Decálogo para lucir unos pies sanos

30 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Karla Henríquez
El hecho de cuidar tus pies puede repercutir en tu bienestar general, por lo que no deberías abandonarlos. Te contamos diez pasos que deberías tener en cuenta.

¿Quieres lucir unos pies sanos? Por desgracia, la zona de los pies es una de las que más descuidados. A pesar de tratarse del soporte de nuestro cuerpo, solemos restarles importancia hasta que desarrollan alguna condición en especial. Por eso, debemos atenderlos con más frecuencia, brindándoles una serie de cuidados.

No se trata de acudir constantemente a un spa o similares; simplemente debemos relajarlos y prestarle atención a pequeñas irregularidades que pueden presentar. No debemos olvidar que pueden sufrir por el rozamiento de los zapatos, los hongos o posibles lesiones. Así pues, en primer lugar, debemos vigilarlos.

Decálogo para lucir unos pies sanos y bonitos

Para ayudarte a lucir unos pies sanos y bonitos te queremos proponer un sencillo decálogo que reúne una serie de cuidados. No tendrás que adquirir productos costosos o herramientas especiales; tan solo tendrás que dedicar un poco de tiempo para seguir unos simples hábitos. ¿Te animas?

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1. Protégete del calor y del frío

En este punto, evita caminar descalzo por la playa o por superficies calientes (piscina, saunas, spas o tu casa). Asimismo, si en la noche tus pies se enfrían, usa calcetines. Evita usar bolsas de agua caliente o mantas eléctricas para calentar tus pies, tampoco utilices hielo para enfriarlos.

2. Lava tus pies diariamente con suavidad

Para que tus pies mantengan la firmeza necesaria y la temperatura natural, lávalos diariamente con agua templada y con jabón neutro y suave. Al bañar tus pies, intenta no tardar más de 10 minutos. Cuando termines, sécate bien.

Este último paso es muy importante, ya que los residuos de humedad pueden propiciar la aparición de hongos o pie de atleta y su consecuente mal olor.

3. Cuida tu hidratación

Evita que tus pies se resequen aplicando una crema hidratante que te permita mantener tu piel suave y saludable. Puedes aplicarla todos los días, tanto en la mañana como antes de acostarte. Además, si lo prefieres, puedes remplazar la crema por aceites hidratantes como el de coco o almendras. 

El aceite de coco se utiliza hace años para humectar la piel, sobre todo en las regiones tropicales. Estudios clínicos han revelado que podría ser útil para hidratar la piel e incluso, calmarla cuando se ha visto expuesta al sol u otros abrasivos.

En cuanto al aceite de almendras, este se utiliza habitualmente en cosmética debido a sus propiedades emolientes que se consideran útiles para mejorar la suavidad y el tono de la piel, según un artículo publicado en el libro Functional Dietary Lipids.

4. Cuida tus uñas

En este paso, te recomendamos limar tus uñas en lugar de cortarlas; puedes hacerlo semanalmente o con más frecuencia, si es necesario. La mejor forma que puedes darle a las uñas es la de la línea recta, haciéndola con lima de cartón.

Además, es conveniente que dediques tiempo a revisar tus uñas a menudo, para detectar a tiempo cualquier tipo de cambio, sea de color o de textura, o para evidenciar la aparición de rugosidades. Por otra parte, evita siempre compartir tus utensilios de higiene podológica.

5. El calzado

Utiliza zapatos adecuados, tanto para salir como para estar en casa. Si tienes zapatos nuevos, no los utilices de inmediato con mucha frecuencia, empieza a usarlos gradualmente. Es importante que te sientas cómodo con tus zapatos, que no te ajusten demasiado, pero que tampoco queden muy sueltos.

6. Cuidado con los agentes irritantes

Para conservar lucir unos pies sanos, evita utilizar agentes irritantes que podrían ocasionarte muchos problemas. Ten cuidado al aplicarte alcohol, yodo o callicidas. También ten cuidado con las cuchillas. Si vas a usar esparadrapo, utiliza uno que sea hipoalérgico.

7. Vigila tus pies

Pies cansados.

No puedes descuidarte, debes vigilar tus pies diariamente. Si consideras que necesitas la ayuda de alguien más para revisarlos, hazlo. Al hacer la revisión, fíjate principalmente en la presencia de llagas, cortes, durezas, rozaduras, ampollas o áreas hinchadas o enrojecidas.  De tener alguno de estos, busca posibles soluciones para devolverle a los pies su naturaleza firme.

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8. Camina

Camina todos los días: intenta hacer caminatas tranquilas durante 45 minutos o 1 hora. Para ejercitar tus pies, eleva las piernas y los tobillos hacia arriba y llévalas hacia abajo, repítelo durante 5 minutos unas 2 o 3 veces al día.  Además de caminar, también muy útil y fundamental practicar deporte y evitar fumar o beber.

Algunos especialistas sostienen que es mejor caminar calzado, mientras que otros expertos señalan la importancia de caminar descalzos. Los datos científicos al respecto no son concluyentes.

9. Controla la glucosa

Los niveles altos de azúcar en la sangre podrían causar complicaciones en la salud de los pies. De hecho, las personas con diabetes deben tener mucho cuidado en caso de padecer alguna lesión en los mismos. Por esto, es fundamental vigilar los niveles de glucosa y mantener una alimentación baja en azúcares y almidones.

10. Consulta

En caso de padecer una lesión o anormalidad, que no desaparezca pronto o que no puedas solucionar, es mejor que consultes a un podólogo. Recuerda que hay problemas que requieren evaluación médica, ya que pueden causar complicaciones.

Recuerda…

Para lucir unos pies sanos lo más importante es que seas constante y siempre cuidadoso. no importa dónde estés. No olvides siempre mirarlos, acariciarlos y reconocerlos como parte tuya.

Por último, recuerda establecer una dieta balanceada porque, aunque parezca paradójico y alejado del concepto de los pies, cuidarte en cuestión de alimentos es cuidar tu cuerpo completo, sin excepciones.

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