Descubre lo que ocurre en tu rostro cuando le aplicas una mezcla de miel y aspirina

Daniela Castro · 19 julio, 2016
Gracias a los compuestos de la aspirina y a las propiedades de la miel orgánica podemos conseguir un exfoliante casero cuyos beneficios irán incrementando con las aplicaciones

En la actualidad la industria cosmética ha desarrollado miles de productos estéticos que tienen como fin mejorar el aspecto de la piel y prevenir su envejecimiento prematuro.

Si bien algunos son muy costosos, también existen alternativas económicas que están al alcance de las que no tienen tantos recursos.

No obstante, algunos de los componentes químicos que contienen son un tanto agresivos y generan reacciones alérgicas indeseadas.

Debido a esto muchas están optando por probar las opciones caseras que, con ingredientes muy fáciles de adquirir, limpian y regeneran la piel sin maltratarla.

De hecho, con algunos se puede realizar un exfoliante facial para disminuir la apariencia de las manchas, las cicatrices y las arrugas.

Este es el caso de la combinación de miel de abejas y aspirina cuyas propiedades renuevan el aspecto del rostro y le proporcionan una amplia variedad de beneficios.

A continuación queremos compartir en detalle sus bondades y la sencilla forma de prepararlo en casa.

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Exfoliante natural de miel y aspirinas para revitalizar la piel del rostro

Mascarilla exfoliante con aspirina

La aspirina es un fármaco analgésico de venta libre que se utiliza para calmar los dolores de cabeza, la tensión muscular y las dificultades circulatorias.

Lo que algunas desconocen es que, dada su composición, tiene interesantes beneficios para el cuidado de la piel, sobre todo en el rostro.

Esto se debe a sus altas concentraciones de un liposoluble llamado hidroxiácido que se está utilizando para la fabricación de cremas, exfoliantes y productos restauradores.

Su aplicación tópica disminuye el aspecto de las manchas, reduce las cicatrices y promueve la eliminación de las células muertas.

También cuenta con una potente acción antiinflamatoria que beneficia a los pacientes con acné y sensibilidad cutánea.

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Aspirina

Su combinación con las propiedades de la miel de abeja crea un tratamiento nutritivo y revitalizante que atenúa las líneas de expresión, calma las quemaduras y mitiga el impacto negativo de los radicales libres.

Está recomendada para todos los tipos de pieles ya que no altera la producción natural de aceites, regula el pH y disminuye el exceso de sebo que se acumula en los poros.

Si eres de los que aún no han probado sus bondades, sigue leyendo para descubrir cómo incluirla en la rutina de belleza.

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Receta con miel y aspirina para cuidar la piel del rostro

miel y aspirina para cuidar la piel del rostro

La preparación de este peeling natural es muy sencilla y, sobre todo, económica. Lo único que debes tener en cuenta es que la miel tiene que ser orgánica para que aporte todos sus beneficios.

Ingredientes

  • 4 aspirinas
  • 2 cucharadas de miel orgánica (50 g)
  • 1 cucharada de agua (10 ml)
  • 5 gotas de vitamina E (opcional)

Instrucciones

  • Coloca las aspirinas en un mortero y tritúralas hasta obtener un polvo fino.
  • Agrega una cucharadita de agua y mézclala hasta obtener una pasta espesa.
  • A continuación, incorpora la miel de abejas orgánica y remueve con una cuchara hasta que todo quede bien integrado.
  • De forma opcional le puedes agregar unas gotas de vitamina E.

Modo de aplicación

  • Antes de proceder a aplicar la mascarilla, lava bien el rostro con agua y un jabón neutro, y retírale el maquillaje con una leche limpiadora o aceite.
  • Cuando estés lista, toma la cantidad necesaria de mascarilla y frótala por todo el rostro, teniendo cuidado con el contorno de los ojos y la boca.
  • De ser posible, extiéndela hasta el cuello y escote para obtener mejores resultados.
  • Masajea durante 3 minutos y déjala actuar otros 10.
  • Pasado el tiempo indicado enjuaga con abundante agua tibia y finaliza con la aplicación de un tónico hidratante.
  • Para empezar puedes repetir su aplicación 2 o 3 veces a la semana; luego, con una vez a la semana es suficiente.

De forma inmediata sentirás una piel más limpia, suave y renovada; sin embargo, si la sigues usando sentirás que sella tus poros, reduce las manchas y previene la inflamación.

Es importante que antes de usarla en su totalidad realices una pequeña prueba en una de las partes de tu rostro para comprobar que no te causa efectos indeseados.

Si bien no suele generar este tipo de inconvenientes, no podemos descartar que tenga reacciones negativas sobre algunos tipos de piel.

Anímate a incorporarla en tus hábitos de belleza y comprueba que no necesitas gastar en costosos procedimientos profesionales para lucir fabulosa.