Recetas de sopa de tomate casera

La sopa de tomate casera es un plato sencillo y delicioso, perfecto como primero para cualquier comida o para una cena. Te mostramos cómo prepararla.

La sopa de tomate casera es un plato sencillo y delicioso, perfecto como primero para cualquier comida o para una cena. A continuación te mostramos cómo prepararla con una serie de pasos muy fáciles de seguir, así que no hace falta que seas muy diestro en el arte culinario.

Estas dos recetas son similares aunque tienen matices distintos. La primera nos permitirá preparar una sopa de tomate que admite diversos vegetales. Una vez que sepamos preparar esta receta, podemos personalizarla según nuestras preferencias.

1. Sopa de tomate casera con pimiento y cebolla

La primera receta de sopa de tomare casera contiene dos ingredientes que se complementan muy bien entre sí: el pimiento y la cebolla. Podemos jugar con el sabor de los pimientos, por ejemplo, si deseamos que sea más picante, podemos escoger pimientos picantes, pero sí deseamos conseguir un sabor más neutral, podemos optar por los pimientos regulares.

Ingredientes

  • 1 hoja de laurel.
  • 8 tomates (500 g).
  • 1/2 cebolla (30 g).
  • 1 diente de ajo (3 g).
  • 1/2 pimiento (30 g).
  • Aceite de oliva (al gusto).
  • Sal y pimienta negra (al gusto).

Preparación

Para comenzar a preparar esta receta, llenamos una olla mediana con agua y la calentamos a fuego alto. Una vez que empiece a hervir, colocamos los tomates y los dejamos hirviendo durante un minuto. De esta forma, será fácil retirarles la piel una vez calientes, para evitar posibles grumos en la sopa. Una vez pelados los tomates, los picaremos en pequeños cubos y los reservaremos.

Picaremos también la cebolla, el pimiento y el diente de ajo. Después, calentaremos un chorrito de aceite de oliva en una sartén  y añadiremos estas verduras para rehogarlas durante unos minutos. Cuando la cebolla y el ajo estén dorados, bajaremos la intensidad del fuego, controlando la cocción con cuidado para que el ajo no se queme.

Tras esto, añadiremos los tomates picados, la hoja de laurel y agregaremos sal y pimienta. Podemos añadir un par de vasos de agua a la sartén y, si lo prefieres, una pastilla de caldo de verduras. Esto nos permitirá incrementar el sabor, pero no será necesario.

A continuación, situamos el fuego a la mitad de su intensidad y dejaremos que la mezcla hierva durante unos 30 minutos. Revolveremos de vez en cuando la mezcla para que no se pegue, y así revisaremos el punto de cocción y nos aseguraremos de que esté bien de sal.

Pasado este tiempo, agregamos la mezcla en un vaso de batidora y lo trituramos bien, hasta que no quede ningún grupo. Por supuesto, debemos retirar la hoja de laurel antes de este paso. Una vez lista, podemos servir la sopa en platos hondos o en cuencos. Si queremos una textura aún más fina, lo más conveniente será pasar la sopa por un colador antes de servirla.

2. Sopa de tomate casera con limón y jengibre

La segunda receta añade unos toques distintos, con el sabor ácido del limón y el ligero pero agradable regusto picante del jengibre. Cada una puede ser un plato perfecto para cualquier comida, y nos permitirá sorprender a los comensales con un plato sencillo, delicioso e interesante, especialmente con la segunda receta y su llamativa mezcla de sabores.

Limones y jengibre

Ingredientes

  • 1 limón (80 g).
  • 1 pimiento (60 g).
  • 2 dientes de ajo.
  • 8 tomates  grandes (500 g).
  • Aceite de oliva (al gusto)
  • 1 dado pequeño de jengibre natural (1 g).
  • Orégano, sal y pimienta negra (al gusto).

Preparación

Para esta receta, comenzamos hirviendo los tomates y pelándolos de manera similar al primer paso de la receta anterior. A continuación, los cortaremos en dados, al igual que el pimiento y el ajo, y lo rehogaremos todo en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.

Una vez dorados, añadimos un vaso de agua y mezclamos bien el conjunto. Por otro lado, cortamos el limón por la mitad y exprimimos una mitad, sacando todo el jugo posible. Cuando la mezcla de la sartén comience a hervir, añadimos este jugo de limón, con unas ralladuras de su piel y el dado de jengibre pelado y cortado en láminas.

Seguimos removiendo bien el conjunto y añadimos sal, orégano y pimienta al gusto. Pasados unos 5 minutos, bastará con verter todo el contenido de la sartén en un vaso de batidora. Trituraremos la mezcla hasta conseguir una textura suave y homogénea.

Finalmente, si queremos una textura más fina y evitar posibles grumos, podemos recurrir al mismo paso de la receta anterior y pasar la mezcla por un colador. De esta forma, dejaremos lista esta segunda receta de sopa de tomate casera.