Diarrea por Clostridium difficile

13 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto
La diarrea por Clostridium difficile es una patología muy peligrosa. Su diagnóstico oportuno puede salvar la vida de quien la padece. ¡Conoce más en este artículo!

Cuando hablamos de diarrea por Clostridium difficile nos estamos refiriendo a un tipo de diarrea asociada a las hospitalizaciones. Es mucho más frecuente entre personas que pasaron un tiempo ingresadas en un hospital que entre el resto de la población.

Para los adultos, es la causa más frecuente de diarrea nosocomial, o sea, intrahospitalaria, de aquellos que pasaron algún tiempo en clínicas u hospitales. Y no es poco significativa la cantidad de casos de muerte asociados a esta infección.

La diarrea por Clostridium difficile está causada por un microorganismo muy resistente. Esta bacteria puede sobrevivir en el ambiente por largos periodos de tiempo, manteniendo su capacidad de infectar.

Parte de la resistencia de la bacteria está en su capacidad de formar esporas. Las esporas son formas de supervivencia que tienen las bacterias para resistir a las condiciones agresivas del medio ambiente.

La vía de contagio de la diarrea por Clostridium difficile es fecal-oral. Los pacientes infectados eliminan bacterias por sus heces y, ante fallaos higiénicas, dispersan el microorganismo, que ingresa por la boca de otros pacientes.

En los hospitales y clínicas, por su capacidad de formar esporas, Clostridium difficile sobrevive. Se halla en los muebles de los centros sanitarios, en el instrumental quirúrgico y en los uniformes del personal de salud.

Factores de riesgo de la diarrea por Clostridium difficile

La diarrea por Clostridium difficile tiene como principal factor de riesgo el hecho de una hospitalización. Sin embargo, no es la única condición que debe cumplirse para que suceda la infección.

Entre los factores de riesgo que se asocian a la enfermedad por la bacteria tenemos:

  • Haber recibido antibióticos: cuando una persona es internada por cualquier causa que requiere el uso de antibióticos, se corre el riesgo de favorecer la infección por Clostridium difficile.
  • Quimioterapia: los pacientes oncológicos bajo regímenes de quimioterapia son propensos a contraer esta diarrea.
  • Hospitalización de alto riesgo: entre los internados, el riesgo es mayor en aquellos que cursan sus días dentro de las áreas de terapia intensiva.
  • Edad: se han registrado más casos entre las personas mayores de sesenta y cuatro años.
  • Inmunosupresión: los pacientes con déficit en sus defensas, por la patología que padecen o por los medicamentos que reciben, se hallan expuestos a la diarrea por Clostridium difficile. Estos pacientes suelen, además, permanecer largos periodos internados a causa de su inmunodepresión.
  • Someterse a procedimientos endoscópicos: cuando la hospitalización se combina con algún procedimiento invasivo –una endoscopia digestiva, por ejemplo– aumenta el riesgo. Los instrumentos para las endoscopias pueden ser portadores de las esporas de Clostridium difficile.
clostridium difficile
La diarrea que genera la bacteria Clostridium difficile es muy intensa

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Formas clínicas

La diarrea por Clostridium difficile no se manifiesta siempre igual. De acuerdo a su gravedad y a la presencia o no de ciertos síntomas, se establecieron ciertas formas clínicas de la enfermedad:

  • Portador de la bacteria: algunas personas están colonizadas por Clostridium difficile sin presentar la diarrea. En general, son pacientes que han pasado por una hospitalización relativamente prolongada.
  • Sin colitis: se calcula que un cuarto de las personas que consumen antibióticos por tiempo prolongado desarrollan diarrea por Clostridium difficile sin síntomas agregados. Aparece solo diarrea, sin dolor abdominal y sin fiebre.
  • Colitis no pseudomembranosa: en este caso, la diarrea es intensa, con hasta quince deposiciones en un día. Suele haber fiebre, dolor abdominal y sangre en la materia fecal. Si no se trata a tiempo, conduce a la deshidratación, con el peligro que ello conlleva.
  • Colitis pseudomembranosa: muy parecida a la anterior clínicamente, con los mismos síntomas, pero distinta morfología. Se llega a diagnosticar cuando al paciente se le practica una colonoscopia durante el cuadro infeccioso. En dicho estudio, se visualizan membranas adheridas al intestino grueso de color amarillo.
  • Fulminante: es la forma más extrema y peligrosa de la diarrea por Clostridium difficile. Se asocia a una entidad conocida como megacolon tóxico, donde el intestino grueso se distiende grandemente y se paraliza. Un paciente con colitis fulminante tiene un riesgo de morir muy elevado, de hasta nueve casos por cada diez.
intestino grueso, egestión
Es el colon la porción afectada por el Clostridium difficile

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Tratamiento de la diarrea por Clostridium difficile

Una vez diagnosticada la diarrea por Clostridium difficile a través de endoscopias, serologías o cultivos, se procede a su tratamiento. Además de las medidas de sostén para evitar la deshidratación, se emplean antibióticos.

No se puede utilizar cualquier antibiótico para el tratamiento, ya que puede estar originada por uno de ellos, como hemos visto. Los que se emplean porque se ha probado su eficacia son la vancomicina y la fidaxomicina.

Una opción alternativa es utilizar metronidazol. Pero esta elección se reserva para lugares donde no está disponible la vancomicina ni la fidaxomicina. Prioritariamente, se intenta utilizar el primer esquema mencionado.

En un segundo nivel, para casos extremos con alto riesgo, se debe realizar una cirugía de colon. El procedimiento consiste en quitar del cuerpo la sección del intestino grueso que está afectada por las placas amarillas o por el megacolon tóxico.

Como verás, es una enfermedad peligrosa y grave. Ante la duda, los profesionales de los hospitales y clínicas están atentos para sospecharla en ciertos pacientes. Con un tratamiento oportuno, se reduce el riesgo de mortalidad por esta causa.

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