Descubre qué son los trastornos psicosomáticos

24 julio, 2018
Los trastornos psicosomáticos son más frecuentes de lo que cabría esperar. Descubre en qué consisten.

Se define como trastorno psicosomático todo aquel que teniendo un origen psicológico, presenta síntomas fisiológicos que pueden producir alteraciones a nivel corporal. En otras palabras, psicosomático hace referencia a todas aquellas situaciones en las que un proceso mental tiene un efecto concreto, directo y fácil de delimitar sobre una o varias zonas del organismo.

Desde las teorías psicológicas se afirma que el origen de dichas molestias siempre es multifactorial. Asimismo, dicho origen tendría que ver con la manera en que el sujeto “tramita” una situación en lo real o las relaciones asociadas a una circunstancia. Con real, nos referimos por ejemplo al estrés, mientras que las emociones asociadas a una circunstancia pueden ser el duelo por un ser querido.

Si el individuo no puede afrontar las cosas de manera adecuada, lo no “filtrado” psicológicamente se concreta en lo físico. De esta manera, desde su lenguaje, instalará un malestar suficientemente importante como para no ser pasado por alto.

Sin embargo, esto no quiere decir que solamente exista un trastorno psicosomático, sino que hay una amplia variedad de ellos. Estos trastornos se pueden diferenciar en función del tipo de síntomas físicos y del sistema del organismo que presenta daños.

Factores que influyen en los trastornos psicosomáticos

En cuanto al origen de los trastornos psicosomáticos, cabe destacar que éstos suelen manifestarse en presencia de alguna de las siguientes condiciones en el individuo:

  • Estilos de afrontamientos negativos
  • Conductas desadaptativas relacionadas con la salud: entre estas conductas podemos destacar el consumo de sustancias, el sedentarismo o mala alimentación.
  • Respuestas fisiológicas asociadas al estrés.

Asimismo, la influencia de estos factores en una determinada condición médica pueden manifestarse de distintas maneras:

  • Interfiriendo con el tratamiento de la condición médica general.
  • Alterando el curso de la enfermedad.
  • Constituyendo un factor de riesgo adicional para la salud del paciente.
  • Agravando los síntomas de una condición médica general. Esto ocurre a través de respuestas fisiológicas asociadas al estrés.

Por otro lado, cabe destacar los trastornos psicosomáticos están muy influenciados por factores sociales y culturales. Es más, el tipo y la frecuencia en que se presentan síntomas somáticos varían dependiendo del contexto en la misma mediad en que lo hacen los factores socioculturales.

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Diferencias entre trastornos psicosomáticos y somatomorfos

Los trastornos psicosomáticos se incluyen en el DSM-IV bajo el epígrafe de Trastornos somatomorfos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que existen diferencias entre ambas conceptualizaciones.

La principal diferencia entre estos dos tipos de trastornos consiste en que en los trastornos somatomorfos el paciente sufre unos síntomas de tipo físico o fisiológico que no tienen un correlato fisiológico en forma de daño en los tejidos. Sin embargo, como ya hemos visto, en los psicosomáticos sí existe un daño visible en el organismo.

Síntomas de trastornos psicosomáticos

Hoy en día se estima que hasta un 25% de las consultas en atención primaria son de origen psicosomático. En la actualidad se han identificado unos 300 cuadros sintomáticos relacionados con estos trastornos. De entre todos ellos, algunos de los más representativos son los siguientes:

  • Trastornos cutáneos entre los que podemos destacar acné, dermatitis, pruritos, eccemas, hiperhidrosis, urticaria y alopecia areata.
  • Trastornos respiratorios como asma bronquial e hiperventilación, rinitis alérgica.
  • Trastornos hemáticos y linfáticos.
  • Sistema inmunitario: cáncer, enfermedades infecciosas, alergias.
  • Trastornos cardiovasculares: enfermedad coronaria, taquicardia, arritmia, hipertensión, infarto, angina de pecho.
  • Trastornos gastrointestinales: gastritis crónica, úlcera péptica, colitis ulcerosa, vómitos, estreñimiento, hiperacidez, cardialgia y colon irritable.
  • Dolor crónico: cefalea, migraña, artritis reumatoide, dolor sacroiliaco.
  • Trastornos endocrinos: hipertiroidismo, hipotiroidismo y diabetes, obesidad.
  • Trastornos de los órganos de los sentidos.
  • Trastornos osteomusculares: tortícolis y cefaleas tensionales.
  • Genitourinarios: dismenorreas, desórdenes menstruales.

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Tratamiento

Consulta médico

El tratamiento de este tipo de trastornos puede ser muy complejo. Esto se debe a que para realizarlo es necesario contra con la participación de un equipo multidisciplinar, siendo especialmente necesaria la participación de especialistas en medicina y en psicología.

Generalmente, el tipo de tratamiento dependerá del tipo de patología que se genere. Por ejemplo, una dismenorrea tendrá un tratamiento diferente al de una úlcera.

Intervención farmacológica

A nivel farmacológico, el tratamiento se centrará en tratar los síntomas presentados y el daño tisular del que se derivan. Debido a que la ansiedad y el trastorno de ánimo también están vinculados a este tipo de trastornos, aunque el tratamiento farmacológico también puede resultar de utilidad, suele tener un efecto temporal.

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