Descubre cuáles son los 10 tipos de obesidad - Mejor con Salud

Descubre cuáles son los 10 tipos de obesidad

La obesidad no afecta del mismo modo a todas las personas, por lo que es necesario conocer los distintos tipos que existen y sus características

El sobrepeso y la obesidad son un grave problema de salud que afecta a muchas personas en el mundo.

Así pues, es común encontrar personas que presentan un peso mayor al correspondiente de acuerdo a su edad, género y estatura.

La distribución de la grasa permite conocer el tipo de obesidad que se padece, y las medidas de la cintura y la cadera son una referencia.

La mayoría de los casos de sobrepeso se localizan en países industrializados, donde la alimentación es abundante y la mayor parte de la población realiza trabajos que no requieren un gran esfuerzo físico.

Este exceso de peso es por acumulación elevada de grasa en el cuerpo.

El exceso de peso se determina por la relación entre la estatura y el peso corporal, relación a la que se conoce como índice de masa corporal (IMC).

  • Un IMC superior a 25 determina sobrepeso y un IMC superior a 30 determina obesidad.

El sobrepeso es un estado de daño a la salud previo a la obesidad.

La obesidad es una enfermedad que, a su vez, puede originar otros problemas crónicos tales como:

  • Diabetes mellitus
  • Presión arterial elevada (hipertensión arterial)
  • Dislipidemias (acumulación anormal de ciertas grasas en el cuerpo)

El tejido adiposo se compone de adipocitos, que son células que almacenan energía en forma de grasa, protege los órganos y produce hormonas que regulan el apetito.

Hay dos tipos de tejido adiposo: el tejido blanco y el tejido marrón.

No todos los casos de obesidad son iguales, existen distintos tipos con sus respectivas causas, consecuencias y tratamientos.

1. Obesidad abdominal nerviosa

Obesidad abdominal (2)

Como indica su nombre, la acumulación de grasa se presenta en las partes anterior y central del abdomen.

  • Esta puede deberse al padecimiento de enfermedades como diabetes, hipertensión arterial o síndrome metabólico.
  • Se desarrolla en brotes, durante momentos de ansiedad o de depresión.
  • Genera efectos de fatiga y agotamiento, así como deseo de ingerir azúcar e hinchazón del vientre.

Este tipo predomina en las zonas de la cara, cuello, espalda y tórax, debido a un exceso de mala alimentación.

  • Si se trata de una obesidad alimentaria elevada, la grasa se aloja en el vientre dando un aspecto redondo.
  • Provoca sudoración, hinchazón y sensación de sueño tras cada comida.

Este tipo de obesidad necesita de un tratamiento médico especializado, así como del asesoramiento de un nutricionista para que nos asigne una dieta adecuada según nuestro historial médico.

Visita este artículo: Descubre la nueva técnica para tratar la obesidad grave sin cirugía

3. Obesidad circulatoria capilar

En este caso la grasa se acumula tanto en los miembros superiores (brazos) como los inferiores (piernas).

Este tipo de obesidad está asociada a la herencia genética que presenta celulitis en la pubertad y se va agravando el estado de manera lenta. Uno de sus signos es la baja tolerancia al frío.

4. Obesidad circulatoria venosa

obesidad tiroidea

Es parecida a la anterior, con la diferencia de que únicamente se ven afectados los miembros inferiores. No obstante, también es de carácter genético o hereditario.

Esta condición empieza en la pubertad y puede empeorar en caso de embarazo, por hinchazón de las paredes venosas o por la formación de coágulos conocidos como periflebitis o flebitis.

Tiene como característica la intolerancia al calor, ya que este provoca una sensación de pesadez en las piernas y tobillos.

5. Obesidad glútea

La grasa se acumula en la zona de la cintura hasta las rodillas, sobre todo en la parte interna de los muslos. Comienza desde la infancia o pubertad.

Presenta un estado grave durante un embarazo, debido al desajuste hormonal, y puede empeorar también por intervenciones ginecológicas y cuando llega la menopausia.

6. Obesidad hereditaria familiar

Obesidad hereditaria familiar

Este tipo de obesidad se ve reflejado en, al menos, uno de los padres.

  • La grasa y celulitis fría se acumulan en la parte superior y externa de las nalgas y glúteos.
  • Por su parte, la grasa caliente lo hace por encima del pubis.

Este tipo aparece y evoluciona por medio de brotes sucesivos.

7. Obesidad hipotalámica

Obesidad hipotalámica

Produce los aspectos más mórbidos. La grasa se refleja de manera progresiva y veloz en las partes altas del cuerpo, vientre, cadera y nalgas debido a una afección en el hipotálamo.

Puede comenzar coincidiendo con un choque afectivo, que evoluciona con periodos de depresión.

8. Obesidad metabólica aterógena

El vientre presenta un estado redondo, frío y enrojecido. Esto llega a provocar una afección genéticovascular, que se agrava con el consumo de alcohol.

  • Suele aparecer un exceso de calor corporal y de sueño o somnolencia tras las comidas.
  • La sobrecarga de grasa es progresiva y acelerada.

¿Quieres conocer más? Lee: La obesidad multiplica por 7 la probabilidad de padecer artrosis

9. Obesidad metabólica prediabética

Obesidad metabólica prediabética

El vientre presenta un estado redondo, caliente y blanco, que produce sensación de calor excesivo e hinchazón, aun habiendo ingerido poco alimento.

La acumulación de grasa es brusca, y puede presentarse en el transcurso de enfermedades, en la toma de anticonceptivos o durante el embarazo.

Si no han signos de una sobrealimentación se encuentra una herencia diabética cercana a quien padece este tipo de obesidad.

10. Obesidad por sedentarismo

Aparece debido a una reducción considerable de actividad física, junto con alto consumo de grasas y carbohidratos.

  • La grasa se acumula dando la apariencia de un “flotador” o “michelín” que genera sensación de calor.
  • Aunque esta carga no sobrepasa los tres o cuatro kilos, es recomendable realizar actividad física y acudir a un especialista.

¿Es posible prevenir la obesidad?

Prevenir la obesidad no solo es posible, sino recomendable para evitar otros problemas de mayor cuidado. Algunas medidas para lograrlo:

  • Seguir una dieta que incluya frutas y verduras, y que excluya las grasas saturadas y los azúcares.
  • Tomar agua, evitando bebidas llenas de azúcar, cafeína y alcohol.
  • Hacer ejercicio, ya sea en el gimnasio o en casa. Es importante evitar el sedentarismo.
  • Tomar una postura recta que evite tener la columna curvada y detenga así la acumulación de grasa.