Cómo dejar de sentir que no eres suficiente

Debes tener muy claro que la única persona con la que puedes y debes compararte es contigo mismo. La vida no es una competición con los demás

¿Te ha pasado que, sin importar lo que hagas, sientes que no eres suficiente? ¿Que, sin importar lo que ocurra, no terminas de cumplir las expectativas? Pues si estás pasando por esto, no estás solo.  

Somos demasiados los que nos sentimos de esa manera en muchos momentos de la vida.

Muchas veces nos dejamos llevar por las expectativas que nos han hecho creer que debemos cumplir. También tratamos de complacer las metas que otros nos impusieron pero que no nos motivan.

Si trabajas para lograrlas es posible que termines satisfaciendo a otros pero que te sientas vacío, inútil o agotado.

Puedes sentir que no eres suficiente en cualquier área. Desde la parte física, con todas estas modelos con cuerpos perfectos, hasta la parte académica o laboral.

Incluso en lo que tiene que ver con tu familia cuando se espera que cumpla un estereotipo imposible de alcanzar o que no se corresponde contigo.

Como esto no es nada saludable para ti, te daremos algunos consejos para salir de esa zona tan gris en la que te encuentras.

1. Recuerda que nadie es igual a nadie

Este es un gran paso para comenzar. Cuando reconoces que nadie es igual a nadie entiendes que no tiene sentido trabajar en emular a los demás.

Tú eres un ser único. Si bien cuentas con defectos, también estás lleno de virtudes que te hacen ser un persona única.

Cuando entiendas que nadie es como tú, empezarás a ver tus virtudes y te darás cuenta de que compararte con los demás es inútil.

Esto también te ayudará a valorar a los demás sin criticar las diferencias. Con un poco de suerte, tu visión del mundo cambiará tremendamente.

Valórate, deja de sentir que no eres suficiente y empezar a valorar lo único que eres.

Ver también: Las personas que atraes son el reflejo de lo que eres

2. Las metas las eliges túel éxito no es solo lo material

Muchas veces nos dejamos llevar por lo que la sociedad indica como meta:

  • Si tienes sobrepeso lo mejor es estar delgado, como un modelo.
  • Si no tienes la figura como tal actriz no eres hermosa.
  • Si no cuentas con una casa o dinero como el dueño de Facebook no eres exitoso.

Las cosas no deben ser así. El éxito se mide de diferentes maneras para cada tipo de persona y no deberías medir tus éxitos en función de los que otros esperan.

Si tienes sobrepeso tu meta no debería ser como una modelo de pasarela, sino alcanzar un peso que sea saludable para ti.

Tampoco necesitas tener toneladas de dinero para ser una persona exitosa. Tal vez descubras que con aprender y tratar de ser mejor cada día es más que suficiente para sentirte bien contigo mismo.

Recuerda que cada meta es tan única como el que se la propone, así que no dejes que los demás decidan por ti.

3. Esfuerzo no es igual a sufrimiento

sufrimiento

Es común que, al plantearnos una meta y trabajar en ella, pensemos que es normal sufrir, aunque realmente no lo sea.

Si aquello en lo que trabajas te hace sufrir y sentir que no eres suficiente, es mejor que analices si es ese el camino que realmente deseas.

Si bien todos los caminos llegan a Roma, debes decidir cuál es tu Roma. Es decir, si te sientes estancado en ese camino o esa meta no es lo que esperabas es preferible que te detengas.

Analiza si esas emociones vienen solo por desesperación o porque la meta no es lo que esperabas.

Si no es lo que esperabas, sencillamente, no te sientas mal: nunca es tarde para empezar algo nuevo.

Si el camino que tomaste no es el indicado, cambia de ruta. El dueño de tu vida eres tú y al único que debe gustarle lo que vives es a ti.

4. Eres perfectopersonas que atres

Muchas veces el sentir que no eres suficiente viene de la idea de que si no haces algo de manera perfecta eres un fracaso.  

Debes recordar que tú eres perfecto por el simple hecho de ser tú. Cuando quieres alcanzar la perfección tratas de ser alguien que no eres y será un viaje largo y tormentoso.

Ser perfecto en todo no es algo natural ni te dará felicidad. Debes estar orgulloso por lo que has hecho, incluso por los errores cometidos.

Gracias a ellos cuentas con ese conocimiento que te hace ser mejor persona cada día de tu vida.

Te recomendamos leer: 5 formas en que el perfeccionismo arruina tu vida

5. Deja de sentir que no eres suficiente

Este es el paso más importante y el más complejo, pues debes entender que dejar de sentir que no eres suficiente es algo que solo tú puedes hacer.

La felicidad y aceptación es algo que viene más del interior que de lo exterior.

Cuando empieces a valorar todo el camino que has recorrido para llegar adonde te encuentras ahora verás todo lo que has crecido y todo lo que te has superado.

Descubrirás que no solo eres suficiente para lo que sea, sino que, ahora mismo, eres un ganador.

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