Nunca te olvides de despedirte de tu hijo cuando te vas de casa

Generalmente cuando los padres deben ausentarse de la casa los niños se quedan llorando, por eso es importante que te despidas y le recuerdes que regresarás.

Despedirte de tu hijo cuando vas a trabajar o para ausentarte por pocas horas puede resultar traumático para el pequeño. Frecuentemente, el niño se queda llorando al verte salir. Por este motivo, muchos padres adquieren el hábito de utilizar alguna distracción en el pequeño para poder salir de la casa.

Este tipo de acciones llenan al niño de incertidumbres y ansiedad, además de sentirse desprotegido y abandonado. Aunque pensemos que le evitamos sufrimiento, resulta todo lo contrario pues en cuanto él se dé cuenta que no estás preguntará por ti o te buscará por la casa y allí comenzará a llorar.

¿Por qué lloran los niños cuando salimos de casa?

Es natural que los hijos sientan un apego por la madre, sobre todo los más pequeños. La sensación de calidez y protección que genera la madre desde el nacimiento, suele fomentar fuertes lazos emocionales.

Niño pequeño llorando.

En muchos casos, hasta la separación momentánea puede generar angustia y desasosiego en el pequeño por lo que resulta prudente acostumbrarlo a tu ausencia.

Para ello puedes valerte de juegos donde te escondes de su alcance visual pero sigues hablando para reforzar la confianza de que, aunque no te vea, no significa que le abandonaste. Con esto entenderá que tus ausencias no son definitivas y en algún momento volverás a estar con él.

¿Cuáles son los inconvenientes de no despedirte de tu hijo?

Los psicólogos han determinado que salir de casa sin despedirte de tu hijo genera en él sentimientos de enojo y desesperación. Además de la ansiedad por separación pues no supo cuando te fuiste ni cuando volverás.

Esto lo irá volviendo desconfiado pues no sabrá cuándo volverás a escaparte sin que él se dé cuenta. Además, el pequeño comenzará a vivir en una constante sensación de inseguridad y confusión.

Este tipo de separación hará que su apego hacia ti se incremente, y cuando regreses no querrá alejarse de ti por miedo a que le vuelvas a abandonar. También se genera un sentimiento de culpa en el niño pues al no explicarle que te vas creerá que hizo algo malo y por eso lo abandonaste.

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¿Cómo despedirte de tu hijo cuando sales de casa?

La separación no es un tema insignificante para los niños pequeños. La relación de afecto y seguridad que se tiene principalmente con la madre, le hace crear un vínculo muy difícil de romper en la edad temprana.

Planifica un plan a ejecutar durante tu ausencia

Sea que lo dejes con un familiar o una niñera, trata de incluir alguna actividad que sea de su agrado para que la practiquen en cuanto te vayas. De esta manera, aprenderá a asociar tu partida con algo divertido o placentero.

Niño pequeño jugando.

Infórmale que saldrás unos minutos antes

Al avisarle a tu hijo que saldrás dentro de unos minutos evitarás los espacios para dramas innecesarios. También se recomienda crear una rutina de despedida, así permitirás que tu hijo sienta que tus ausencias son normales y que no hay nada de qué preocuparse.

Muéstrate feliz

La ansiedad por separación no la sufre solo el pequeño, las madres también pasamos por eso. Pero si luces triste o melancólica no estás ayudando a tu pequeño. Evita decirle frases como “te extrañaré” o “no te pongas triste” porque lo estás induciendo a ese sentimiento.

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Evita las despedidas largas

No trates de compensar el tiempo que estarás fuera prolongando la despedida. Hazle entender que debes salir, que regresarás pronto, deséale que se divierta y recuérdale que mientras no estés quedará al cuidado de otra persona responsable y cariñosa, bien sea abuela, niñera o quien corresponda.

Madre e hijo teniendo una despedida feliz.

No regreses porque le escuches llorar

Si notas que llora desconsoladamente quizás te surjan ganas de volver a abrazarle y consolarlo. No lo hagas pues solo harás que la despedida sea más difícil para él.

Conclusión

Debes evitar irte sin despedir ya que el niño podría tener futuros traumas emocionales. Lo más adecuado al momento de dejar a tu hijo es que le expliques que vas a salir y que regresarás.

Es normal que el niño llore, pues así demuestra que te va a extrañar. Pero poco a poco irá asimilando tus ausencias como naturales sin los traumas de la inseguridad que genera tu desaparición sin explicaciones.