Descubre los beneficios de las vaporizaciones faciales

Según el estado de nuestra piel, para eliminar impurezas podemos realizar las vaporizaciones faciales cada 2 semanas, siempre incluyendo las plantas más adecuadas para nuestro problema facial

Ya sabemos que una rutina completa de belleza consiste en limpiar, tonificar e hidratar, así como realizar alguna exfoliación y aplicarnos una mascarilla de vez en cuando. Sin embargo, en este artículo iremos más allá para darte a conocer un tratamiento que puedes realizar de manera esporádica: las vaporizaciones faciales.

Descubre en qué consiste este sistema y cómo puedes hacerlo en casa para conseguir un cutis limpio y sin impurezas de manera natural.

¿Qué son las vaporizaciones faciales?

Para entender bien lo que son las vaporizaciones faciales podemos tomar como punto de partida los vahos. Esta antigua técnica natural descongestiona el aparato respiratorio mediante la inhalación de los vapores de infusiones medicinales.

En este caso, el sistema es el mismo, pero los vahos no están dirigidos a eliminar la mucosidad sino a limpiar los poros de la piel a la vez que aportamos sustancias medicinales de manera directa.

Qué son las vaporizaciones faciales
Las vaporizaciones faciales abren los poros para limpiarlos y permitir que las sustancias medicinales que apliquemos actúen directamente

Existen aparatos para realizar estas vaporizaciones faciales de manera rápida y sencilla. No obstante, en este artículo te explicamos cómo hacerlas de manera muy simple con los utensilios que tienes en casa.

Ver también: 8 consejos para sellar los poros dilatados de la piel

Prepara tus propias vaporizaciones faciales

¿Qué necesitamos?

  • 1 litro de agua. Si tenemos la piel muy grasa podemos usar agua de mar
  • 5 cucharadas de plantas medicinales, según nuestro cutis (50 g)
  • Una cucharada sopera de vinagre de manzana (10 ml)
  • Una cazuela con tapa
  • Una toalla
  • Algodones para desmaquillar
Qué necesitamos
Para realizar tu vaporización facial elige la planta medicinal que mejores propiedades tenga para tu tipo de piel

¿Qué plantas elijo?

Las plantas medicinales entre las cuales podemos elegir estarán adaptadas a nuestro tipo de cutis y a posibles problemáticas que podamos sufrir. Su aroma también nos ayudará a relajarnos, combatir el insomnio, mejorar la circulación, etc.

Lavanda

Apta todo tipo de pieles, ya que tiene propiedades reguladoras muy beneficiosas para pieles secas, mixtas y grasas, así como calmantes y antisépticas, muy adecuadas para casos de acné y forúnculos.

Pétalos de rosa

Para pieles delicadas, sensibles y con rojeces.

Menta

Gracias a las propiedades de la menta regulamos la producción de grasa, sobre todo en pieles mixtas y grasas, y le aportamos frescor a la piel.

Canela de Ceylán

Mejora la circulación en la piel y la apertura de los poros, por lo que es adecuada para todo tipo de vaporizaciones.

Corteza de limón

En la corteza del limón se concentran gran parte de sus beneficios. Es ideal para pieles grasas, con manchas y con falta de luminosidad.

Manzanilla

La manzanilla tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias. Es ideal para pieles congestionadas y con bolsas debajo de los ojos.

Flores de saúco

Ideales para pieles secas y con granitos.

Caléndula

Flor de propiedades calmantes, ideal para pieles sensibles que se irritan con facilidad.

Eucalipto

Muy adecuado para pieles con acné.

Aceite de lavanda.
Por sus propiedades reguladoras, calmantes y antisépticas, la lavanda es apta para todo tipo de pieles en el proceso de vaporización de la piel

Ver también: 5 plantas medicinales contra la fatiga crónica

Elaboración

Una vez tengamos los ingredientes y utensilios listos sigue los siguientes pasos:

  1. Hierve el agua con las plantas medicinales.
  2. Cuando llegue a ebullición, aparta la cazuela del fuego, tápala y déjala reposar 5 minutos.
  3. Añade la cucharada sopera de vinagre para equilibrar el pH de la piel, desinfectarla y limpiarla en profundidad.
  4. Retira la tapa de la olla y, con cuidado de no quemarnos, acerca tu rostro a los vapores, siempre con los ojos cerrados. Tienes que sentir la humedad que se acumula en la cara, cómo se calienta y se abren los poros, pero sin sentir que nos quema demasiado.
Elaboración y aplicación

Debemos tener la cara totalmente limpia y desmaquillada para hacer la vaporización.

Aplicación

  • La distancia adecuada es de unos 20 cm entre el vapor y el rostro
  • Mientras hacemos las vaporizaciones faciales nos cubriremos la cabeza con una toalla para que el vapor no se escape y nos llegue solamente al rostro
  • Lo haremos durante unos 5 minutos como máximo
  • Podemos realizar una vaporización a la semana o cada quince días, según cómo vaya evolucionando nuestra piel
  • Al terminar la vaporización, pásate unos algodones desmaquillantes por la cara, suavemente, para eliminar bien las impurezas extraídas
  • Si podemos ver puntos negros y poros con impurezas en general, con los mismos algodones podemos presionarlos suavemente para limpiarlos. En este caso será muy importante aplicar después un tónico con propiedades antisépticas (a base de aceite esencial de árbol de té, por ejemplo)
  • Nos lavaremos la cara con agua fría para cerrar los poros y calmar la piel
  • A continuación, en especial si tenemos la piel seca, nos aplicaremos un tónico y la loción hidratante que usemos de manera habitual

Te recomendamos leer: 6 cosas que puedes hacer para desintoxicar tu piel y lucir más joven

  • Kneisl, P., & Zondlo, J. W. (1987). Vapor Pressure, Liquid Density, and the Latent Heat of Vaporization as Functions of Temperature for Four Dipolar Aprotic Solvents. Journal of Chemical and Engineering Data. https://doi.org/10.1021/je00047a003
  • Trelles, M. A., Benítez, V., & García-Solana, L. (2001). Controlled vaporization of the skin for the treatment of wrinkles. Facial Plastic Surgery. https://doi.org/10.1055/s-2001-17970
  • Vardelle, M., Trassy, C., Vardelle, A., & Fauchais, P. (1991). Experimental investigation of powder vaporization in thermal plasma jets. Plasma Chemistry and Plasma Processing. https://doi.org/10.1007/BF01447242