Descubre cómo blanquear tu almohada y colchón fácilmente

Lorena González·
19 Mayo, 2020
Es recomendable limpiar y blanquear almohadas y colchones, por lo menos 3 veces al año. De lo contrario, la suciedad y los malos olores pueden acumularse en exceso.
 

Todos los artículos del hogar necesitan cierto mantenimiento o, al menos, la gran mayoría, y la almohada no iba a ser menos. Sin duda, el colchón y la almohada son unas de las zonas susceptibles a las manchas y a la suciedad, e incluso a la proliferación de ácaros y malos olores. Por ello, a continuación te daremos algunos consejos para ayudarte a blanquear tu almohada y tu colchón.

¿Por qué ocurre esto?

Quizá te hayas preguntado por qué las almohadas y los colchones acaban de color amarillo. Pues bien, uno de los motivos es el sudor. A veces, cuando dormimos, el cuerpo suda y, en función del tipo de tejido del que está hecha la funda de la almohada, es más fácil que el sudor acabe por filtrarse a través de la tela.

En este sentido, justo cuando se seca, el sudor puede acabar dejando una mancha amarilla en la almohada. En ocasiones, ni siquiera usar protectores debajo de la funda de almohada puede evitar que se produzca esta molesta coloración amarillenta, así como la acumulación de ácaros. Por este motivo, es recomendable hacer una buena limpieza.

Almohada sucia por el uso.
Es recomendable lavar la almohada por lo menos unas 3 veces al año para mantenerlas blancas y en buen estado.

Todo esto ocurre porque el sudor acaba derivando en humedad y, por ende, se acaba creando el ambiente perfecto para la proliferación de ácaros que pueden ser causa de alergias respiratorias o de la piel.

 

Así que ya lo sabes, hacer una limpieza de almohada es más importante de lo que crees. Revisa cómo están tus almohadas para evitar estos posibles problemas.

Lee: Los ácaros causan asma y alergia: ¡Descubre cómo protegerte!

Cuidado con la exposición al sol

Otra de los motivos que pueden hacer que la almohada o el colchón acaben de color amarillo es una exposición demasiado prolongada a la luz de sol.

El problema reside en los agentes blanqueadores o abrillantadores que se utilizan para hacerlas ver más blancas. Al ser expuestas mucho al sol, estos empiezan a descomponerse y hacer que tu almohada adquiera este tono. Así pues, ya lo sabes: evita una sobreexposición a la luz solar.

¿Cómo blanquear tu almohada?

Es recomendable lavar las almohadas unas tres veces al año. Con esta frecuencia, es más que suficiente para mantenerlas limpias. Eso sí, antes de pasar a realizar el pertinente blanqueamiento, tendrás que cerciorarte de que tu almohada todavía no luce en gran parte amarilla, o ya no podrás conseguir los resultados deseados.

Si bien hay una creencia popular que dice que mediante este método se pueden conseguir buenos resultados en lo que la limpieza de almohada se refiere, no hay, por el momento, suficientes muestras científicas al respecto, por lo que el usarlo o no está bajo tu propia responsabilidad.

Así pues, en primer lugar, para blanquear tu almohada, se dice que hay que preparar un blanqueador casero:

Ingredientes

 
  • Agua (3 litros).
  • Zumo de limón (62 mililitros).
  • Agua oxigenada (250 mililitros).

Preparación

  • Se mezclan todos los ingredientes y se reserva dicha mezcla para el proceso de blanqueo de la almohada.
  • A continuación, se elabora el remedio completo.
Detergente casero para blanquear almohadas.
Para blanquear tus almohadas puedes preparar tu propio detergente casero con un poco de zumo de limón y otros ingredientes.

Ingredientes para blanquear tu almohada

  • Blanqueador casero.
  • Bórax (125 gramos).
  • Agua muy caliente o hirviendo.
  • Detergente para la ropa (200 gramos). Mejor si es biodegradable.
  • Detergente en polvo para lavavajillas (200 gramos). También es conveniente que sea biodegradable.

Preparación

  1. Lo primero será revisar la etiqueta para confirmar que tu almohada puede lavarse a máquina.
  2. Acto seguido, tendrás que retirar la funda de almohada o cualquier protector de almohada que puedas tener.
  3. Pon una lavadora con agua caliente (incluso, puedes añadir un par de ollas llenas de agua hirviendo) y programa dos enjuagues, si es posible.
  4. Añade todos los elementos a la lavadora: detergente, blanqueador, etc.
  5. A continuación, inicia el programa de lavado de tu máquina y deja que se agite durante algunos minutos hasta asegurar que todo el detergente esté disuelto.
  6. Por último, mete las almohadas y pon un programa de lavado para que la mezcla elaborada anteriormente pueda surtir el efecto de blanqueamiento esperado.
 

Lee: 4 consejos estupendos para cuidar de tu colchón. ¡Ponlos en práctica!

¿Cómo limpiar el colchón?

El colchón, al igual que ocurre con la almohada, también tiene que tener su respectiva funda y hay que lavarla en la lavadora, al igual que las sábanas. Aun así, será fundamental ventilarlo cada semana y limpiarlo de vez en cuando para que se mantenga en perfecto estado.

Para ello, puedes preparar una mezcla de vinagre y agua oxigenada y seguir los siguientes pasos:

  • Para limpiar el colchón de manera correcta, tendrás que aspirarlo por ambos lados, de tal modo que puedas retirar bien el polvo y después proceder al lavado.
  • Si tiene manchas, puedes  limpiarlas con una mezcla de agua y bicarbonato y, después, frotarlo todo con vinagre y agua oxigenada, todo ello en una mezcla muy diluida en agua.
  • Por último, solo habrá que dejarlo secar bien y que se airee, para que no quede humedad ni un olor muy fuerte a vinagre.
  • En el caso de que el olor que haya quedado no te acabe de convencer, siempre puedes perfumarlo con el elemento que más te guste: colonia, perfume, un aceite esencial, etc. No obstante, esto será ya una cuestión personal.

Utiliza estos consejos que pueden serte de ayuda para conservar en buen estado tus almohadas y colchones, y evitar posibles problemas por alergias y ácaros.