Descubre cómo superar tus miedos con flores de Bach

Elena Martínez Blasco · 6 mayo, 2016
Según algunas ideologías dependiendo del origen de nuestros miedos será conveniente que optemos por una u otra flor, o combinar varias. Se dice que deben tomarse durante al menos tres meses para obtener buenos resultados

Los miedos nos impiden ser felices, ya que no nos dejan luchar por lo que queremos en realidad. Son obstáculos que nos limitan y nos hacen sufrir. En muchos casos, también perjudican a nuestra salud, ya que actúan como parásitos ¿Cómo podemos superarlos?

En este artículo te damos a conocer las flores de Bach, unas esencias florales totalmente naturales. Según algunas ideologías (como la homeopatía) pueden usarse para afrontar los miedos y vivir con más tranquilidad y alegría.

Ninguna está basada en evidencias científicas por lo que no puede afirmarse que sean eficaces. Por supuesto en ningún caso sustituirán a un tratamiento médico y si se consumen es mejor consultarlo antes con un especialista por si hubiera alguna contraindicación. A continuación te mostramos las flores desde el punto de vista de estas ideologías de medicina alternativa.

Descubre tus miedos

Descubrir tus miedos es el primer paso para afrontarlos.

Para saber qué flores de Bach necesitamos debemos ser sinceros con nosotros mismos y averiguar cuáles son nuestros verdaderos miedos, de dónde surgen,cuándo empezaron, qué cosas nos los provocan, cómo los manifestamos, etc.

Podemos tomar una o varias esencias, ya que, en muchos casos, necesitaremos más de una. Pero debemos elegir solamente las que necesitemos y para ello las hemos dividido de manera explicativa.

Deberemos ser constantes y tomarlas al menos durante tres meses, ya que los miedos suelen ser cuestiones muy profundas.

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¿Sabemos a qué tenemos miedo?

Una primera manera de definir nuestros miedos consiste en tener claro qué es lo que nos los provoca:

Álamo temblón (Populus tremula)

Para quienes sufren el miedo sin poder decir exactamente a qué. Es un temor a lo desconocido, a lo que pueda pasar, como si fuera una incertidumbre constante. Estas personas pueden padecer también ansiedad.

Mímulo  (Mimulus guttatus)

A diferencia del álamo temblón, esta flor es para quienes sí que saben cuál es su temor. Son cosas de la vida, del día a día, como la fobia a la pobreza, a perder el trabajo, a perder a una persona, a enfermar, etc.

Miedos que escondemos

Hay que tener claro el origen de los miedos.

¿Hay alguien que no tenga miedos? Hay personas que padecen más miedosas que otras. No obstante, detrás del rostro más sereno y feliz se pueden esconder los miedos más profundos:

Agrimonia (Agrimonia eupatoria)

  • Esta flor es la más adecuada para aquellas personas que ocultan tanto sus miedos como otras emociones en su interior.
  • Suelen parecer alegres y tranquilas, pero ellas saben que por dentro llevan ese sufrimiento. La agrimonia nos ayuda a sacarlo hacia el exterior para poder afrontarlo.

Centaura  (Centaurium umbellatum)

  • Se recomienda esta flor cuando los temores los tenemos a los demás, sobre todo a las personas de carácter fuerte y no somos capaces de poner límites, de decir que no.
  • Suelen ser personas agradables y muy serviciales, pero por dentro llevan la amargura de no poder limitar su papel.

Miedos intensos

Hay miedos difíciles de analizar, mientras que otros son tan fuertes e intensos en determinados momentos que son imposibles de disimular:

 Ciruelo mirobalano (Prunus cerasifera) 

Esta flor es específica para cuando tenemos miedo a perder el control sobre nosotros mismos. Puede ser para momentos difíciles en los que nos cuesta mantener la calma, para quienes sufren enfermedades que les hacen sentirse desesperados, para quienes han vivido situaciones muy fuertes, etc.

Heliantemo (Helianthemum nummularium) 

Cuando el miedo es muy intenso, como, por ejemplo, en una pesadilla. Miedos que nos paralizan, ataques de pánico, fobias, etc.

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¿Por nosotros o por los demás?

 

Los miedos pueden tener causas internas o extermas.

Los miedos son siempre miedos y hay que luchar para superarlos. No obstante, es importante diferenciar si es un miedo ocasionado por algo nuestro o bien por los demás:

Avena silvestre (Bromus ramosus) 

Cuando nos sentimos perdidos porque no sabemos qué rumbo tomar. Esta flor nos libera de esa incertidumbre.

 Castaño de indias rojo (Aesculus carnea) 

El castaño rojo es muy apropiado para aquellas personas cuyos miedos son por los seres queridos. Sufren terriblemente pensando en lo que les podría pasar y suelen ser personas muy sobreprotectoras.

¿Sabemos cuándo empezaron?

Si tenemos la certeza de que nuestros miedos están muy relacionados con algún hecho del pasado, hay dos esencias de flores que pueden ser muy útiles:

Leche de Gallina (Ornithogalum umbellatum) 

Esta flor nos ayuda a superar el duelo y a pasar página si el miedo tiene su raíz en una pérdida importante para nosotros (un familiar, un amigo, una mascota, etc.) que sentimos como algo enquistado que nos condiciona desde entonces.

 Madreselva (Lonicera caprifolium) 

Esta flor puede ser un buen complemento cuando hemos detectado que el origen del miedo es un hecho del pasado que nos marcó y que constantemente revivimos. Esta flor nos ayuda a aprender de lo que pasó a la vez que empezamos a vivir el presente.

Conclusión

El miedo es un estado fisiológico y natural. Es patológico cuando nos paraliza, nos impide llevar nuestra vida de forma normal. Si ocurre esto, lo mejor es consultar con un profesional médico, ya que existen técnicas para la relajación y el autocontrol de los temores, por no hablar de la medicación.

Las flores de Bach son «remedios» contra los miedos según algunas ideologías como la homeopatía, no se fundamentan en hechos científicos, por lo que debe tenerse mucha precaución si se usan. No hay un remedio milagroso contra los temores, estos mejoran con ayuda profesional y tiempo.

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