Depresión crónica: ¿cómo afecta a las personas?

14 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la filósofa Maria Alejandra Morgado Cusati
En la depresión crónica los síntomas duran, por lo menos, dos años. Esto afecta de forma significativa la calidad de vida de las personas que lo padecen.

La depresión crónica, también conocida como distimia, suele pasar más desapercibida entre las personas con la patología, quizás por su cualidad menos incapacitante. Es decir, quienes la padecen aparentan un funcionamiento normal en sus actividades de la vida cotidiana y no muestran signos demasiado evidentes.

Según James Morrison“Los distímicos sufren en silencio y su discapacidad puede ser sutil: tienden a invertir gran parte de su energía en el trabajo y descuidar los aspectos sociales de la vida”. Sin embargo, es importante conocer que este trastorno existe y que afecta la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué es la depresión crónica?

La depresión crónica ha sido denominada de distintas maneras: distimia, trastorno distímico y trastorno depresivo persistente. El síntoma más característico es un estado de ánimo triste que se encuentra presente la mayor parte del tiempo. Asimismo, se le asocian sentimientos de ineptitud, irritabilidad, pérdida de interés y retraimiento social, entre otros.

La distimia tiene una durabilidad más extendida que los episodios depresivos mayores y los síntomas se manifiestan con menor intensidad. Estos deben estar presentes por lo menos dos años en los adultos y un año en adolescentes y niños para establecer el diagnóstico. Además, no deben desaparecer por un período mayor a dos meses.

En estos casos, los pacientes suelen reportar que siempre han estado deprimidos. Lo más común es que esta afección comience en la infancia o adolescencia. Aunque se han encontrado casos con un inicio tardío, cuya aparición tiene lugar después de los 21 años.

Por lo general, las personas con distimia manifiestan una discapacidad más leve que los casos de trastorno depresivo mayor. Es decir, son capaces de continuar su vida sin tratamiento hasta que los síntomas se intensifican. Lo cual puede derivar en un episodio depresivo mayor, que es más fácil de diagnosticar.

Hombre con depresión.
La depresión crónica se prolonga en el tiempo y afecta muchos aspectos de la vida cotidiana.

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¿Cómo afecta la depresión crónica a las personas?

Diferentes ámbitos de la vida son afectados por la depresión crónica. Tanto lo emocional como lo físico sufren las consecuencias. Esto se traduce, también, al plano social, en las relaciones con los demás. Veamos más en detenimiento cuáles son estas manifestaciones en detrimento de la calidad de vida.

En el ámbito emocional

Los pacientes con depresión crónica presentan un estado de ánimo deprimido casi todos los días. En los niños y adolescentes, en particular, es más común que manifiesten irritabilidad la mayor parte del tiempo. En la adultez suelen haber sentimientos de desesperanza, bajo la premisa de que los problemas no tienen solución.

También se registra una autoestima baja. Tienen un concepto pobre de ellos mismos. Piensan, por ejemplo, que no sirven para nada. A la larga, esto conlleva un deficiente cuidado personal, por desgano.

En la cognición

Estas personas presentan fallas en la concentración y dificultad para tomar decisiones. En casos de niños y adolescentes, es común que se presente comorbilidad con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

La visión pesimista del mundo y los pensamientos negativos constantes abarcan toda la existencia. Algunas personas no se dan cuentan de que están deprimidas. Reconocen que se sienten cansadas, que se les dificulta concentrarse, que tienen una baja autoestima y que presentan sentimientos de desesperanza, pero no son conscientes de que sufren de depresión.

A nivel físico

En el plano físico, la depresión crónica cursa con los siguientes síntomas:

  • Poca energía o cansancio: esto interfiere en la productividad y en la capacidad de llevar a cabo tareas cotidianas.
  • Insomnio o hipersomnia: a la persona se le dificulta conciliar el sueño o, al contrario, duerme en exceso.
  • Enuresis: en los niños, con pérdida involuntaria de la orina por la noche.
  • Cambios de apetito: la persona experimenta poco apetito o puede comer en exceso.

En el ámbito social

Estas personas aparentan cierta estabilidad social, sin embargo, la poca energía que tienen la invierten el trabajo, descuidando así otros aspectos de la vida, como compartir con la familia y amigos o realizar actividades de entretenimiento.

El malestar en la persona afecta el rendimiento laboral o escolar y se produce un deterioro en las relaciones sociales. A pesar de dedicarle más tiempo a las actividades no relacionales, la otra área tampoco recibe la atención suficiente.

Anciano con depresión crónica.
La depresión afecta las relaciones sociales y eso dificulta luego el abordaje terapéutico.

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Tratamientos para la depresión crónica

La psicoterapia y el tratamiento farmacológico son herramientas efectivas para combatir la depresión crónica. En especial cuando ambos se combinan.

Existen una variedad de terapias psicológicas que tratan esta afección, obteniendo resultados positivos. Entre ellas destacan la terapia cognitivo-conductual, el psicoanálisis, la terapia familiar y la grupal. Cada una presenta sus características particulares. Ninguna es mejor que otra. Lo importante es que el paciente se sienta cómodo con la asistencia que está recibiendo.

Por su parte, el tratamiento farmacológico ayuda a modificar la química cerebral, lo cual contribuye a mejorar el estado de ánimo. La elección de los fármacos debe hacerse considerando los síntomas particulares del paciente y los efectos secundarios que pueda generar.

La depresión crónica se puede abordar

Padecer depresión crónica no es el final de la calidad de vida. En la actualidad se cuenta con recursos variados para abordar el trastorno. De todos modos, es fundamental que la persona quiera recibir atención y que la red de apoyo social esté disponible para acompañar el proceso.

Los síntomas de esta afección se solapan y se esconden, por lo que prestar atención a los signos es clave para que no evolucione hacia formas más graves y complicadas. Los profesionales de la salud mental están capacitados para brindar herramientas de apoyo.

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