Descubre cómo se fabrican los sueños en nuestro cerebro

Descubre cómo se fabrican los sueños en nuestro cerebro

Por lo general, nuestros sueños están basados en nuestras propias experiencias y en acontecimientos guardados en nuestro subconsciente. No obstante, aún no se ha demostrado la lógica de los mismos

Desde la antigüedad, los sueños y la forma de producirse han sido uno de los grandes misterios para el hombre.

Durante años, la psiquiatría y la neurología han tratado de descubrir la arquitectura de los sueños.

¿Cómo se “elige” lo que soñamos? ¿Por qué soñamos cosas tan absurdas?

Son muchas las preguntas que todavía no tienen una respuesta concisa, aunque hay diferentes especulaciones sobre el fenómeno del sueño.

El psicoanálisis y los sueños

El psicoanálisis y los sueños

El psicoanálisis es una de las primeras disciplinas que estudiaron a fondo el tema de los sueños.

Freud estableció teorías acerca de que los sueños están hechos de una combinación entre lo que él llamó “residuos diarios”, es decir, lo que percibimos o recordamos de nuestro día a día, y un material que nuestro subconsciente tratará de liberar.

¿Qué elementos son los que los sueños van a “liberar”? Algunos deseos y temores que tenemos en nuestra psique, pero que no queremos verbalizar.

De esta forma, los sueños serían una especie de válvula de escape, para mantener el equilibrio en nuestra mente.

Ver también: La felicidad no se sostiene con sueños, sino con realidades

Análisis actuales sobre los sueños

En la actualidad se piensa que la producción de los sueños está asociada a los recuerdos y a la región del hipocampo, una zona situada bajo la corteza cerebral, con un papel importante en la memoria.

  • Los paisajes y las situaciones que percibimos en los sueños se producen de manera arbitraria.

Todo ello lo genera nuestra memoria implícita, la misma que usamos para hacer cosas automáticamente y que se encarga de relacionar elementos abstractos en nuestra mente.

  • Nuestra memoria funciona por asociación de ideas. Únicamente cuando asociamos algo con una situación global podemos recordarlo.

Esta es la razón por la que, cuando soñamos, nuestro cerebro construye narraciones complejas y no recuerda elementos aislados.

La imaginación y los sueños

Soñar está entre los procesos que más imaginación requieren. De esta forma, la actividad del hipocampo aumenta durante la llamada fase REM (de movimiento ocular rápido) del sueño.

La consecuencia de esta actividad cerebral es que nuestro cerebro irá “liberando tensiones” y dejando fluir la información estancada mientras soñamos.

Por eso, al despertar, si hemos soñado, nuestro hipocampo y todo nuestro cerebro están frescos y pueden recibir nueva información que entrará a ser procesada dentro de este complejo engranaje.

Al soñar activamos las zonas del cerebro asociadas a la creatividad. Además,  el material de nuestros sueños está formado por recuerdos de los últimos días.

Sueños y pesadillas

Controlar-nuestros-sueños

Como hemos visto, el contenido de nuestros sueños está fundamentado en nuestras propias experiencias, lugares y personas que conocemos, pero que, posiblemente, estén enterrados en nuestros recuerdos.

Nuestro sistema límbico, que es un regulador de emociones, se mantiene activo mientras soñamos.

Además está la amígdala, una estructura responsable de que tengamos las sensaciones de miedo y  de ansiedad.

De esta forma, y por la combinación de estos elementos, nuestros sueños serán positivos y felices, o bien, se transformarán en pesadillas.

La lógica de los sueños

Aunque se ha escrito mucho sobre ello y se seguirá haciendo, no parece demostrado que haya ninguna lógica en los sueños.

Hay una razón muy importante para ello: las zonas menos activas del cerebro son las de los lóbulos frontales, justamente las encargadas del raciocinio.

Esta inactividad de los lóbulos durante el sueño hace posible que los sueños puedan parecernos normales mientras dormimos pero, si despertamos, en seguida vemos la extrañeza de los mismos.

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¿Por qué no recordamos los sueños?

sueños mejor con salud

Los recuerdos se forman, en primer lugar, en el hipocampo, y después se pasan a otras partes del cerebro, como es el caso del neocórtex.

Esta sincronización, que se produce en nuestro estado consciente, no es sencillo que se produzca durante el sueño. Por ello es difícil recordar lo que soñamos.

Los sueños incluyen varios procesos cognitivos, incluyendo procesos de desorganización y desincronización.

Hay diferentes teorías acerca de si recordamos los sueños más importantes y el resto no.

Incluso sabemos que algunas personas recuerdan más cosas que otras, y que algunos sueños son más vívidos y otros es como si nunca hubiera existido.

Algunos expertos aseguran que son más sencillos de recordar los sueños traumáticos, los que despiertan ansiedad en nosotros.

También ocurre que recordamos al despertar lo que hemos soñado, pero solo durante un tiempo, unas horas. Después, lo olvidamos por completo.