Descubriendo los beneficios de “la dieta del cerebro”

Yamila Papa 8 febrero, 2015
El cerebro ocupa el 2% de nuestro cuerpo pero consume el 20% de la glucosa que ingerimos a diario. Sin embargo, cuando está por llegar el verano o las vacaciones, atravesamos dietas aún más estrictas y restrictivas que no le aportan los nutrientes necesarios.

Solemos hacer régimen de alimentos para estar más delgados o para no engordar. Vamos al gimnasio para no perder la silueta… Sin embargo, no nos preocupamos de un músculo tan vital como es el cerebro. ¿Sabías que existe “la dieta del cerebro”? No te la puedes perder en el siguiente artículo.

El “Brain Fitness” es una técnica que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida, controlar el estrés, evitar enfermedades neurodegenerativas y tener más memoria e inteligencia.

La nutrición del cerebro

No solemos ponernos a pensar de qué manera podemos y debemos alimentar a nuestro cerebro, un aliado que no debe dejarse de lado. El cerebro ocupa el 2% de nuestro cuerpo pero consume el 20% de la glucosa que ingerimos a diario.

Cerebro

En conjunto, toda la dieta que llevamos es la que influye en el cerebro, ya sea para bien o para mal. Existen diferentes alimentos que ayudan a potenciar las funciones mentales, sin embargo, es preciso que la alimentación sea equilibrada y variada. Es decir, que de nada nos sirve comer un puñado de nueces a media mañana si después almorzamos comida rápida o no comemos fruta de postre.

No tenemos que olvidarnos tampoco de consumir aquellos alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 y 6, vitaminas y proteínas; se deben beber dos litros de agua cada día (tres en verano, o cuando hacemos ejercicio) y evitar malos hábitos como el sedentarismo o no desayunar por las mañanas (un café mientras nos vestimos o arreglamos no se considera desayuno).

En condiciones normales, el cerebro se alimenta de glucosa. Cuando hacemos ingestas más pequeñas o bajas en calorías y grasas, nos aseguramos de que se nutra como corresponde. El organismo no compromete sus funciones normales para abastecerlos de la energía necesaria.

Cerebro

Es preciso entonces nutrir el cerebro para que pueda desempeñar todas sus funciones de la mejor manera posible. La mente es la encargada de enviar todas las señales para que los músculos se muevan, genera emociones, nos recuerda que tenemos un cumpleaños o nos ayuda a descansar mejor cada noche.

El ritmo de vida de las grandes ciudades no cuida para nada al cerebro. Nos falta tiempo para hacer ejercicio y descansar y nos sobran los alimentos repletos de grasas y azúcares. Solemos comer mal y apurados y luego, cuando está por llegar el verano o las vacaciones, atravesamos dietas más que estrictas y restrictivas que no nos aportan nada bueno. En cualquiera de los casos, no le estamos ofreciendo al cuerpo los nutrientes necesarios, y eso incluye al cerebro.

Empieza a cuidar tu organismo en su totalidad, para prevenir todo tipo de enfermedades. Un cerebro bien nutrido es sinónimo de menos fatiga, más atención y concentración, mejor memoria, más eficiencia para cumplir con las funciones diarias y mejor humor, lo que evita peleas o problemas con quienes nos rodean.

Alimentos que no pueden faltar en la dieta del cerebro

Dentro de la denominada “dieta del cerebro” estos alimentos deben estar presentes sí o sí cada semana o día. Recuerda incluirlos en tus comidas y menúes diarios y empezarás a notar cambios y resultados en poco tiempo.

Agua

Es algo realmente indispensable en nuestra vida, ya que estamos compuestos de líquido en gran proporción. Si no eres de beber mucha agua, puedes consumir infusiones sin azúcar, zumos naturales, frutas como las naranjas o batidos caseros. El 91% de nuestro cerebro está compuesto por agua, por ello lo necesitamos. Podemos pasar dos meses sin comer pero no más de dos semanas sin beber agua. La cantidad promedio de agua por día es de dos litros, pero todo depende de la actividad física que realicemos, el tipo de trabajo que tengamos, el peso y la altura, la época del año, etc.

Brócoli

Uno de los “supervegetales” que no pueden faltar en nuestra dieta diaria. Es el Rey de las crucíferas y además de esta verdura se aconseja consumir col, coliflor y col de Bruselas. Contienen muchas proteínas, pocas calorías, mucha agua y muchas vitaminas (A, B, C, E y K). Además, aporta ácido fólico, flavonoides y luteína.Es excelente para evitar la pérdida de memoria, al ser un maravilloso antioxidante. Es preferible consumir brócoli al vapor o asado para evitar que se elimine la vitamina C en la cocción.

Brocoli calcio

Avena

Puedes consumir este cereal con zumo de naranja, con leche o con yogur. Tiene una gran cantidad de proteínas y aminoácidos, así como también grasas insaturadas, vitaminas B y E, magnesio, potasio y selenio. Es muy nutritivo y tiene una acción positiva sobre la memoria. Una receta “de la abuela” con avena incluye una taza de leche caliente con dos cucharadas de avena cocida, endulzada con miel. Perfecto para tomar antes de ir a la cama cuando hace frío.

Plátano

Se dice que es la fruta de los sabios, porque solían consumirlos los más inteligentes de la India, quienes se acostaban a la sombra del árbol a comer plátanos. Tiene azúcares positivos, vitaminas B y C, calcio, fósforo, potasio y magnesio. Se aconseja ingerirlos cuando están más maduros, de color amarillo oscuro o marrón, porque el azúcar se absorbe más fácilmente y va directo al cerebro. Interviene en la producción de un neurotransmisor encargado de la memoria y el buen humor.

Té verde

te verde bkajino

Muchas son las propiedades de esta maravillosa infusión originaria de Oriente. No fermenta, tiene muchos antioxidantes, manganeso, ácido oxálico, etc. Impide el desarrollo de tumores, es depurativo y protege las funciones cerebrales. Además sirve para adelgazar y quemar grasas.

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