fuertes principalmente después de tener relaciones sexuales.

Otros síntomas

  • Inflamación.
  • Ardor cuando se orina.
  • Comezón o picazón vaginal.

Prevención de la vaginosis bacterial

No siempre es posible prevenir la vaginosis bacteriana. Pero los siguientes factores permiten reducir las probabilidades de contraerla:

  • Dejar de fumar.
  • Reducir del número de parejas sexuales.
  • Dieta adecuada y la adopción de un estilo de vida saludable.
  • Evitar las duchas vaginales, los baños de espuma, los aerosoles para la higiene femenina y los perfumes para la zona.
  • Limpiarse de adelante hacia atrás después de orinar para evitar el contacto con el recto.
  • Abstenerse de mantener relaciones sexuales (hasta que el médico indique que la vaginosis se ha curado), pero en caso de querer tenerlas, se recomienda utilizar condón.

Pruebas para diagnosticar vaginosis bacteriana

ardor vaginal

El examen más común para diagnosticar la VB es el análisis de una muestra de secreción cervical o vaginal en el laboratorio. Esto permite identificar el sobre crecimiento típico de las poblaciones de bacterias especialmente de la gardnerella vaginalis.

Existen otras pruebas que te indican las causas exactas y así confirmar el diagnóstico. Su uso es fundamental, sobre todo, en mujeres embarazadas. Una de estas pruebas incluye el análisis del nivel de acidez en la vagina, ya que las fluctuaciones del pH vaginal pueden alterar el equilibrio bacteriano y provocar la VB.

Tratamiento

Este va dirigido a que los síntomas sean calmados. La manera más común de tratarla es con antibióticos. Para muchas mujeres este es un tratamiento efectivo, pero puede causar efectos secundarios como náuseas y vómitos. Ingerir alcohol en combinación con este antibiótico puede incrementar la severidad de los efectos secundarios.

Otro tratamiento común es el uso de productos de cuidado personal. La mayoría de estos productos restauran el nivel del pH vaginal. Siempre asegúrate de usar un producto natural que trate la vaginosis bacteriana y que a su vez restaure la flora vaginal ayudando a prevenir futuras infecciones.

Consejos útiles para prevenir o evitar una recurrencia de VB

  • La vagina tiene un mecanismo natural de limpieza no es necesario introducir agua y jabón en ella cada vez que nos aseamos.
  • Lavar el área vaginal con agua y con un jabón suave una vez al día ya es suficiente.
  • Se debe evitar el uso excesivo de jabones, aceites aromáticos, burbujas, antisépticos y otras sustancias químicas mientras tomamos un baño.
  • Evitar el uso de detergentes fuertes para el lavado de la ropa interior.

¿Tratamientos naturales?

En caso de tener vaginosis bacteriana es preferible no recurrir a tratamientos naturales y mucho menos sin consultar con el médico. Muchos de los remedios, aún cuando puedan parecer inofensivos, pueden llegar a causar reacciones adversas y complicar la situación aún más.

Sin embargo, en algunos casos es posible recurrir a un tratamiento natural muy sencillo: aplicarse un poco de yogur natural fresco con una almohadilla de algodón. Al ser rico en probióticos, estos actúan sobre las bacterias dañinas. Es seguro de aplicar y puede aprovecharse, tanto de manera interna como externa.

El procedimiento vendría a ser el siguiente:

  • Con una almohadilla de algodón aplica el yogur sobre el área infectada.
  • Déjalo actuar durante 30 minutos.
  • Enjuaga con abundante agua.
  • Realiza este procedimiento 3 veces al día para obtener mejores resultados.

Ver también: ¿Cómo hacer un yogur natural en casa fácilmente?

¿Por qué es importante curar la vaginosis bacteriana?

La vaginosis bacteriana mal tratada o simplemente no tratada puede llegar a causar problemas de salud graves, tales como:

  • Mayor probabilidad de contraer el VIH cuando tiene relaciones sexuales con una persona infectada con este virus.
  • Si tienes VIH hay más posibilidad de transmitírselo a tu pareja sexual.
  • Existe mayor riesgo de contraer una ETS como la gonorrea y la clamidia. Estas bacterias pueden provocar la enfermedad inflamatoria pélvica- EIP, esta influye a que te sea más difícil o imposible tener hijos.

Por ende, es fundamental acudir al médico, seguir sus indicaciones y procurar mantener unos buenos hábitos de higiene íntima.