Diabetes Mellitus

Edith Sánchez 28 agosto, 2017
Los casos de diabetes mellitus están aumentando en el mundo, pero se estima que hasta un 10% de pacientes ignoran que padecen esta enfermedad

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que se caracteriza porque el organismo es incapaz de regular la cantidad de azúcar que circula por la sangre. En consecuencia, hay demasiado azúcar en el torrente sanguíneo.

Para que el cuerpo funcione normalmente, se requiere que los niveles de azúcar se mantengan dentro de cierto rango. La regulación en una persona sana esta controlada por la “insulina”, una hormona que se produce en el páncreas.

La diabetes mellitus tipo 2 se contrarresta  con un cambio en el estilo de vida.

La diabetes mellitus se origina cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o se ha desensibilizado y el organismo no logra utilizarla eficazmente. Si no se trata adecuadamente el problema, se dañan los tejidos y aparecen complicaciones muy graves.

La enfermedad se presenta en tres modalidades: diabetes mellitus tipo 1, diabetes mellitus tipo 2 y diabetes gestacional, esta última la abordaremos en otro artículo. Cada una de ellas tiene causas, desarrollos y tratamientos diferentes, aunque mantengan algunos rasgos en común.

Diabetes mellitus tipo 1

La diabetes mellitus tipo 1 casi siempre se manifiesta en las primeras etapas de la vida: infancia, adolescencia y comienzo de la edad adulta. Lo usual es que aparezca de una manera brusca. En la mayoría de los casos tiene que ver con procesos autoinmunes deficientes. Particularmente, se debe a la destrucción autoinmune de las células del páncreas.

Hay un pequeño grupo de pacientes que presentan Diabetes Mellitus tipo 1 idiopática. Este subtipo afecta principalmente a personas de origen asiático y africano. Se desconoce la causa exacta que la origina, pero se sabe que el factor hereditario tiene mucha influencia. En este caso no hay alteraciones inmunitarias.

Mujer se inyecta insulina para tratar su diabetes tipo 1

La Federación Internacional de Diabetes ha reportado que está aumentando anualmente el número de pacientes con diabetes tipo 1, de manera progresiva. No se ha logrado establecer el por qué, pero se sugiere que esto podría estar relacionado con las condiciones medioambientales, la alimentación durante la infancia y/o las infecciones virales. La diabetes mellitus tipo 1 no tiene cura.

Diabetes mellitus tipo 2

Lo usual es que la Diabetes Mellitus tipo 2 aparezca en edades más avanzadas, generalmente después de los 40 años. Pese a esto, ha aumentado el reporte de esta enfermedad en personas de menor edad, e incluso en niños.

Este tipo de diabetes es alrededor de diez veces más frecuente que la del tipo 1. Equivale a entre un 90% y 95% de los casos de diabetes mellitus. Se origina por una producción escasa de insulina y por un aprovechamiento deficiente de esa hormona. Por regla general, en este caso hay antecedentes hereditarios.

El 80% de las personas que desarrollan diabetes mellitus tipo 2 padecen de obesidad. Los principales factores de riesgo son la edad, el peso y la falta de actividad física. También es más frecuente en personas que tienen hipertensión arterial, trastornos en el metabolismo de las grasas y en mujeres con antecedentes de diabetes gestacional.

Un cambio en el estilo de vida contrarresta la diabetes tipo 2

La diabetes mellitus tipo 2 se contrarresta  con un cambio en el estilo de vida. Lo más importante es bajar de peso y adoptar hábitos saludables de alimentación. El ejercicio es también fundamental para superar la enfermedad.

Síntomas y diagnóstico

Cuando hay un elevado nivel de azúcar en la sangre aparecen síntomas típicos como los siguientes: fatiga, sed excesiva, orina frecuente, visión borrosa, gran apetito y pérdida de peso. Como se anotó anteriormente, la diabetes tipo 1 se manifiesta de manera súbita, mientras que la de tipo 2 se desarrolla lentamente.

El diagnóstico de la diabetes mellitus se realiza a través de una prueba de sangre. Se requiere que haya al menos 8 horas de ayuno antes de practicar el examen. Esto se debe a que hasta cierto punto es normal que los valores del azúcar se eleven después de comer.

La prueba más frecuente es la de “Glucemia en ayunas”, a la que nos referimos en el anterior párrafo. Adicionalmente también se practica el “Examen de hemoglobina A1c (A1C)” y en algunos casos específicos la “prueba de tolerancia a la glucosa oral”.

Como la diabetes mellitus tipo 2 frecuentemente no arroja síntomas, se aconseja practicar la prueba de sangre en personas que presenten obesidad. También es recomendable que se hagan el examen los adultos de más de 45 años, una vez cada tres años.

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