Descubre estos tres ejercicios de respiración que te ayudarán a relajarte

La práctica frecuente de algunos ejercicios de respiración nos puede ayudar a encontrar la calma y a relajarnos cuando nos encontremos en momentos de estrés y ansiedad

A veces no es necesario buscar métodos complicados de relajación. Tampoco tenemos por qué acudir a centros específicos ni realizar costosos cursos. En realidad, es difícil descubrir la panacea que nos resuelva un estado de estrés. No obstante, podemos recurrir a lo más básico: realizar sencillos ejercicios de respiración para relajarnos.

Es aconsejable dedicar un tiempo al día para nosotros y, en recogimiento, tratar de frenar los niveles de estrés y ansiedad. En este artículo proponemos unos ejercicios de respiración que nos aportarán calma al cuerpo y a la mente.

La importancia de respirar

Cuando respiramos, las células del cuerpo, a través de la inhalación, se abastecen de oxígeno. Al mismo tiempo, por medio de la exhalación, se expulsa el dióxido de carbono. De este modo, cada órgano y tejido recibe el oxígeno que necesita para realizar sus funciones.

Es imprescindible para nuestra vida que haya un constante aporte de oxígeno en el organismo. En concreto, una falta completa de oxígeno en algún órgano provoca necrosis e infarto inmediato. Por este motivo, además, es tan peligrosa la grasa del colesterol y los coágulos. Al sedimentarse en las arterias, impide la circulación de sangre y del oxígeno que hay en ella.

ejercicios de respiración

3 ejercicios de respiración

1. El movimiento de la respiración

Para empezar, proponemos un sencillo ejercicio que nos ayudará a conocer el movimiento correcto que debemos hacer al respirar. De este modo, podremos combatir los bloqueos más frecuentes y promover una respiración profunda y natural.

¿Cómo lo realizamos?

  • Nos tumbaremos en el suelo, boca arriba, con las piernas estiradas o dobladas. Debemos estar en una postura cómoda.
  • Pondremos la mano derecha encima de la barriga y, la izquierda, encima del pecho.
  • Empezaremos a inspirar y llenaremos la barriga.
  • A continuación, continuaremos la respiración hinchando el pecho.
  • Para sacar el aire, lo haremos a la inversa. En primer lugar, notaremos como desciende el pecho. Después, lo hará el abdomen.
  • Repetir con el objetivo de lograr un suave movimiento del torso. Debemos llenar la máxima capacidad pero sin forzar.

Si durante la respiración notamos algún punto de dolor, recomendamos concentrarnos en hacer llegar el aire también hasta ese lugar. De este modo, este es uno de los ejercicios de respiración más útiles para las contracturas en la espalda.

2. Respiración circular antiestrés

Para realizar este ejercicio también deberemos tumbarnos boca arriba. Además, es fundamental encontrar el momento y el lugar ideal. Es decir, a oscuras o con poca luz, en silencio y lo más aislados que podamos de cualquier factor externo.

Su efecto es muy relajante y puede ayudarnos a tratar casos de ansiedad e insomnio. También es muy útil para quienes notan los nervios en la zona del pecho.

¿Cómo lo realizamos?

  • Tumbados, ponemos ambas manos sobre nuestro pecho, una sobre otra, sobre la piel desnuda.
  • Empezamos a respirar con profundidad y suavidad, a la vez que imaginamos un círculo en nuestro pecho.
  • Intentamos acompasar la respiración con nuestras manos, las cuales haremos girar de manera circular.
  • El movimiento empieza en el lado izquierdo del pecho y sube hacia la clavícula mientras inspiramos. Después, baja hacia el lado derecho y cierra el círculo por abajo, mientras sacamos todo el aire.
  • Al hacer el círculo debemos mover ambas manos con cierta presión, para mover con suavidad pero firmeza la piel del pecho.
  • Haremos, por lo menos, 15 veces el círculo, o tantas veces como necesitemos.

3. Respiración en movimiento

Este tercer ejercicio consiste en aplicar la respiración profunda que hemos aprendido a hacer, pero en el día a día, mientras hacemos nuestra rutina. Podremos observar que, en momentos de tensión, estrés o ansiedad respiramos muy poco, lo justo para sobrevivir.

En este sentido, si queremos aprender a vivir de una manera más relajada, lucharemos por respirar de manera correcta también en esos instantes. Debemos educarnos para lograr reaprender a respirar:

  • Al levantarnos, realizaremos varias respiraciones profundas.
  • Aprenderemos a respirar mientras comemos y, siempre que sea posible, evitaremos hablar.
  • Respiraremos al ritmo de nuestra manera de caminar.
  • Aprovecharemos los momentos de tiempo libre para concentrarnos en la respiración y en su movimiento.
  • Si realizamos esfuerzos, inspiraremos antes y haremos la fuerza en el momento de la exhalación.
  • Antes de acostarnos, realizaremos uno de los dos primeros ejercicios de respiración.