Diagnóstico de embarazo molar

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio Alonso Castrillejo el 17 octubre, 2018
El embarazo molar es una complicación poco frecuente del embarazo. Para su diagnóstico se utiliza fundamentalmente la ecografía.

A lo largo del período gestacional pueden ocurrir varias alteraciones que hacen que sea necesario tomar medidas lo antes posible. Una de estas complicaciones (aunque poco frecuente) es el embarazo molar. A continuación procederemos a explicar en qué consiste esta patología y qué técnicas se emplean en su diagnóstico.

¿Qué es el embarazo molar?

El embarazo molar es un término que hace referencia a la Enfermedad Trofoblástica Gestacional, también conocida como ETG. En este contexto, existe una proliferación anormal del tejido que compone el trofoblasto (una de las capas celulares que participan en la formación del embrión).

El pronóstico de esta situación es enormemente variable, pudiendo distinguirse varias categorías de embarazo molar según sea la naturaleza de la entidad clínica.

Médico haciendo prueba diagnóstica.
Diagnóstico de embarazo molar.

Por una parte podemos tener una enfermedad de tejido benigno donde no haya riesgo de desarrollar patología tumoral cancerígena. En este caso, hablamos de Enfermedad Trofoblástica Gestacional benigna con mola hidatiforme parcial o completa.

Por el contrario, existe una serie de patologías relacionadas con el embarazo molar y que se engloban en conjunto bajo el nombre de Neoplasia Trofoblástica Gestacional. Dentro de este grupo, destacan la mola hidatiforme maligna o invasora, los coriocarcinomas y los Tumores Epiteliales que afectan al tejido trofoblástico.

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¿Cuáles son los signos y síntomas del embarazo molar?

Es importante tener en cuenta que en las primeras semanas de embarazo puede pasar totalmente desapercibido. No obstante, a medida que el embarazo progresa van a aparecer una serie de manifestaciones clínicas que van a ayudar al diagnóstico:

  • Metrorragia: se produce un sangrado vaginal en casi todas las mujeres portadoras de un embarazo molar. Esto se debe a que el tejido trofoblástico tiene una capacidad de invasión alta y se sitúa entre las capas celulares de modo que la sangre se va acumulando porque no puede drenar correctamente. Cuando el volumen de sangre supera la capacidad de la cavidad, se produce un sangrado repentino.
  • Toxemia: es un signo común en las pacientes, pero puede haber casos donde no aparezca. La toxemia comprende la hipertensión asociada al embarazo y es una condición grave que precisa atención médica para evitar repercusiones.
  • Altura uterina anormal: el fondo de útero crece cada mes de embarazo en torno a 4 cm a lo alto. Antiguamente palpando la altura uterina podía calcularse la edad gestacional. Hoy en día esa técnica ha quedado en desuso gracias a la introducción de los ultrasonidos. De cualquier modo, una altura uterina por encima de lo normal es un signo asociado al embarazo molar.
  • Alteraciones de carácter hormonal: a lo largo del embarazo se realizan varios controles analíticos para comprobar que todos los niveles sean correctos. Cuando hay proliferación del tejido trofoblástico los niveles de hormonas se alteran dado que es una capa celular con capacidad endocrina.

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¿Cómo se realiza el diagnóstico de embarazo molar?

En primer lugar, hay que tener una sospecha basada en la clínica. Las alteraciones hormonales en la analítica de sangre son una prueba importante en el embarazo molar.

No obstante, todo esto es inespecífico. Es decir, puede haber rasgos en común con otras alteraciones del embarazo. Especialmente si la paciente es madre primeriza añosa o si hay alteraciones genéticas. Sin ninguna duda, la técnica estrella a la hora de diagnosticar el embarazo molar es la ecografía.

Mujer embarazada.
Embarazo molar es un embarazo de riesgo.

Gracias al uso de los ultrasonidos podemos visualizar directamente el saco gestacional y los quistes que aparecen frecuentemente junto a él. Además, en caso de sospecha puede realizarse extracciones para su estudio biológico. Si a la hora del diagnóstico se sospecha enfermedad neoplásica, aparte de la ecografía es necesario realizar una prueba de imagen como TAC o radiografía.

Es fundamental realizar una extracción completa para evitar futuras complicaciones, especialmente en caso de metástasis donde es imprescindible acompañar un tratamiento coadyuvante quirúrgico junto a la quimioterapia.

Si la paciente no tiene intención de tener más hijos o el riesgo de complicaciones es muy elevado, se opta por un tratamiento más agresivo. Pero como todo en medicina, siempre se opta por tener una actitud más conservadora en el caso de pacientes jóvenes.

En definitiva, el diagnóstico y el tratamiento del embarazo molar es multidisciplinar. Pero el estudio analítico y las técnicas de imagen son lo que de verdad ayudan a diagnosticarlo y establecen el pronóstico.

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