Diagnóstico en el codo de tenista

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 9 marzo, 2019
Victoria Blázquez · 7 abril, 2019
El codo de tenista o epicondilitis es una patología caracterizada por el dolor en esta articulación como motivo de una repetición prolongada de movimientos de muñeca concretos.

La epicondilitis, comúnmente conocida como codo de tenista, es la inflamación de los tendones epicondíleos. Estos son los ligamentos que unen la musculatura del antebrazo y de la mano con epicóndilo lateral del húmero, en la cara externa del codo. La inflamación está producida por microtraumatismos debidos a sobrecargas musculares.

Es una afección muy habitual dentro del ámbito deportivo, de ahí su nombre, pero también en el ámbito laboral. Hay profesiones con mayor tendencia al desarrollo de esta lesión por la repetición de gestos concretos.

Es el caso de trabajos en fábricas, trabajos de oficina con ordenador, pintores o cualquier actividad que implique un sobreesfuerzo de la musculatura encargada de los movimientos de la mano.

Síntomas del codo de tenista

Epicondilitis
La epicondilitis es una condición frecuente entre los deportistas.

Los síntomas de la epicondilitis aparecen de forma progresiva. De manera general, se suele notar dolor en la cara externa del codo y puede extenderse hasta el antebrazo.

Hay presencia de molestias al agarrar objetos, al mover los dedos, al girar la muñeca y al presionar la zona afectada en los puntos de unión del musculo con el ligamento. Además, se refiere falta de fuerza en el antebrazo.

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Diagnostico del codo de tenista

Es de vital importancia realizar un correcto diagnóstico diferencial de la causa del dolor en el codo, para poder realizar un tratamiento adecuado, ya que, existen diferentes patologías que pueden tener síntomas parecidos y llevar a una confusión.

Las epicondilitis resistentes a tratamiento, por confusión en el diagnóstico, habitualmente se deben a atrapamientos del nervio interóseo posterior en la región lateral del codo. Estas son algunas afecciones que refieren un dolor similar al que provoca el codo de tenista:

  • Neuropatía por atrapamiento del nervio radial.
  • Osteocondritis de la articulación radio humeral.
  • Dolor en músculos circundantes, que aunque no se encuentren en relación directa con la zona en la que se refiere dolor, pueden generar molestias.
  • Alteraciones en la cabeza del radio, localizada en la cara externa del codo.

Para un correcto diagnóstico de la epicondilitis se ha de seguir el siguiente protocolo:

1. Historia clínica del paciente

Consulta médica
Una parte esencial del diagnóstico es el historial clínico del paciente, que referirá todas sus condiciones previas.
  • Examen visual: se realizara un examen exhaustivo de la apariencia física de la zona afectada. Se buscarán signos de inflamación, alteraciones en la piel, desviación de la alineación de la articulación, etc.
  • Se localizará el epicóndilo y se procederá a una palpación del mismo para comprobar si el paciente siente dolor en esa zona concreta.
  • Prueba del varo forzado: fuerza aplicada sobre el codo que provoca que la cara distal del mismo se mueva hacia la línea media del cuerpo. La prueba será positiva si el paciente refiere molestias.
  • Dolor en la extensión de los dedos contra una resistencia.
  • Examen de la movilidad del codo y cabeza del radio, columna cervical y todo el complejo articular del hombro.
  • Reunir información sobre las actividades cotidianas del paciente que puedan tener influencia en la patología. También hay que tener en cuenta los tratamientos farmacológicos a los que el paciente se ha visto sometido recientemente.

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Pronación y supinación

Es importante entender el concepto de pronación y supinación del antebrazo para entender la realización de las siguientes pruebas.

La supinación es la rotación lateral del antebrazo y de la mano. La palma de la mano se dirige hacia arriba con el pulgar hacia afuera. La pronación es la rotación medial del antebrazo y de la mano. En este caso, la palma de la mano mira hacia abajo con el pulgar hacia dentro.

  • Maniobra de Millis. El paciente permanecerá sentado y con el brazo ligeramente rotado, con extensión dorsal de la mano y flexión del codo.

El fisioterapeuta pondrá una mano en el codo y la otra en la parte lateral del antebrazo. Se pedirá al paciente que trate de supinar el antebrazo (girar el antebrazo y la mano hacia arriba) contra la resistencia de la mano del médico. Si se manifiesta dolor al realizar esta acción es probable que nos encontremos ante un caso de codo de tenista.

  • Prueba de la silla: se pedirá al paciente que levante una silla de dos maneras diferentes. Al sujetarla con la mano pronada y codo en extensión, se referirá dolor. Sin embargo, no habrá molestias al agarrarla con la mano supinada.

2. Otras pruebas

Si con el examen anterior no se puede determinar que la causa del dolor sea la epicondilitis, se procederá a la realización de otras pruebas complementarias:

  • Analítica, para descartar la existencia de cristales de ácido úrico en la articulación causados por una hiperuricemia.
  • Electromiografía, para descartar síndromes de compresión nerviosa.
  • Radiología y pruebas complementarias.
  • Kaminsky, S. B., & Baker, C. L. (2003). Lateral epicondylitis of the elbow. Sports Medicine and Arthroscopy Review. https://doi.org/10.1097/00132585-200311010-00009
  • Salmon, J., & Davidson, S. (1968). TREATMENT OF LATERAL EPICONDYLITIS. Australian Journal of Physiotherapy. https://doi.org/10.1016/S0004-9514(14)61051-5
  • Walz, D. M., Newman, J. S., Konin, G. P., & Ross, G. (2010). Epicondylitis: Pathogenesis, Imaging, and Treatment. RadioGraphics. https://doi.org/10.1148/rg.301095078