Cómo detectar a tiempo que tu tiroides está funcionando mal

Aunque el hipotiroidismo es más frecuente que el hipertiroidismo, lo cierto es que ambas afecciones deben ser tratadas para que no influyan en el desarrollo normal de la vida del paciente

Cuando algo no está del todo bien en nuestro cuerpo solemos experimentar una serie de síntomas que pueden interrumpir nuestras jornadas.

No obstante, casi siempre les restamos importancia y se lo atribuimos a dolencias comunes como los resfriados o los problemas estomacales.

El problema es que estos no siempre son la causa y, algunas veces, estamos padeciendo trastornos que requieren mayor atención.

Uno de los más recurrentes tiene que ver con la glándula de la tiroides cuyas alteraciones desencadenan varias reacciones en nuestro organismo.

Esta pequeña glándula en forma de mariposa está ubicada en el cuello y es la que se encarga de producir hormonas para regular el crecimiento, el metabolismo, la frecuencia cardíaca y otras funciones vitales.

A pesar que la mayoría de los síntomas tienen que ver con otras afecciones, se estima que un 10% de la población mundial tiene alguna alteración en su función. Las más afectadas son las mujeres, en especial a partir de los 40 años o después del embarazo.

¿Cómo se detecta el mal funcionamiento de la tiroides?

Tiroides

Si algo altera la salud de la glándula tiroidea pueden ocurrir dos condiciones:

  • Hipertiroidismo: Cuando la glándula produce hormonas en exceso.
  • Hipotiroidismo: Cuando la glándula deja de producir la cantidad necesaria de hormonas.

Los dos casos ocurren por un factor inmunológico, en el cual los anticuerpos comienzan a influir en el órgano para que trabaje de una forma inadecuada.

El punto de partida para su detección son las anormalidades que presentan los pacientes en su salud física y emocional.

Los síntomas varían según el tipo de afección pero, en general, son los que dan lugar a la búsqueda de atención médica.

Tras sospechar de un problema en la tiroides, el médico evalúa al individuo palpándole el cuello. Luego, le realiza un análisis de sangre en el que se determinarán los valores de TSH y hormona tiroidea para corroborar los niveles en que se encuentra.

Con el diagnóstico oportuno y adecuado se hacen una serie de modificaciones en el estilo de vida y se propone un tratamiento para controlarlo.

Lee también: Señales de problemas de tiroides

¿Cómo sospechar del hipertiroidismo?

Tiroides

El hipertiroidismo se produce cuando el organismo segrega más cantidad de hormonas tiroideas de la necesaria, lo cual incrementa la tasa metabólica.

Debido a esto, el cuerpo experimenta algunos cambios con relación a su estado normal y el paciente puede presentar:

  • Palpitaciones o aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Incremento de la presión sanguínea.
  • Nerviosismo, ansiedad e insomnio.
  • Aumento del apetito o pérdida de peso excesiva.
  • Cabello y uñas débiles.
  • Cansancio muscular.
  • Sensibilidad al calor y sudoración excesiva.
  • Dificultades en la visión.
  • Periodos menstruales irregulares.
  • Evacuaciones intestinales constantes.
  • Temblores.

¿Cómo sospechar del hipotiroidismo?

Los casos de hipotiroidismo son hasta cuatro veces más frecuentes que los de hipertiroidismo y está causado por la disminución en la producción de las hormonas de la tiroides.

Por el desequilibrio que esto implica, los afectados padecen síntomas como:

  • Sensación de debilidad o fatiga crónica.
  • Intolerancia al frío.
  • Pérdida del apetito y aumento de peso.
  • Retención de líquidos.
  • Presión sanguínea alta.
  • Piel fría, seca y áspera.
  • Cabello seco y fino y uñas quebradizas.
  • Dificultades de concentración y problemas de la memoria.
  • Habla y movimientos lentos.
  • Irregularidades con el periodo menstrual.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Decaimiento y somnolencia.

¿Cómo detectar en casa un problema en la tiroides?

Mujer con problema de tiroides

Además de tener en cuenta los síntomas mencionados en casa caso, existe un sencillo método para detectar una enfermedad de la tiroides en casa.

Instrucciones

  • Toma un espejo y concéntrate en la zona frontal inferior del cuello, por encima de las clavículas y debajo de la caja de voz.
  • A continuación, inclina la cabeza hacia atrás, toma un vaso de agua y presta atención mientras la ingieres.
  • Si al tragarla observas un bulto o protuberancia en esta zona, consulta al médico.

Si las molestias de salud son permanentes y no mejoran con los tratamientos comunes, lo más apropiado es consultar con el especialista para recibir un análisis especializado.

Al comprobar que algo anda mal en la tiroides debes comprometerte con tu estilo de vida para que los síntomas no se agraven.

Visita este artículo: ¿Tu piel luce seca, te sientes cansado y estás aumentando de peso? ¡Cuidado! Podría ser tu tiroides

Tiroides y alimentación

La glándula de la tiroides utiliza yodo para la adecuada producción de sus hormonas. Un aporte deficiente de este nutriente puede alterar su funcionamiento o empeorarlo.

El yodo se puede absorber de forma natural a través de alimentos como:

  • Los ajos.
  • Los frijoles.
  • El yogur natural.
  • El queso y la leche.
  • Las algas marinas.
  • El rábano picante.
  • Las manzanas.
  • Las naranjas.
  • Las acelgas.
  • La cebolla.
  • La piña.

Para estar más seguro de su conveniencia en la dieta, procura consultar con tu nutricionista de confianza.

Te puede gustar