Dejar de fumar: 4 pautas alimentarias que debes seguir

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
· 2 septiembre, 2016
Para dejar de fumar nuestra fuerza de voluntad es imprescindible, pero podemos apoyarnos en algunas ayudas extra que nos hagan la tarea más llevadera y nos permitan superar la ansiedad

Abandonar el tabaco es un proceso complejo. Hay quien lo hace de forma progresiva y quien, de un día para otro, deja de fumar. Sin embargo, no es una tarea fácil. Para lograrlo, no solo basta una fuerte concienciación, sino que necesitamos una clara voluntad de llevar una vida más sana y, además, seguir unas determinadas pautas de alimentación.

Asimismo, contar con el apoyo de nuestro entorno y controlar esos desencadenantes que más nos invitan a encender un cigarrillo harán que, sin duda, podamos lograrlo. El esfuerzo merece la pena. Porque dejar de fumar no te permitirá solo ganar en salud: ganarás en vida. En bienestar.

Consejos para abandonar el tabaco

Cuando decidimos dejar de fumar hemos de tener en cuenta varias cosas. Una de ellas es que nuestro cerebro va a “echar en falta” su dosis de nicotina. Y es que, al sentir la ausencia de ese componente, empezará a desarrollar el síndrome de abstinencia. De hecho, todo fumador sabe que el instante más crítico es al despertar.

Los cambios físicos son evidentes: aumento de la frecuencia cardíaca, presión arterial, sequedad de boca, ansiedad e incluso más necesidad de comer.

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Ahora bien, al día siguiente de abandonar el tabaco los niveles de monóxido de carbono y nicotina bajarán en nuestro organismo. Es entonces cuando el cerebro ordena a nuestro cuerpo empezar a reparar el daño causado por el tabaquismo en el corazón y los pulmones.

Notaremos cambios y alteraciones que serán más evidentes durante las 3 primeras semanas. Es sin duda la etapa más complicada. Tanto es así que debemos cuidar al máximo nuestra alimentación. Por eso, a continuación te enseñamos qué pautas deberíamos seguir.

Médico señalando con un bolígrafo unos pulmones artificiales para mostrar el daño que hace el tabaco

1. Evitaremos el café por las mañanas durante 1 mes

La cafeína estimula el deseo del tabaco. Es un activador natural que conviene evitar, al menos, durante esas primeras semanas en que luchamos contra el síndrome de la abstinencia. De hecho, estas serían las bebidas más adecuadas que deberíamos tener en cuenta:

  • Té de canela.
  • Infusión de regaliz.
  • Té de jengibre.
  • Infusión de pasiflora.

Asimismo, es imprescindible aumentar nuestra ingesta en vitamina C, necesaria para depurar los pulmones. No dudes en prepararte sabrosos tazones donde combinar fresas, naranjas, kiwis, mangos…

2. Los cereales integrales son básicos a la hora de dejar de fumar

Cuando decidimos abandonar el tabaco se reducen los niveles de glucosa en sangre. Esta pequeña hipoglucemia genera, a su vez, estrés y malestar. No obstante, si cometemos el error de comer dulces lo que conseguimos es generar más ansia por la nicotina.

Por eso, te gustará saber que una dieta basada en cereales integrales es algo que te dará un gran resultado. Lo percibirás en tu ánimo, en tu sensación de saciedad y, ante todo, lo notará tu cuerpo al dejar de sufrir hipoglucemia.

Así pues, toma nota de qué tipo de cereales integrales no deben faltar en tu dieta:

  • Avena.
  • Trigo sarraceno.
  • Pan de centeno.
  • Pan de espelta.
  • Arroz integral.
  • Arroz rojo.
  • Semillas de lino.
Los cereales integrales son una buena opción a la hora de abandonar el tabaco

3. Alimentos que nos relajan

Resulta curioso, pero existen alimentos capaces de relajarnos y de aliviar el síndrome de abstinencia asociado al tabaco. Es más: los especialistas en nutrición los llaman “alimentos zen”. Sin embargo, se trata solo de “comer de forma inteligente” y de elegir aquello que nos siente bien del siguiente listado:

  • Sopa de calabaza.
  • Pavo al horno con limón.
  • Pescado blanco.
  • Verduras (brócoli, cebolla cruda, nabo, zanahoria, pepino, tomate…).
  • Nueces.
  • Plátanos.
  • Ajos.
  • Levadura de cerveza.
Este puré de calabaza es un plato relajante que puede ser de gran utilidad a la hora de abandonar el tabaco

4. Agua tibia con miel

A la hora de abandonar el tabaco, debemos beber muchos líquidos para eliminar toxinas y para mantenernos hidratados. Ahora bien, otro aspecto interesante es el relativo a esos remedios caseros que siempre viene bien tener en cuenta.

Por nuestra parte, te recomendamos que bebas dos veces al día una taza de agua tibia con una cucharada de miel. Este remedio tiene las siguientes propiedades:

  • Depurativo.
  • Antibacteriano.
  • Eleva nuestras defensas.
  • Nos aporta energía.
  • Cuida de los pulmones.
  • Relajante.
  • Saciante.

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Para concluir, recuerda que estos consejos solo serán efectivos si eres constante y te conciencias de la necesidad de abandonar el tabaco. Por otro lado, intenta hacer algo de deporte e iniciar algo nuevo. En ocasiones, el tener un nuevo aliciente consigue que nuestra atención se centre en otros aspectos lejos del tabaco. ¡Vale la pena el esfuerzo!

  • American Thoracic Society. [Internet]. Abstinencia y recaída en el tabaquismo. 2013. Disponible en: https://www.thoracic.org/patients/patient-resources/resources/spanish/withdrawal-and-relapse-from-tobacco-use.pdf
  • Campos Vásquez, N. Alimentación para superar el tabaquismo. Rev Costarr Salud Pública 2014; 24: 63 – 66
  • Lara-Rivas, G., Ramírez-Venegas, A., Sansores-Martínez, R., Espinosa, A.M. y Regalado-Pineda, J. Indicadores de síntomas de abstinencia en un grupo de fumadores mexicanos. Salud Pública de México, 2007; 49(2): 257 - 262.
  • Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica. [Internet]. Te ayudamos a dejar de fumar. 2016. Disponible en: http://www.codajic.org/sites/www.codajic.org/files/Te%20ayudamos%20a%20Dejar%20de%20fumar.pdf