Una deliciosa receta de sopa serrana

A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber para preparar esta deliciosa sopa serrana y cómo combinar los ingredientes adecuadamente.

Realizar una comida que no te genere demasiados inconvenientes y que, además, cumpla con satisfacer el paladar no tiene que ser necesariamente un reto. ¿Un ejemplo? Esta deliciosa y súper fácil receta de sopa serrana.

Aunque las mayorías de preparaciones de sopas requieren un gran cuidado en la elección, cocción y adición de los ingredientes, la particularidad de la sopa serrana es que todos estos pasos se simplifican considerablemente.

Por otro lado, los elementos nutricionales que acompañan esta preparación cumplen con la necesidad de calorías, proteínas y minerales que el organismo necesita.

¿Y cuál es el secreto de esta platillo en particular? La mezcla que distintos tipos de proteínas. Se tiene la carne de cerdo (jamón serrano) y los vegetales como el ajo, la cebolla y el perejil, que, en conjunto, sacian y nutren a la vez.

De hecho, esta receta contiene hasta un 60% de varios vegetales y hortalizas, con lo cual tiene un balance perfecto. Cabe destacar que, esta sopa en particular resulta muy recomendable para personas con algún deficit, como puede ser la anemia.

Por otra parte, la sopa serrana resulta una excelente opción para aquellas personas que quieren un aporte energético que les mantenga activos y no les genere, de ningún modo, una sensación de pesadez extrema, como otros tipos de sopas o caldos.

Cómo preparar esta receta de sopa serrana

Haz sopas y batidos

Esta deliciosa sopa serrana te brindará las grasas saludables que tu cuerpo necesita y mantendrá a raya el colesterol malo o LDL. Asimismo cuenta con el ingrediente estrella de la cocina mediterránea: el ajo.

Ingredientes

  • 3 huevos.
  • 1 cebolla grande (50 g).
  • 7 dientes de ajo (25 g).
  • 2 ramas de perejil fresco.
  • Aceite de oliva extra virgen.
  • 3 cucharadas de sal (75 g).
  • 5 tomates medianos (750 g).
  • 1 taza de almendras enteras (100 g).
  • 2 tazas grandes de jamón serrano (200 g).
  • 4 rebanadas de hogaza de pan de trigo (300 g).

Preparación

En primer lugar, asegúrate de lavar muy bien todos los vegetales y hortalizas. Luego, a fuego lento, coloca una olla con agua. Deja que se caliente, poco a poco, durante 20 minutos.

Una vez el agua esté casi al punto de ebullición, añade los huevos. Lo recomendable sería que los dejaras unos 10 minutos. Terminado este proceso, reserva los huevos en un plato aparte y comienza a remover la cáscara, y después córtalos en trozos.

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Con respecto a los dientes de ajo, deberás pelarlos y triturarlos. De manera que queden sin ningún rastro de piel. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva extra virgen, introduce las almendras con el ajo previamente triturado.

Deja que, tanto el ajo como las almendras se sofrían un poco, para que los sabores de mezclen perfectamente. Retirados de la sartén, deberás proceder colocar el sofrito en un plato aparte.

Con la ayuda de una batidora, triturarás la mezcla hasta que notes que el resultado sea una pasta espesa. Puedes añadir más o menos agua, según prefieras.

Para los tomates, asegúrate de cortar los tallos y desecharlos. Luego procede a cortarlos todos en forma de cruz (es decir, se realizan cuatro cortes a cada tomate).

El corte de cruz se hace desde la parte superior hasta la inferior, y luego de izquierda hacia la derecha, desde tu perspectiva.

En una olla pequeña con agua hirviendo, escalda los tomates por 2 minutos aproximadamente. Luego, escúrrelos, asegúrate de remover bien la piel y córtalos en forma de daditos.

¿Recuerdas la sartén con las que has sofritos el ajo y las almendras? No la laves aún. Allí colocarás la cebolla (previamente cortada en forma de dados pequeños) y comenzarás a sofreír una vez más. Recuerda que los ingredientes necesitan cierto tiempo para adquirir el sabor deseado.

Cuando la cebolla esté dorada, agrega los tomates. Cocina todo a fuego suave durante 20 minutos. Ahora con el jamón serrano, procede a cortarlo en daditos, con extremo cuidado. La idea es que aproveches al máximo la cantidad de jamón.

Incorpora el jamón cortado a la mezcla de la pasta de ajo y almendras. Remueve la combinación hasta que veas que todo se ha integrado completamente.

Después añade 5 vasos colmados de agua, el huevo cocido y junta todo en una cacerola con la mezcla y deja que se cocine por 15 minutos.

Corta el pan en pequeños trozos y ponlos a freír en la sartén con aceite vegetal. Una vez que se haya entibiado un poco, puedes servir tu preparación y disfrutar de una comida realmente deliciosa y sana.