Dieta de la cerveza: ¿dieta saludable?

¿Sabías que incluir la cerveza en tu dieta puede traer muchos beneficios para tu organismo? A continuación, te explicaremos cuáles son.

Como todas las bebidas alcohólicas, la cerveza carga a cuestas con una mala fama que es en gran medida injustificada. En realidad, esta bebida puede aportar bastantes beneficios para el organismo, por lo que vale la pena aplicar una especie de dieta de la cerveza.

Ahora bien, por su contenido de alcohol no se recomienda un elevado consumo de cerveza. Sin embargo, puede aceptarse un consumo moderado con alcohol sin que resulte perjudicial. No obstante, la mayor recomendación es aplicar la dieta de la cerveza en su presentación sin alcohol.

Puede que todavía te suene raro que te hablen de un régimen alimentario basado en esta famosa bebida, lo cual no es de extrañar ya que, como te dijimos al principio, la cerveza tiene mala fama por ser asociada con el alcoholismo. Sin embargo, la evidencia científica demuestra que este elemento puede ofrecerte bastantes aportes, los cuales te contaremos en este artículo.

La barriga cervecera es solo un mito

Prácticamente todo el mundo asocia el consumo de cerveza con un aumento del perímetro abdominal, lo que se conoce popularmente como “barriga cervecera”. Sin embargo, estudios científicos recientes han determinado que la cerveza cuenta con pocas calorías y no se relaciona con el crecimiento abdominal.

Esto induce a pensar que la llamada barriga cervecera se produce, más bien, como consecuencia de una ingesta alta en grasas, aunada a una retención de líquidos. Lo anterior implica que quienes desarrollen barriga cervecera la tendrán independientemente de si ingieren cerveza o no. Aunque, en efecto, quienes ya tienen esa condición pueden verse más afectados frente a un consumo excesivo de cerveza ya que genera gases.

La cerveza no es culpable de la obesidad

El hecho de que una persona con sobrepeso consuma cerveza no significa que sea esa bebida la que está ocasionando la obesidad.

Se han hecho investigaciones para tratar de hallar una relación entre la obesidad y la cerveza. De acuerdo con los resultados, no existe ninguna evidencia de que por consumir cerveza vayas a subir de peso.

Verdaderamente, una persona que consuma cerveza puede tener obesidad, pero esa obesidad depende de condiciones metabólicas particulares o de una elevada ingesta calórica. Esto último desmiente el mito de que la cerveza engorda ya que cuenta con muy pocas calorías.

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La dieta de la cerveza

Es el momento idóneo para aclararte algo: cuando te mencionamos la expresión dieta de la cerveza no nos referimos a un consumo alimentario fundamentado en la cerveza. Más bien, indicamos que tienes permitido consumir cerveza cuando estás haciendo una dieta para adelgazar. Eso sí, con moderación y preferiblemente en la presentación sin alcohol.

Como te mencionábamos, se recomienda el consumo moderado de cerveza en las dietas para perder peso. Todo gracias a los siguientes beneficios:

Muy pocas calorías y beneficios nutricionales

En primer lugar, en medio de una dieta puedes beber cerveza sin miedo de engordar. Cada cerveza de presentación estándar (33 cl) contiene solo 148 calorías. Si optas por la presentación sin alcohol, solo estarás consumiendo unas 68 calorías por cerveza.

Esto último es lo más recomendado. No solo porque contiene menos calorías, sino para evitar la ingesta de alcohol que es, en realidad, el origen de la mala fama de la cerveza.

  • A su vez, es importante destacar que es rica en minerales, vitaminas (especialmente del complejo B) y es diurética.

Aspectos que debes considerar en la dieta de la cerveza

Jarra de cerveza fría.

No es una dieta en sí misma

Te recomendamos incluir el consumo de cerveza en la dieta de adelgazamiento que estés llevando a cabo. En ningún caso la cerveza sustituirá algún alimento.

Simplemente tenla presente como una bebida que además de ser hipocalórica, cuenta con vitaminas, minerales y antioxidantes. Por ejemplo, si te apetece una bebida, la cerveza resulta mucho más beneficiosa para tu organismo, y mucho más baja en grasa que un refresco o un jugo pasteurizado.

No podemos olvidar que estos elementos cuentan con un elevado contenido de azúcar y te aportan demasiadas calorías, aun en sus presentaciones ligeras. Entonces, preferiblemente opta por la cerveza.

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Su consumo debe ser moderado y no se debe combinar con productos hipercalóricos

Lo que se considera moderado es un consumo diario de 2 o 3 cervezas, en el caso de los hombres. Y para las mujeres, entre 1 y 2. Una ingesta mayor a lo descrito puede no ser saludable.

Parece obvio, pero debemos destacarlo: No lograrás nada si tomas una cerveza porque tiene pocas calorías, pero la combinas con productos hipercalóricos, sobre todo los alimentos grasos. En tal caso casi seguro que la mezcla te hará subir de peso.

Úsala como hidratante después del ejercicio

¿Sabías que la cerveza puede ser una gran opción para rehidratarte y reponer las sales minerales después del ejercicio? Eso sí, siempre con moderación y, a ser posible, en su versión sin alcohol.

  • La cerveza cuenta con maltodextrina, un tipo de carbohidrato favorecedor para la recuperar líquidos después de la actividad física.

Beneficios para la salud

De acuerdo con las investigaciones, los micronutrientes contenidos en la cerveza favorecen la salud cardiovascular ya que actúa como un cicatrizante en situaciones de corazón dañado. De igual modo, cuenta con polifenoles, silicio y flavonoides, que ayudan a la salud de los huesos.

Finalmente, el consumo de cerveza es particularmente beneficioso para la salud femenina.  Tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antivirales y mejora la actividad estrogénica.