Decora con cuadros según el espacio

Hay dos conceptos muy relacionados en los cuadros: identidad y creatividad. Ahora bien, ¿cómo conseguir que estos conceptos funcionen a la perfección y luzcan excelentes en un espacio? Descúbrelo a continuación.

La decoración con cuadros tiene siglos de antigüedad. Desde hace años se recurre tanto a pinturas al óleo como a fotografías para decorar.

Y con el paso del tiempo, el espectro de lo que significa un ‘cuadro’ se amplió y, por ello, hoy en día se incluyen muestras más interesantes en las paredes: acuarelas, planos, dibujo técnico, láminas o simplemente, impresiones en tamaño afiche.

Cada quien tiene una idea diferente de lo que es el arte y, en función de dicha idea, desarrolla conceptos estéticos de lo que resulta agradable y lo que no.

Por ello, las ideas que estamos por comentar suponen una guía orientativa; no para imponer ningún tipo de criterio. En lo que respecta a la decoración, el margen de improvisación y creatividad debe mantenerse amplio para poder lograr resultados maravillosos.

El antes y el después

Anteriormente se utilizaban los cuadros para destacar, por ejemplo, el sofá de una sala, la mesa del comedor o cualquier otro mueble.

Se tomaba como parte de un fondo y por ello, se creó esa idea de que los cuadros estaban allí para ‘rellenar espacios vacíos en las paredes’.

Sin embargo, no se cuelga un cuadro solo para rellenar un espacio vacío, aunque pueda parecer así en una primera instancia.

Mandala decoración.

Un cuadro se cuelga para destacar una pieza del mobiliario en particular o bien, para darle mayor protagonismo a un lugar concreto de una habitación.

De esta forma, un cuadro viene a ser un elemento que brinda fuerza visual y da cierta presencia a un ambiente.También es una expresión de lo personal, de lo que nos gusta o nos llama la atención. Se trata de una ventana tanto a la identidad como a la creatividad de las personas.

Ahora bien, dada su estructura, un cuadro viene a dar una especie de sensación de orden y simetría que no pasa fácilmente desapercibida ante la mirada de los expertos de decoración. Muchos afirman que, a pesar de que existieron ciertas reglas para decorar con cuadros, estas se pueden romper.

Reglas que sí se pueden romper

  • Crear series. Anteriormente se recomendaba optar por las series predeterminadas para tener cierta continuidad en los espacios, pero hoy en día, no hace falta seguir esta regla al pie de la letra. Las series las podemos inventar nosotros mismos en función de todo tipo de criterios: color, textura, técnica o incluso: ¡El marco!
  • No repetir el cuadro. Esto era impensable en el pasado pero resulta que, si tenemos dos cuadros idénticos en un mismo espacio, podemos jugar con ellos para crear un efecto óptico muy dinámico.
  • Colgar a la altura de la vista. Se dice que es un error situar los cuadros demasiado altos o demasiado bajos porque la vista no los recorre con facilidad y, por ello se pierden. Sin embargo, esto casi nunca se cumple. De hecho, cuando se decora con cuadros, importa más que queden bien situados que el recorrido cómodo que realice la vista por ellos.
  • Cuidar el número de cuadros y proporciones. 
Decorar con cuadros.

Alternativas para decorar con cuadros

En lugar de colgar los cuadros, con su respectivo marco, podemos dar unos cuantos giros interesantes a estos elementos decorativos. Todo se trata de atrevernos a experimentar y salirnos de lo predeterminado. A continuación te daremos algunas ideas que puedes aplicar de una manera muy sencilla pero con un resultado genial.

  • Prescindir del marco y utilizar en cambio: washi tape, clips, carpetas con gancho, pinzas, varillas de madera.
  • Si los cuadros son sencillos, con tonos neutros o pastel y más bien abstractos, podemos colocarlos en un mismo espacio, con diferentes marcos y formas para destacarlos aún más.
  • Los lienzos en blanco enmarcados también suponen una propuesta interesante a la hora de decorar espacios, por lo general, en estilo minimalista. Proponen dejar volar la imaginación y hacer del lienzo lo que queramos.

¿Qué más hay que tener en cuenta?

  • Sí se pueden mezclar diferentes tendencias en un mismo ambiente para ofrecer variedad a modo de collage. Algunas personas mezclan diferentes obras pero mantienen una misma paleta de colores, mientras que otras, buscan romper los esquemas completamente y reúnen piezas muy diferentes. En este sentido, la decisión es nuestra.
  • Mezclar puede ayudar a contar una historia e, incluso, hacer ‘poesía visual’. Este viene a ser el caso de la mezcla de cuadros de pinturas con fotografías familiares.
  • No siempre tienen que colgarse, también se pueden colocar apoyados en una repisa o mesa. De hecho, así podremos moverlos de sitio con más facilidad, lo cual aportará un mayor dinamismo al ambiente.
  • Colocar cuadros de diferentes tamaños en un mismo ambiente puede crear un atractivo visual mucho más interesante que si trabajamos solo con series.

¡Anímate a decorar con cuadros!

Los grandes pintores clásicos han adquirido un nuevo protagonismo gracias a los diseños hipster. A un cuadro como la Mona Lisa de Leonardo Da Vinci, le añaden una palabra o frase breve, en una tipografía moderna y al instante adquiere un aire más divertido o profundo. Por ello, muchas personas no dudan en imprimir y enmarcar afiches con estos clásicos renovados.

Decorar con cuadros puede ser mucho más dinámico y divertido de lo que parece. Tan solo tenemos que animarnos a mirar más allá del marco y a jugar con las múltiples características que ofrecen los cuadros; en cada una de ellas hay una posibilidad que puede servirnos como fuente de inspiración.

Y por último, recordemos que aunque hayan existido reglas, estas se pueden romper con mucho estilo y creatividad.