Diagnóstico y tratamiento del síndrome metabólico

24 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la médico Maricela Jiménez López
Si bien existe predisposición genética a padecer el síndrome metabólico, podemos evitarlo o retrasar su aparición si seguimos una dieta equilibrada, nos mantenemos en nuestro peso ideal y realizamos actividad física con frecuencia.

En nuestros tiempos es cada vez más común sufrir afecciones circulatorias y coronarias, así como padecer de diabetes mellitus. Pero ¿sabías que el conjunto de factores de riesgo es considerado un síndrome? En este artículo estaremos hablando del diagnóstico y tratamiento del síndrome metabólico.

¿Qué es el síndrome metabólico?

El síndrome metabólico, también llamado síndrome X, síndrome de Reaven o síndrome de resistencia a la insulina, es el grupo de factores de riesgo que coinciden en un mismo paciente.

De esta manera, la persona corre un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, arteriopatía coronaria y diabetes.

El síndrome metabólico fue descrito hace relativamente poco tiempo, en 1988. Y de hecho no fue hasta 1998 que la OMS lo definió. Aunque se desconoce su causa exacta, estos son algunos de los elementos que pueden provocar su aparición:

  • Factores genéticos
  • Resistencia a la insulina
  • Obesidad (especialmente en la zona central del cuerpo)
  • Envejecimiento
  • Sedentarismo
  • Dieta deficiente
  • Inflamación crónica de bajo grado

Antiguamente este síndrome afectaba a las personas de 60 años en adelante, pero, en la actualidad, en España el 31 % de los mayores de 35 años lo sufren, según un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología.

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¿Cómo se diagnostica el síndrome metabólico?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) una persona será diagnosticada con el síndrome metabólico si cumple con 3 o más de los siguientes criterios:

1-Presión arterial superior a 130/85 mm Hg o ya está siendo atendida como hipertensa.

2-Niveles de azúcar en sangre de 100 a 125 mg/dl (5.6 a 7 mmol/L) en ayunas

3-Dislipemia: triglicéridos superiores a 150 mg/dl y/o colesterol HDL (colesterol “bueno”) inferior a 50 mg/dl en mujeres e inferiores a 40 mg/dl en hombres, o estar tomando fármacos para la dislipemia.

4-Obesidad central o presencia de grasa en la región abdominal. Para definir dicho criterio se usa el perímetro de la cintura que puede ser superior a 88 cm en las mujeres y a 102 cm en los hombres.

5-Colesterol HDL bajo, de 40 mg/dl (1 mmol/L) en los hombres y 50 mg/dl (1.3mmol/L) en las mujeres.

Si se confirma el diagnóstico de síndrome metabólico es importante comenzar a tratarse inmediatamente para evitar complicaciones graves de salud.

¿Quieres saber qué hacer? Pues aquí te expondremos los tratamientos más comunes aunque en realidad estos serán establecidos por el especialista que te atienda.

Tratamiento del síndrome metabólico

Una vida saludable es el mejor tratamiento para controlar el síndrome metabólico y sus riesgos:

  • Reduce al menos un 10 % del exceso de peso en los siguientes 6 a 12 meses.
  • Aumenta tu actividad física. Entre 30 y 60 minutos de ejercicios aeróbicos moderados, 4 o más días a la semana.
  • Deja de fumar.
  • Lleva una alimentación saludable: aumenta el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. Además, limita el consumo de azúcar, sal, alcohol y grasas.

De esta manera podrás controlar tu presión arterial, colesterol y azúcar en sangre. Igualmente, se deberá tratar cada síntoma de forma individual, como la hipertensión y la dislipemia, con el tratamiento farmacológico que indique el médico.

Otra recomendación es reducir el estrés. Realizar ejercicio físico también nos puede ayudar en este punto, aunque existen más opciones. Es importante controlar tanto nuestra salud física como nuestra salud emocional.

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Recuerda, el síndrome metabólico está  ganando protagonismo debido a nuestros estilos de vida poco saludables. Sin embargo,  con un poco de esfuerzo podemos ser capaces de controlarlo y, a su vez, evitar sus consecuencias.

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