Diagnóstico en el codo de tenista

Victoria Blázquez·
20 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte al
09 Marzo, 2019
El codo de tenista, o epicondilitis, es una patología caracterizada por el dolor de esta articulación debido a una repetición prolongada de movimientos y al sobre esfuerzo de los músculos. Te contamos cómo es el diagnóstico de esta condición.

La epicondilitis, comúnmente conocida como codo de tenista, es la inflamación de los tendones epicondíleos, los cuales son unos ligamentos que unen la musculatura del antebrazo y de la mano con el húmero. Estos se pueden inflamar debido a microtraumatismos por sobrecargas musculares.

Esta afección es muy habitual dentro del ámbito deportivo, de ahí su nombre, pero también hay profesiones con tendencia al desarrollo de esta lesión, por la repetición de gestos concretos. Es el caso de trabajos donde se debe cargar peso o estar varias horas en el ordenador. De igual forma, en aquellos de carpintería o cualquier actividad que implique un sobre esfuerzo de la musculatura encargada de los movimientos de la mano. A continuación, te contamos más al respecto.

Síntomas del codo de tenista

Epicondilitis
La epicondilitis es una condición frecuente entre los deportistas.

Los síntomas de la epicondilitis aparecen de forma progresiva y, de manera general, se suele notar cierto dolor en la cara externa del codo, que se extiende hasta el antebrazo. Además, según una publicación de American Academy of Orthopaedic Surgeons, puede haber falta de fuerza en la zona y molestias al agarrar y sostener objetos, girar una llave o sacudir las manos.

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Diagnóstico del codo de tenista

Es muy importante realizar un correcto diagnóstico diferencial de la causa del dolor en el codo para poder realizar un tratamiento adecuado, ya que existen diferentes patologías que tienen síntomas parecidos. Lo usual, es que el médico compruebe que el dolor aparece en ciertos momentos, como por ejemplo, al palpar la parte lateral del codo o al estirar los dedos.

Adicional a esto, una publicación de Radiological Society of North America sugiere que, para un correcto diagnóstico de este proceso degenerativo, se ha de seguir el siguiente protocolo:

1. Historia clínica del paciente

Consulta médica
Una parte esencial del diagnóstico es el historial clínico del paciente, que referirá todas sus condiciones previas.

Lo primero que hará el médico será reunir información sobre las actividades cotidianas del paciente que puedan tener influencia en la patología. Además, realizará un examen exhaustivo de la apariencia física de la zona afectada para buscar signos de inflamación, alteraciones en la piel, desviación de la alineación de la articulación, etcétera. Para esto, examinará el epicóndilo y procederá a una palpación del mismo, para comprobar si el paciente siente dolor en esa zona concreta.

También, si lo considera necesario, realizará la prueba del varo forzado. Esto consiste en ejercer una fuerza aplicada sobre el codo, que provoca que la cara distal del mismo se mueva hacia la línea media del cuerpo. La prueba será positiva si el paciente refiere molestias. A continuación, se hará un examen de la movilidad del codo y cabeza del radio, columna cervical, y todo el complejo articular del hombro.

2. Otras pruebas

Si con el examen anterior no se puede determinar que la causa del dolor es debido a la epicondilitis, se procederá a la realización de las siguientes pruebas complementarias:

  • Analítica, para descartar la existencia de cristales de ácido úrico en la articulación causados por una hiperuricemia.
  • Electromiografía, para descartar síndromes de compresión nerviosa.
  • Radiología y pruebas complementarias.

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Tratamiento

El codo de tenista, generalmente, mejora por sí solo. Sin embargo, existen casos en los que es necesario recurrir a otras acciones, además de las diferentes medidas de autocuidado. En relación a esto, una publicación de la Clínica Mayo señala que la terapia física es una buena opción para aprender a estirar y fortalecer los músculos. Por otra parte, si es un caso más grave, será necesario recurrir a los siguientes procedimientos:

  • Inyecciones de plasma, botox, o algún otro irritante en el tendón.
  • Tenotomía ultrasónica. Esta se hace mediante la introducción de una aguja en la parte afectada del tendón, para remover el tejido dañado.
  • Cirugía.

¿Cómo prevenir el codo de tenista?

Una de las mejores formas de prevenir la aparición de la epicondilitis, es realizar los movimientos de manera consciente para no forzar demasiado los músculos del codo. Además, es importante evitar ciertas actividades que signifiquen un sobre esfuerzo de la zona. También, realizar el estiramiento adecuado y, si es necesario, utilizar coderas elásticas.

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