Las mejores maneras de decorar tu salón de belleza

Si tienes un salón de belleza y quieres que luzca atractivo y profesional, no te puedes perder los consejos que te brindamos a continuación. ¡Descúbrelos!

Generalmente, en los lugares públicos suele predominar el estilo minimalista debido a que ofrece tres claves fundamentales: simplicidad, refinamiento y funcionalidad. Sin embargo, este estilo no supone, en sí, ninguna regla a la hora de decorar un espacio. Hay varias opciones disponibles. Razón por la cual queremos brindarte algunas ideas para que consigas un salón de belleza “de fotografía”.

Para un cliente, un salón de belleza es un lugar al cual se acude para conseguir una mejora estética e, indirectamente, también es el lugar donde el cliente se permite a sí mismo bajar la guardia, distraerse de sus preocupaciones e inquietudes diarias y mimarse un poco. Por otra parte, para el encargado, el salón es un lugar de encuentro y de interacción con otras personas, en el cual no solo se presta un servicio sino que además se convive desde un punto de vista humano.

En vista de lo anterior, podemos deducir que, la dedicación que se ponga en la decoración revelará gran parte del compromiso que se quiera tener para con los clientes, así como nuestra visión de empresa. Así pues, resulta evidente que estas son variables interdependientes que vale la pena atender y mantener en el tiempo. A continuación repasaremos las características que debe tener todo buen salón de belleza.

Los salones de belleza son lugares que deben cuidar su estética.

Características del buen salón de belleza

  • Limpieza y orden. No solo por higiene y seguridad, sino también para brindarle confort al cliente.
  • Unidad. Todos los elementos presentes en el espacio deben combinar a la perfección a simple vista para generar un ambiente armonioso y, por tanto, agradable para todos. Esto se consigue a través de la determinación y el despliegue consecuente de una temática en particular. Por ejemplo, un salón de belleza con un estilo moderno no debe incluir una televisión del siglo XX, porque va a lucir extraño.
  • Mobiliario funcional. Hay que procurar que sea adecuado para el espacio y que además permita disponer de él con facilidad para que así tanto el encargado como el cliente se sientan cómodos.
  • Zonas de circulación. Aunque parezca obvio, hay que recordar siempre que hay que dejar espacio suficiente para que las personas puedan circular por el salón sin tropezarse o tener que bordear obstáculos.
  • Iluminación. Además de la luz natural proveniente del exterior y la típica bombilla del techo que ya incluye el local, es necesario añadir más iluminación para que el encargado pueda visualizar correctamente su trabajo sin tener que forzar tanto la vista. Esto se traduce en: lámparas auxiliares en las zonas de trabajo: lavacabezas, área del espejo frente a la silla de corte, mesa de manicure/pedicure y también en la mesa de recepción.

Te puede interesar: 7 ideas de decoración fáciles, bonitas y económicas.

¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de decorar?

Tal y como se mencionó anteriormente, el orden y la limpieza son fundamentales en todos los rincones del salón. No obstante, hay áreas en las que hay que poner aún más esmero, como es el caso del escaparate, la vitrina y las estanterías de productos. Estos tres deben estar siempre bien presentados para poder atraer la atención de los clientes.

El escaparate es la parte exterior del salón que invita a las personas a entrar, por lo que es imprescindible que la exposición de productos y servicios esté bien lograda. Un buen escaparate debe transmitir profesionalidad, creatividad y pulcritud para conseguir que las personas depositen su confianza en las manos de los empleados.

El secreto está en colocar todo a un mismo nivel para que la vista recorra todos los elementos rápida y fácilmente, así como en mantener un balance entre accesorios y elementos obligatorios (como las ofertas y el listado de precios).

Existen diferentes formas de decorar un salón de belleza.

Ideas para decorar tu salón de belleza

  • Escaparate. Coloca accesorios elegantes (de dimensiones proporcionales) para que no crear competencia visual entre los elementos obligatorios y la decoración.
  • Estanterías. Distribuye los productos de manera organizada, sin rellenar el espacio por completo para no atiborrar los estantes (coloca los productos repetidos en los cajones y demás sitios de almacenamiento).
  • Vitrinas. Coloca siempre una base de papel o tela unicolor para que el ojo pueda ubicar los productos con mayor comodidad. Si no colocamos una base unicolor, se reflejará el suelo o el resto del mueble y el ojo no conseguirá enfocarse solo en el producto que busca.
  • Marcos de los espejos. Opta por aquellos que tengan un diseño ornamental llamativo que se ajuste al resto de la decoración. Por ejemplo, un espejo con un marco barroco color bronce o dorado en un salón de belleza donde el color predominante sea el blanco quedará estupendo.
  • Paleta de colores. Se recomiendan los tonos neutros combinados con metálicos o pasteles, ya que los colores fuertes tienden a aburrir con facilidad.
  • Sala de espera. Aprovecha este espacio para colocar una planta de interior (con o sin flores), un par de revistas actuales y otros elementos decorativos discretos.
  • Afiches. No siempre es necesario rellenar todas las paredes con ellos. Con un par de ellos en un rincón es más que suficiente.

Una vez hayamos repasado todos estos aspectos, podemos proceder a decorar el salón de belleza según nuestras preferencias. Siempre es recomendable buscar más de tres referentes visuales y apuntar en una libreta lo que más nos agrade para, luego, revisar todas las ideas que hemos compilado y cómo podrían adaptarse al espacio que tenemos disponible en el local.

Esta técnica también nos posibilita estructurar mejor la decoración, ya que nos permite darnos cuenta de si hemos mantenido un solo estilo o hemos reunido varias ideas que, al combinarlas, puede que no funcionen del todo.