Descubre la antigua cura tibetana con ajo

La cura tibetana del ajo puede ser útil frente a algunas enfermedades y problemas de la salud, si bien hemos de tener en cuenta sus contraindicaciones y que no se trata de un remedio milagroso

La cura tibetana del ajo es una antigua receta medicinal creada por monjes budistas del Tíbet que aprovecha las múltiples propiedades del ajo.

Esta terapia depurativa puede ayudarnos frente a varias enfermedades y a perder peso saludablemente. Además, es sencilla y económica y cualquier persona la puede preparar.

¡Lee artículo y descubre todos los efectos que la cura tibetana del ajo puede llegar a tener en tu salud y cómo prepararla!

Beneficios de la cura tibetana del ajo

Muchos son los beneficios de consumir ajo crudo diariamente, ya que es uno de los alimentos con más propiedades de los que disponemos. La cura tibetana del ajo nos muestra otra manera de sacar provecho de sus efectos en poco tiempo.

Por ejemplo, ésta puede ayudarnos a eliminar los depósitos grasos acumulados en el cuerpo, disminuir el colesterol “malo” (LDL) y aumentar el colesterol bueno (HDL), reducir la cantidad de triglicéridos en sangre o mejorar los problemas de circulación.

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Por otro lado, también es útil de cara a la prevención de la formación de trombos, la disminución de la tensión arterial, la mejora el funcionamiento del hígado o la potenciación de su función depurativa.

Asimismo, puede contribuir a mejorar el funcionamiento de los riñones y combatir la retención de líquido, así como a potenciar el sistema inmunológico y subir las defensas.

¿En qué enfermedades puede ser útil?

De igual modo, la cura tibetana del ajo puede sernos de ayuda frente a algunas enfermedades como el sobrepeso, la isquemia, la sinusitis o las enfermedades de tipo pulmonar.

Además, puede llegar a ser útil contra el dolor de cabeza y algunas enfermedades de nuestro sistema óseo como la artitris, la artrosis o el reumatismo; a las que debemos añadir otras como la gastritis, las hemorroides, la arteriosclerosis o los problemas oculares o auditivos.

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No obstante, hemos de recordarte que en ningún caso la cura tibetana del ajo puede sanar y hacer desaparecer tus problemas de salud o enfermedades. Por ello, siempre debes consultar a un médico y no olvidar que se trata de una terapia de carácter complementario.

Contraindicaciones

A pesar de sus beneficios, la cura tibetana del ajo está contraindicada para personas que sufran úlceras digestivas o irritaciones gástricas, para las que tomen anticoagulantes y para aquellos que no toleren el ajo crudo.

De nuevo, te recomendamos consultar con un médico o naturópata antes de realizar esta cura, especialmente si tienes problemas de salud o estás tomando una medicación.

¿Cómo preparar la cura tibetana del ajo?

Ingredientes

  • 350 gr. de ajos preferiblemente ecológicos
  • ¼ de litro de alcohol de 70 grados para uso interno

Preparación de la receta

Ponemos los ajos crudos, pelados y machacados o triturados junto con el alcohol en una botella de cristal. La cerramos herméticamente y la metemos en la nevera durante 10 días.

Pasado este tiempo filtraremos el líquido preparado (que puede adquirir un color verdoso), con una malla o tela. Lo meteremos de nuevo en la nevera y lo dejaremos tres días más de reposo. Una vez pasado este tiempo, podremos empezar con la cura.

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La cura tibetana del ajo puede ayudarte con algunos de tus problemas de salud.

¿Cómo haremos la cura?

Es muy importante seguir rigurosamente las pautas que señalamos en cuanto al modo en que debemos ingerir el preparado.

Lo tomaremos siempre siguiendo las gotas indicadas, mezcladas con algo de agua, veinte minutos antes de las tres comidas diarias. Para medirlas correctamente podemos utilizar un gotero, que mantendremos también en la nevera.

Durante los días primeros días, debemos proceder tal y como te mostramos a continuación. Así que, ¡toma nota!

  • Primer día: 1 gota antes del desayuno, 2 gotas antes de la comida, 3 gotas antes de la cena
  • Segundo día: 4 gotas antes del desayuno, 5 gotas antes de la comida y 3 antes de la cena
  • Tercer día: 7 gotas antes del desayuno, 8 antes de la comida y 9 antes de la cena
  • Cuarto día: 10 gotas antes del desayuno, 11 antes de la comida y 12 antes de la cena
  • Quinto día: 13 gotas antes del desayuno, 14 antes de la comida y 15 antes de la cena
  • Sexto día: 15 gotas antes del desayuno, 14 antes de la comida y 13 antes de la cena
  • Séptimo día: 12 gotas antes del desayuno, 11 antes de la comida y 10 antes de la cena
  • Octavo día: 9 gotas antes del desayuno, 8 antes de la comida y 7 antes de la cena
  • Noveno día: 6 gotas antes del desayuno, 5 antes de la comida y 4 antes de la cena
  • Décimo día: 3 gotas antes del desayuno, 2 antes de la comida y 1 antes de la cena

A partir del undécimo día, tomaremos 25 gotas tres veces al día hasta terminar el preparado.

Es importante destacar que, aunque no se conoce el motivo, según el manuscrito original no debe repetirse el tratamiento antes de 5 años.

Advertencia

En toda cura depurativa podemos notar inicialmente algunos síntomas como dolor de cabeza, erupciones cutáneas u otras molestias que son fruto de la acción desintoxicante del ajo.

Estos síntomas no son extraños los primeros días. Recomendamos beber agua entre comidas y consultar con un médico o naturópata si las molestias perduran o se agravan. Aun así, no debes perderte los beneficios de la cura tibetana del ajo, siempre, claro está, tomando las debidas precauciones.

Imágenes por cortesía de deejaytee23 y shutterbean

Ankri, S., & Mirelman, D. (1999). Antimicrobial properties of allicin from garlic. Microbes and Infection. https://doi.org/10.1016/S1286-4579(99)80003-3 Banerjee, S. K., & Maulik, S. K. (2002). Effect of garlic on cardiovascular disorders: A review. Nutrition Journal. https://doi.org/10.1186/1475-2891-1-1