¿Cómo decorar con ladrillos y lograr un efecto agradable?

Maite Córdova · 27 julio, 2018
Los ladrillos forman parte de los elementos de construcción de un vivienda pero también han conseguido incorporarse a la decoración. A continuación te contamos cómo conseguir un ambiente genial con estos elementos. 

Los ladrillos ya no son solo piezas de albañilería. Desde hace años se utilizan estos elementos también como artilugios decorativos en vista de sus dos características más destacadas: color y resistencia. Y es que al estar hechos de un material que no se desgasta fácilmente y que conserva su buen aspecto a pesar de las condiciones ambientales, apenas se nota el paso del tiempo. También tienen excelentes cualidades de aislamiento térmico y acústico.

Las personas desean que sus viviendas tengan siempre un ambiente agradable. Pero también desean que, una vez realizan la inversión en ellas, se mantengan en buenas condiciones con el paso del tiempo, preferiblemente con poco esfuerzo. Y, en vista de ello, se suele recurrir a las tendencias rústicas ya que estas brindan atemporalidad al hogar.

Tipos de ladrillos para decorar

 

Si bien es cierto que se recurre a las paredes sin revestimiento; es decir, con los ladrillos expuestos, para crear cierto ‘aire’ en un espacio, hay otras formas de decorar con ellos según su tipo. La gran mayoría de las ideas han resultado del ingenio y creatividad de las personas al intentar responder a una necesidad. Por ejemplo: si no se tenía una mesilla para colocar la lámpara junto al sofá, se colocaban varios ladrillos macizos, sin trabajar, de cierta manera y listo.

 

Recordemos que los tipos de ladrillo se clasifican en dos grandes categorías: fabricación y características. Esto quiere decir que, por un lado se les califica en términos de: técnica de elaboración, proceso de cocción, método de secado; y por otro lado, se les califica según su porosidad y resistencia. Ahora bien, en lo que respecta a la decoración de interiores, los más recurrentes son los macizos, que pueden ser:

  • Tejar o manual. Tienen un aspecto muy rudimentario ya que su fabricación es artesanal. La textura viene a ser rugosa,
  • Adobe de tierra. Son pesados y tienen un aspecto muy rústico. Se recomienda utilizarlos para apoyar objetos planos (como una placa de vidrio) para crear mesas de baja altura.
  • Cocido de tierra. Es menos pesado que el adobe y tiene más color.

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Ideas para decorar con ladrillos

En primer lugar, si el color natural de la arcilla del ladrillo no nos agrada del todo, podemos darle una cobertura de pintura de diversas maneras: unicolor para conseguir un acabado muy luminoso o bien, en el mismo color pero en dos tonos diferentes para aportar frescura y vitalidad al espacio. Y si somos un poco más atrevidos, podemos optar por algunas de estas ideas:

  • Pintar toda la pared de blanco y escribir en un ladrillo en especial, una palabra o frase con rotulador o con espray. Otra opción es pintar la pared de blanco y aplicar, con un paño de tela o algodón un poco de pintura negra en los relieves de los ladrillos; así le daremos un acabado muy grunge y moderno.
  • También se pueden aplicar la cobertura de pintura y dejarse un poco más clara en una zona, para así romper un poco con la continuidad y darle cierto dinamismo al fondo.
  • Sobre la capa de pintura, podemos dibujar figuras geométricas en una parte de la pared, para añadir un toque más decorativo al fondo.
  • Otra alternativa consiste en pintar la mitad de la pared y dejar el resto al natural.

En caso de que sí nos agrade el color del ladrillo, vale la pena darle protagonismo mediante el uso de tonos claros o neutros en el mobiliario. Esta es una de las técnicas de decoración más populares y puede adaptarse tanto a tendencias modernas como artesanales. Un elemento que se añade con frecuencia en las paredes de ladrillo son las luces de navidad para dar brillo durante las horas de menos luz solar.

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Cuadros, pegatinas y vinilos

Al decorar una pared de ladrillos, bien sea al natural o con una capa de pintura, no conviene colgar demasiados cuadros con detalles porque recargan en exceso y no se aprecia el arte como tal. En su lugar, es preferible incorporar cuadros que tengan líneas más simples y fondos poco detallados; de hecho, se recomienda colgar los que sean más uniformes.

En cuanto a las pegatinas y vinilos, es preferible jugar con el efecto ‘silueta’; es decir, colocar las pegatinas que no tengan detalles y que sean completamente de color negro. De esta manera, podemos colocar en el espacio otro tipo de accesorios, sin tener que preocuparnos por si rivalizan entre sí o no.