Diagnóstico y tratamiento del síndrome metabólico

Si bien existe predisposición genética a padecer el síndrome metabólico, podemos evitarlo o retrasar su aparición seguimos una dieta equilibrada, nos mantenemos en nuestro peso ideal y realizamos actividad física con frecuencia

El síndrome metabólico, también llamado síndrome X, síndrome de Reaven, síndrome plurimetabólico o síndrome de resistencia a la insulina, es una conjunción de signos que coinciden en un mismo paciente y que le confieren un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca y/o diabetes.

Es un problema de salud que se ha descrito hace relativamente poco tiempo, de hecho se habló de él por primera vez en 1988.

La causa de ello es que, a pesar de que se sospecha de que existe una cierta predisposición genética, el estilo de vida de la sociedad actual, los malos hábitos de salud y el aumento de la esperanza de vida han hecho que su prevalencia actual sea muy alta, pues se considera que actualmente, el 25% de los mayores de 35 años lo sufren, aunque la mayoría lo desconocen.

Criterios diagnósticos del síndrome metabólico

Aunque existen discrepancias respecto a los criterios que debe cumplir una persona para diagnosticarle síndrome metabólico, la OMS estableció los siguientes, de los que deberán cumplirse más de dos:

Presión arterial superior a 140/90 mmHg o estar bajo tratamiento antihipertensivo.

– Dislipemia: triglicéridos superiores a 150 mg/dl y/o colesterol HDL (colesterol “bueno”) inferior a 50 mg/dl en mujeres e inferiores a 40 mg/dl en hombres, o estar tomando fármacos para la dislipemia.

– Obesidad central o presencia de grasa en la región abdominal. Para definir dicho criterio se usa el perímetro de la cintura que debe ser superior a 88 cm en las mujeres y a 102 cm en los hombres.

– Microalbuminuria. Este parámetro bioquímico es un indicador de daño renal, vascular o enfermedad cardiovascular.

Si se confirma el diagnóstico de síndrome metabólico, el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y/o diabetes mellitus aumenta considerablemente pues, como es bien sabido, todos los criterios mencionados anteriormente suponen por si mismos, un factor de riesgo cardiovascular, por lo que su coexistencia en una misma persona es peligroso.

Tratamiento del síndrome metabólico

Una vida saludable es el mejor tratamiento, esto supone, bajar de peso, una dieta equilibrada sin grasas ni excesos, no fumar y realizar deporte habitualmente.

Aparte, se deberá tratar cada síntoma de forma individual, es decir la hipertensión y la dislipemia, con el tratamiento farmacológico que indique el médico.

El síndrome metabólico es una entidad que está ganado protagonismo debido al aumento de su prevalencia y lo hará mucho más en el futuro, pues es objeto de estudio para discernir su origen y así poder hacer una prevención más precoz.

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