Dientes de leche: todo lo que debes saber

Edith Sánchez · 26 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 23 octubre, 2019
Desde el momento en que el niño ya tiene sus dientes de leche, hay que iniciar las rutinas diarias de higiene oral y hacer la primera visita al odontólogo. Si los cuidados se hacen desde el primer momento, será más difícil que haya problemas con la dentadura definitiva.

Los dientes de leche son aquellos que nacen en la infancia del ser humano. Se les llama también dientes temporales, porque con el tiempo son reemplazados por dientes definitivos. Su nombre se debe a que su aparición coincide con la etapa de lactancia.

Los seres humanos tenemos, en total, 20 dientes de leche. Hay 10 en la parte superior y 10 en la parte inferior. Incluyen, en cada arcada, cuatro dientes incisivos, dos caninos o colmillos y cuatro molares o muelas. Las edades en las que salen o se caen no son las mismas en todos los niños.

El nacimiento de los dientes de leche es un hito muy importante en el desarrollo humano. Permiten masticar y, por lo tanto, ampliar la variedad de la dieta. Así mismo, constituyen un soporte para que el niño pueda hablar. También mantienen el espacio para que salgan los dientes permanentes.

El nacimiento de los dientes de leche

Bebé con un mordedor en la boca.

Lo más habitual es que los primeros dientes comiencen a salir entre el quinto y el octavo mes de vida. Los primeros en aparecer son los incisivos inferiores. El proceso es incómodo y doloroso para el niño, que habitualmente se muestra muy irritable y sin apetito casi todo el tiempo.

Es muy común que, durante este proceso, los bebés busquen afanosamente objetos para morder y así aliviar el dolor. Lo más aconsejable es ofrecerles mordedores para que calmen esa ansia sin que se lesionen las encías. También es usual que muestren algo de fiebre y enrojecimiento en la zona.

El momento más crítico es cuando los primeros dientes están a punto de brotar. En este momento, el dolor se incrementa, las encías se inflaman más y se enrojecen más nítidamente. Cuando los dientes ya están a punto de salir, aparece una coloración blanquecina.

En la mayoría de los casos, los dientes de leche terminan de salir alrededor de los 3 años. Esto puede variar de un niño a otro, sin que signifique algo anormal. Algunos niños completan la dentición a los 2 años y otros lo hacen a los 4 años.

La importancia de las primeras piezas dentales

Como señalábamos en la introducción, los dientes de leche son fundamentales para masticar y hablar. Así mismo, guardan el espacio para que los dientes definitivos nazcan sin ningún problema. Estos últimos ya están creciendo debajo de las encías y necesitan un lugar adecuado para brotar en su momento.

Cuando se pierde un diente de leche demasiado rápido, los dientes definitivos en formación pueden moverse hacia el espacio dejado por el mismo. Esto lleva a que otros dientes no cuenten con el espacio necesario para salir y da como resultado una dentadura con varias piezas torcidas.

Medidas de higiene y cuidado de los dientes de leche

Cómo debemos conservar un diente fuera de la boca

El niño debe visitar al dentista tan pronto como aparezcan sus primeros dientes de leche. Esto va a garantizar que tenga una salud oral adecuada y permitirá prevenir cualquier problema posterior. La visita al especialista debe hacerse al menos una vez al año, si no hay ninguna novedad.

Quizá te interese:9 consejos para combatir el miedo al dentista en tu hijo

Al bebé se le debe lavar la boca desde sus primeros días de vida. Esto se hace con una gasa o una toallita limpia y húmeda. Inmediatamente después de que salgan sus primeros dientes, es necesario comenzar con el cepillado. La caries puede aparecer, incluso, poco después de que aparezcan los primeros dientes de leche.

Lo correcto es cepillar los dientes en la mañana y en la noche, con una pequeña cantidad de pasta dental fluorada. Esa cantidad debe aumentar en los niños de 3 a 6 años, pero nunca será mayor al tamaño de un guisante. El hábito quedará fijado de esta manera.

Lee también: ¿Podemos lavarnos los dientes sin dentífrico?

La pérdida de las piezas

Lo más común es que estas piezas dentales comiencen a perderse alrededor de los 6 años de edad. Los primeros que se aflojan son los incisivos delanteros. Esto se debe a que los dientes definitivos hacen que la raíz de los dientes de leche sea absorbida y se mantengan sujetos solo por una pequeña porción de tejido.

Poco a poco, se van cayendo los demás dientes de leche. Los últimos en caer son los molares posteriores, hacia los 10 o 12 años. Para cuando el chico tenga 13 años, probablemente ya contará con la mayoría de los dientes definitivos.

Si los dientes de leche no se aflojan naturalmente, es posible que el odontólogo recomiende una extracción. La pérdida prematura de los dientes de leche es la causa del 30 % de los problemas de ortodoncia.

  • Cupé-Araujo, A. C., & García-Rupaya, C. R. (2015). Conocimientos de los padres sobre la salud bucal de niños preescolares: desarrollo y validación de un instrumento. Revista Estomatológica Herediana, 25(2), 112-121.
  • Lorenzo Moriano, B., Elena Sánchez, M. V., & Valero Juan, L. F. (2008). Evaluación de la salud bucodental y estilos de vida saludables en la población infantil que acude a la consulta odontológica de atención primaria. Odontología Preventiva.
  • Pérdida prematura de dientes primarios y su relación con la edad y el sexo en preescolares. (2007). Revista Odontológica de Los Andes.