Día Mundial de la Tuberculosis: es hora de actuar

24 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto
El 24 de marzo se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis, en recuerdo del día en que Robert Koch anunció que había descubierto a la bacteria causante de la enfermedad. Es una patología que todavía afecta a muchas personas en el mundo, sobre todo en países en vías de desarrollo.

El Día Mundial de la Tuberculosis se celebra cada 24 de marzo en todo el mundo, como propuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El lema de este año es: “Es hora de actuar. Pon fin a la tuberculosis”.

La fecha se eligió en conmemoración al día en que Robert Koch anunció al mundo que había identificado al microorganismo que causaba la enfermedad. Se trata del Mycobacterium tuberculosis y es una bacteria con forma de bacilo. También el recibe el nombre informal de bacilo de Koch.

El descubrimiento fue en el año 1882, y no fue hasta cien años después que se decidió remarcar el día. Desde el 24 de marzo de 1982 se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis, patrocinado por la Unión Internacional contra la Tuberculosis y las Enfermedades Pulmonares.

La enfermedad contagia unas 10 millones de personas por año en el mundo, de las cuales mueren más del 10 %. Así, se constituye en una de las 10 causas de muerte más frecuentes en el planeta, y entre los infectados por VIH es la primera en mortalidad.

Ocho países, solamente, concentran la mayor cantidad de casos nuevos cada año en el último tiempo. Entre ellos están la India, Filipinas, Pakistán y Nigeria, por ejemplo. Son Asia y África los dos continentes más afectados.

¿Qué es la tuberculosis?

El Día Mundial de la Tuberculosis pretende dar a conocer una enfermedad que, aunque registrada en números elevados, muchos desconocen. No tiene demasiada relevancia en las agendas de salud pública, y eso la pone en segundo plano.

Sin embargo, como hemos visto de acuerdo a las estadísticas, es un gran problema de los sistemas de salud. Sus complicaciones pulmonares se vuelven crónicas, y su capacidad de complicar a los enfermos de VIH es un gran peso para sus tratamientos.

La tuberculosis se define como la patología causada por el Mycobacterium tuberculosis al ingresar al organismo y asentar, de manera prioritaria, en los pulmones. Allí genera una reacción que forma nódulos en el tejido pulmonar.

El contagio es por vía aérea. Las bacterias viajan en el aire cuando una persona infectada tose o estornuda, e inclusive cuando escupe. Los más afectados son los contactos cercanos; aquellos que pasan un tiempo considerable con el enfermo.

El bacilo en cuestión puede convivir con un organismo humano por mucho tiempo sin llegar a manifestar la enfermedad. Hasta es posible poseer el bacilo la vida entera sin padecer realmente tuberculosis. Pero si las defensas se debilitan por alguna cuestión particular, entonces es posible la activación.

Aunque el tejido pulmonar es el principal afectado, ya que el microorganismo viaja por el aire, hay otros tejidos que también manifiestan signos. Existe tuberculosis ósea, del aparato urinario y del sistema digestivo, sin embargo su frecuencia es mínima.

Infección pulmonar
La forma pulmonar es la presentación más habitual de la tuberculosis.

Sigue leyendo: Tuberculosis renal: diagnóstico y tratamiento

Los síntomas de la tuberculosis

Cuando la tuberculosis pulmonar se hace activa empiezan los síntomas. Una persona infectada con enfermedad activa también es contagiosa si no realiza algún tipo de tratamiento, como veremos más adelante.

Los síntomas clásicos de la patología son:

  • Tos: persistente y productiva, con algún componente sanguíneo –hemoptisis.
  • Dolor torácico: asociado a los movimientos respiratorios.
  • Pérdida de peso: llamativa y progresiva, de hasta más de 10 kilogramos.
  • Fiebre nocturna: una de las características de la elevación de la temperatura corporal, en estos casos, es su aparición al atardecer y durante la noche.

En los niños es diferente porque los síntomas no se hacen tan evidentes. Puede confundirse el inicio con otras patologías más frecuentes de la niñez, como una neumonía bacteriana o una gripe.

Mujer en cama con fiebre
La fiebre que aparece al atardecer o a la noche es clásica de la tuberculosis.

El problema de la resistencia bacteriana en el Día Mundial de la Tuberculosis

El Día Mundial de la Tuberculosis, además de concientizar sobre la enfermedad, también pretende dar a conocer la problemática de su tratamiento. Las últimas décadas han sido preocupantes por la resistencia que la bacteria ha venido mostrando.

Si bien el tratamiento de la tuberculosis se efectúa, de manera tradicional, con fármacos accesibles, el bacilo desarrolló mecanismos para resistir. Estos mecanismos obligaron a modificar los esquemas terapéuticos.

Así, apareció el concepto de tuberculosis multirresistente, que se define como aquella que no responde a dos antibióticos de primera línea: la rifampicina y la isoniacida. Cuando esa situación se detecta hay que pasar al empleo de fármacos más difíciles de conseguir y de larga duración, llegando incluso a los dos años de consumo.

Descubre más: Tratamiento de la tuberculosis

¿Qué hacer en el Día Mundial de la Tuberculosis?

La frecuencia de la enfermedad nos pone ante la certeza de que podemos cruzarnos con personas que la padezcan. Es una de las enfermedades más prevalentes del mundo y una importante causa de mortalidad. No debería ser relegada a un lugar olvidado.

En el Día Mundial de la Tuberculosis podemos empezar por informarnos mejor sobre la patología, y quizás averiguar qué asociaciones trabajan con los enfermos en nuestra zona. Hay distintas vías accesibles para ayudar y dar una mano.

  • Quirós-Roldán, E., et al. "Bases moleculares de resistencia de Mycobacterium tuberculosis." Revista de Diagnóstico Biológico 50.4 (2001): 200-203.
  • Grupo de Trabajo de Tuberculosis de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica. "Documento de consenso sobre el tratamiento de la tuberculosis pulmonar en niños." Anales de Pediatría. Vol. 66. No. 6. Elsevier Doyma, 2007.
  • World Health Organization. TB: Tuberculosis. No. WHO/CDS/TB/2003.321. Geneva: World Health Organization, 2003.
  • Flynn, JoAnne L., and John Chan. "Immunology of tuberculosis." Annual review of immunology 19.1 (2001): 93-129.
  • Gómez, MN Altet, et al. "Estudio del retraso diagnóstico de la tuberculosis pulmonar sintomática." Archivos de Bronconeumología 39.4 (2003): 146-152.