Diástasis abdominal: ¿cómo se soluciona?

Marilu Caldera · 23 abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 20 marzo, 2019
Después de un embarazo y el parto, los músculos abdominales se modifican y puedes sufrir una separación en el area del abdomen. Es lo que se conoce como diástasis abdominal. Te explicamos por qué se produce y algunas soluciones para ayudar a mejorar esta condición.

La diástasis abdominal es la separación de los músculos ubicados en el abdomen. Esto se origina debido al debilitamiento de los músculos abdominales. Por lo tanto, cuando se disminuye la fuerza y la tensión que producen los músculos, puede generar daños en los tejidos a los que están unidos.

Entre los músculos que cubren el tronco, están los abdominales o rectos. Estos se dividen en dos, y su ubicación es en forma vertical y paralelos entre ellos. Los músculos abdominales están sujetos en la línea media o alba, una estructura fibrosa de tejido conectivo que contiene colágeno.

Por lo tanto, se llama diástasis abdominal o diástasis de los rectos abdominales porque se produce la separación en la línea media de los rectos anteriores del abdomen. Se puede detectar en personas con obesidad, personas que realizan un gran esfuerzo físico o cargan mucho peso y, principalmente, se correlaciona con mujeres que han tenido varios embarazos y partos normales.

Tipos de diástasis abdominal

Cuando la mujer está en el proceso del embarazo, es normal que el abdomen crezca de 7 a 35 centímetros, aproximadamente, durante los 9 meses de gestación. Por lo tanto, produce un estiramiento de los músculos, ocasionando en algunos casos, diástasis abdominal. De hecho, existen dos tipos de diástasis.

Diástasis anatómica

Es tipo de diástasis abdominal se manifiesta cuando los músculos del abdomen se rasgan. Por lo tanto, tiene como consecuencia la protuberancia de las vísceras. Generalmente, esto ocurre cuando se realiza un esfuerzo físico.

Diástasis abdominal tras el parto.

Diástasis funcional

La diástasis funcional es de tipo simple porque los músculos abdominales no se desgarran. Por el contrario,en este caso, la zona se vuelve delicada y debe ser observada por un especialista.

Consecuencias de presentar diástasis abdominal

Algunas consecuencias de desarrollar diástasis abdominal durante el embarazo son:

  • En primer lugar, disminución de la firmeza del suelo pélvico, generando prolapso, incontinencia urinaria y constante dolor pélvico.
  • Abultamiento en la zona céntrica del abdomen, presentándose en el momento que se realiza un esfuerzo físico.
  • Poco agarre al sostener los órganos internos.
  • Flacidez y descolgamiento del área abdominal.
  • Sensación de ardor, mala digestión y pesadez
  • Lumbalgia
  • Finalmente, pueden presentarse hernias umbilicales, inguinales y abdominales, como señala este caso publicado en MediSur.

El deterioro de los músculos abdominales o separación de los mismos se produce, principalmente, durante el embarazo. Así que, si sospechas que presentas esta condición, lo primero que debes hacer es consultar a un especialista. También, puedes seguir algunos de los consejos que te presentamos a continuación. No obstante, estos remedios no son sustitutivos del tratamiento médico, sino un complemento al mismo.

Soluciones para la diástasis abdominal

Es importante saber que la persona que sufre de diástasis abdominal puede que no se recupere en su totalidad. De hecho, los músculos han perdido gran parte de su firmeza y no volverán a tener la misma fuerza. Algunas formas de ayudar mejorar los músculos abdominales son:

1. Realizar poco esfuerzo físico

Evita recoger objetos del suelo, como monedas, billetes, o cosas pequeñas que te hagan presionar el área abdominal. También, es recomendable que adquieras el hábito de levantarte de la cama de lado para evitar ese tipo de movimientos.

2. Practicar ejercicios

Abdominales hipopresivos.

Realizar abdominales hipopresivos, te ayudará a recuperar la zona y el tono de los músculos rectos, aunque, como señala este estudio publicado en Medicina Naturista, los resultados no son demasiado significativos, por lo aún son necesarias más investigaciones al respecto.

Es importante saber que estos ejercicios no son los abdominales tradicionales, por lo cual, se sugiere consultar a un instructor especializado sobre este tipo de ejercicios.

Puedes leer: Aprende a hacer abdominales hipopresivos para lograr un vientre plano

3. Uso de faja

Utiliza una faja abdominal. Existen fajas diseñadas específicamente para tratar la diástasis abdominal. Sin embargo, debes tener presente que no es apropiado utilizarla durante un tiempo prolongado.

4. Alimentación saludable

Aliméntate de manera sana. Con esto evitarás el estreñimiento. Además, ayudarás a los músculos abdominales y al suelo pélvico a no esforzarse en exceso al momento de evacuar.

Verduras al vapor como alimentación sana.

5. Fortalecer el suelo pélvico

Es importante que tonifiques tus músculos abdominales y los del suelo pélvico, como señala este trabajo publicado en la Revista Clínica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica. Existen rutinas especiales para este tipo de ejercicio, así podrás ayudar a evitar que la diástasis abdominal empeore.

En el caso de que la diástasis abdominal desarrollada en tu cuerpo persista, existen otras soluciones que se pueden aplicar:

  • Fisioterapia.
  • Electroestimulación.
  • Cirugía abdominal.

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Algunos consejos que te ayudarán con la diástasis abdominal

Aunque la diástasis abdominal no se puede prevenir, puedes poner en práctica algunos consejos para evitar que el desgarre muscular se agrave más:

  • Evita cargar peso durante el embarazo.
  • Aplica la menor fuerza posible en las actividades diarias que realizas.
  • Incluye en tu alimentación diaria gran cantidad de proteínas y vitamina C.
  • Bebe litro y medio de agua diariamente.

Sobre la diástasis abdominal

Para concluir, se puede mencionar que existen algunas mujeres que desarrollarán diástasis abdominal durante el embarazo o después del parto. Esta condición puede mejorar aplicando las soluciones planteadas en el artículo. Sin embargo, te recomendamos no descuidar nunca la alimentación, el ejercicio físico y acudir al médico en caso de que empeore tu situación.