¿Qué le sucede a tu cuerpo si sufres deshidratación?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 28 noviembre, 2018
Daniela Echeverri Castro · 7 diciembre, 2018
La deshidratación se produce cuando hay una reducción en la cantidad de líquidos que requiere el cuerpo para funcionar en óptimas condiciones. Su atención es determinante para evitar consecuencias negativas en la salud.

La deshidratación no solo ocurre por un bajo consumo de agua. Aunque esta es una de sus causas principales, muchas personas sufren sus efectos como resultado de otros problemas de salud. Es importante saber identificar cuáles son los riesgos, ya que un bajo nivel de líquidos puede dar lugar a consecuencias indeseadas.

Y es que, si bien muchos lo ignoran, el agua desempeña un papel muy importante en las funciones vitales. Esta constituye gran parte de la composición del cuerpo humano e interviene en procesos esenciales como la regulación de la temperatura corporal, el funcionamiento renal y la eliminación de las toxinas.

¿Por qué se produce la deshidratación? ¿Cuáles son sus efectos en el organismo? Lejos de ser un problema con poca relevancia, la disminución de líquidos acarrea una serie de peligros para la salud.

En esta ocasión, te contamos cuáles son sus efectos y por qué es necesario tener este factor en cuenta.

¿Qué es la deshidratación?

Mujer deshidratándose

La deshidratación es un estado que se desarrolla cuando hay una pérdida excesiva de agua en el organismo, sin que sean remplazada. A su vez, produce un desequilibrio en los niveles de electrolitos, los cuales intervienen en las funciones de algunos órganos. El cuerpo lo manifiesta de forma leve desde que se pierde entre el 1 y 2% del total de contenido de agua.

No obstante, conforme se hace más severa, muchas de las funciones internas se reducen y aumentan los problemas de salud. El riesgo de padecer esta condición se eleva con el aumento de la sudoración debido a las temperaturas altas e infecciones. También puede darse por un bajo consumo de líquidos, sobre todo cuando el cuerpo tiene una necesidad superior.

¿Por qué se produce la deshidratación?

Cada caso puede tener una causa distinta o varios factores vinculados. En general, ocurre porque el cuerpo elimina más líquidos de los que requiere. Esto puede deberse a un bajo consumo de agua, o porque hay una alteración en sus funciones. Los casos más comunes son los que se dan en verano o tras hacer demasiada actividad física.

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Sin embargo, se puede originar por pérdidas del organismo mediante vómitos y diarreas. Además, también por el consumo excesivo de algunos diuréticos y medicamentos.

Por otra parte, este problema también puede acompañar determinadas enfermedades. Sin embargo, el riesgo se reduce cuando se toman las medidas necesarias para contrarrestarlo.

Entre estas enfermedades se incluyen:

  • Diabetes mellitus
  • Infecciones urinarias
  • Hiperhidrosis
  • Problemas digestivos
  • Presión arterial alta

Efectos de la deshidratación en el cuerpo

Las consecuencias de la deshidratación en el organismo pueden variar según la cantidad de líquido que se ha perdido. En la mayoría de los casos, la sensación de sed es la primera manifestación de una falla en la hidratación corporal. No obstante, los síntomas pueden variar en función de su severidad: leve, moderada o grave.

Deshidratación leve o moderada

Boca seca por deshidratación

El nivel de deshidratación leve o moderada es la más habitual en la población. Sus causas van desde un descuido en el consumo de agua, hasta exceso de actividad física, infecciones leves y exposición a climas demasiado cálidos. Los efectos en el organismo incluyen:

  • Sensación de sed prolongada y boca seca
  • Cambios en los hábitos de micción
  • Calambres musculares
  • Dolores de cabeza
  • Orina turbia y con olor fuerte
  • Sequedad y frialdad en la piel
  • Debilidad y fatiga

Deshidratación grave

Desmayo por deshidratación

Cuando la deshidratación avanza a un nivel de gravedad alto, el cuerpo pierde más del 5% del total de líquidos. Esta situación puede provocar graves daños en los órganos vitales, por lo que es necesaria la intervención oportuna de un profesional.

En general, un mal control de este tipo de deshidratación puede provocar enfermedades crónicas o incluso la muerte. Los síntomas son:

  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Respiración rápida
  • Mareos y desvanecimiento
  • Confusión o irritabilidad
  • Piel reseca y arrugada
  • Micción poco frecuente
  • Orina turbia e infecciones urinarias
  • Ojos hundidos
  • Delirio e inconsciencia
  • Somnolencia y trastornos de sueño
  • Fiebre alta
  • Presión arterial baja

¿Cómo evitar la deshidratación?

Mujer bebiendo agua

La mejor forma de evitar la deshidratación es garantizando un óptimo consumo de agua diario, en especial después de perder líquidos. Asimismo, en caso de diarrea, vómitos o enfermedades similares, es conveniente consumir fuentes de electrolitos. Crear un balance entre los líquidos y sales minerales es clave para evitar complicaciones.

Otras medidas a considerar son:

  • Consumir frutas y verduras ricas en agua
  • Además, ingerir bebidas isotónicas
  • Asimismo, tomar agua de coco y bebidas naturales
  • Por otra parte, evitar el consumo de refrescos azucarados y bebidas alcohólicas

Nadie está exento de sufrir una complicación en la salud por deshidratación. Por ello, cualquier señal de alerta debe ser atendida de inmediato por un médico. En efecto, los casos más graves se deben tratar con soluciones vía intravenosa.

Es esencial escuchar las señales del cuerpo para lograr un tratamiento oportuno y exitoso.

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